20/06/2020

CABA: el homenaje a Belgrano y el rol de la legislatura

Video y texto de la intervención de Gabriel Solano, legislador porteño del FIT-PO

Transcribimos a continuación la intervención de nuestro compañero, el legislador Gabriel Solano, en la Legislatura porteña, el pasado jueves 18, en ocasión del tratamiento de proyectos de homenaje a Manuel Belgrano por cumplirse este 20 de junio doscientos años de su muerte.


Con relación a este punto, primero, me voy a referir a los proyectos que se van a votar ahora. Voy adelantar que mi votación va a ser así: voy a votar a favor del proyecto que establece los 200 años, este de 2020, pero me voy a abstener en relación al que plantea nominar al recinto de la Legislatura con el nombre “Manuel Belgrano”.


Soy de la idea de que por un tema de respeto histórico, nunca conviene contar la historia al estilo Billiken, no es conveniente. Quiero decir que el estilo Billiken es agarrar a un prócer, quitarlo de su contexto histórico, sacralizarlo, reseñar una, dos o tres virtudes, y omitir realmente lo que estaba en debate en cada momento, las opciones que se manejaban y los intereses sociales que estaban en juego y el papel personal que esta persona que se va a debatir -en este caso Manuel Belgrano- jugó en la historia argentina. Y no cabe ninguna duda que Belgrano ocupa, dentro de la historia argentina, un lugar bastante peculiar, quizá lo digan algunos oradores que vienen después, pero parece como esos próceres que ‘cerraron la grieta’. Y los voy a criticar por ese motivo, no los voy a apoyar.



Porque, ¿por qué cerraron la grieta? Hemos visto, por ejemplo, lo que es la historiografía clásica argentina, por ejemplo el mitrismo, un fanático de Belgrano, y de las principales biografías que se conoce una es la de Mitre. Y, sin embargo, la historiografía revisionista, que se identificó con Rosas, históricamente con el peronismo, también. La expresidenta, actualmente vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, dijo que es su prócer favorito. Bueno, yo no opinaría en esos términos porque no es bueno… ¿cuál es el color favorito?, ¿cuál es el club? En ese sentido, él no es mi prócer favorito. Porque Belgrano, de alguna manera, en su historia política, que no fue tan larga, personalizó y encarnó lo que fue el proceso de Mayo en sus avances y sus retrocesos. Esto es importante que lo veamos. Jugó un papel importante en 1810; estaba, si se quiere, inscripto en la izquierda del movimiento revolucionario, pero luego cambió esa posición. Y quienes conocen realmente la historia argentina, saben perfectamente que después del viaje que él hizo a Europa, en el cual viajó nada menos que con Rivadavia, ya vuelto a lo que iba a ser luego Argentina, jugó un papel central, que naturalmente debe ser debatido y corresponde que así lo sea, porque en el momento del Congreso de 1816, él, siendo el general a cargo del Ejército del Norte, jugó un papel importante en la represión interna al movimiento del Litoral y al movimiento federal. E incluso fue el que ordenó -este es un tema que el propio Belgrano lo dijo claramente- el fusilamiento del caudillo de Santiago del Estero, Juan Francisco Borges. Y como parte del fusilamiento y la represión que Belgrano hizo al norte del Litoral, enfrentó claramente a Artigas. Si ustedes van a ver la situación histórica del momento, van a comprobar, y esto es hoy algo que casi se reconoce en general, que en el mismo momento que se declara la independencia en el Congreso de Tucumán en 1816 se hace un pacto secreto con Brasil para entregar la Banda Oriental a lo que iba a ser el imperio esclavista de Brasil manejado por Portugal. Esto fue lo que pasó.


Belgrano tuvo sus momentos ‘progresistas’, indudablemente, como tuvo estos otros momentos, que todos tenemos que cuestionar. Y encarnó, por eso decía, un momento de auge en este proceso revolucionario, incluso antes de 1810, fueron los momentos de la resistencia a las invasiones inglesas, tan importantes, de 1806, 1807, la formación de una milicia en Buenos Aires, que impactó luego en el primer gobierno patrio de 1810, pero luego Belgrano jugó otro papel. Creo que se tiene discutir de una manera muy clara, porque, insisto, no podemos hacer de personalidades históricas relevantes un cuento, como si esto fuera, digamos, un acto escolar en un jardín infantes de un barrio. Estamos en una Legislatura y corresponde que las cosas se discutan políticamente. Ese viaje a Europa que realiza es importante, porque viaja con Rivadavia, quien va a ser después, no muchos años después, cinco o seis años después de su muerte, quien tome la gran primera deuda del Estado argentino. Esa gran deuda con una banca inglesa, que va a ser una estafa fenomenal, que se va a devolver casi ochenta y cinco o noventa años después, con un costo financiero escandaloso para la Argentina, que es interesante verlo porque ahora estamos discutiendo, ya mucho tiempo después, una nueva deuda, y vemos cómo estos fondos de inversión, ya no será la Baring Brothers, sino los BlackRock y compañía, tienen a la Argentina agarrada del cogote para sacarle hasta el último mango; entonces, obviamente, este tema sigue vigente. Es que con Belgrano se personaliza una clase social y una clase dirigente que logró una independencia del país, en términos políticos, pero que estuvo muy lejos de poder desarrollar a Argentina como Estado avanzado. Y las expresiones más importantes de la época, como fueron Paraguay y, lo que va a ser Uruguay después, como la Banda Oriental, obviamente Belgrano, como lo dije antes, ocupó un lugar de choque, y vean toda la actitud del Ejército del Norte y las posiciones de Belgrano en 1816 y 1817, y cómo la represión brutal que se desata en Buenos Aires, por ejemplo, se encarcela y se lo obliga a exiliarse a Dorrego y lo mismo ocurre con el hermano de Mariano Moreno, lo mismo ocurre con French.


Entonces, son situaciones históricas importantes, ¿y por qué voy a votar de esta manera, en que voy a votar a favor uno y me abstengo en el otro? Porque recinto de la Legislatura hay una solo y como hay un solo recinto de la Legislatura, no privilegiaría, en este caso, a Manuel Belgrano para denominarlo de esta manera, buscaríamos a otro tipo de próceres, si se quiere. Ustedes dicen, bueno, si se quiere hacer una comparación histórica, cuando el Directorio le pide a Belgrano que use al Ejército del Norte para reprimir a la Banda Oriental y a la Liga Federal, Belgrano acepta, y San Martín, no. San Martín, que tiene su ejército, decide no utilizar su ejército para la represión interna. Entonces, la historia argentina tiene sus matices y debe ser discutida realmente, e insisto, no me gusta transformar esto en un acto escolar, por eso es mi posición al respecto.


Dicho esto, me parece que cuando estamos discutiendo otras cosas, y acá se decía y es verdad, todo el mundo en los actos escolares te dicen “se acuerdan cuando Belgrano le dio el reloj a su médico porque se murió pobre y no tenía con qué pagarle al médico y le dio su reloj”, es un hecho que, si uno ve la política argentina, es un hecho absolutamente imposible; lógico, yo a esto lo voy a reivindicar. Imagínense a Belgrano, aquí, vendiendo barbijos truchos o comprados con sobreprecios. Lógico, ahí ese gesto de la pobreza franciscana, con la cual murió Belgrano, comparado con delitos que utilizan el presupuesto público para traficar barbijos vencidos, su figura se eleva de una manera impresionante. Y está bien que así sea, y por eso estamos hablando de Belgrano hoy, es una figura política relevante. Entonces, este tipo de cuestiones hay que tenerlas en cuenta y si sobresalen tanto es porque contrastan con la corruptela general de la política argentina. Son hechos que obviamente tenemos que ver.


Ahora, yo esto lo digo por Belgrano, pero a mi parece, y acá voy al segundo punto, que ya me tengo que alejar del tema que estamos discutiendo, que está muy bien que una Legislatura discuta a Belgrano y que haya diferentes posiciones, yo dije cómo voy a votar y, seguramente, otros votarán de otra manera y pueda haber un debate historiográfico interesante, histórico interesante, político interesante, pero, sin embargo, me parece que hay temas que tendrían que haberse discutido. Yo insisto, porque nosotros estamos haciendo un homenaje a Belgrano, bueno, perfecto, ¿y por qué no le hacemos un homenaje a Julio Gutiérrez? ¿Quién es Julio Gutiérrez? Es un enfermero del Durand, que acaba de morir por haber contraído Covid-19 y que, siendo asmático, no se le daba la licencia para que deje de ir a laburar. Julio Gutiérrez estuvo dos meses yendo a trabajar, atendiendo él, en persona, a pacientes con Covid. Falleció. Su mujer ahora también está peleando por su vida, su propia mujer, cuando hubiese correspondido que se le dé una licencia, ¿no era correcto que esta Legislatura le haga un homenaje a Julio Gutiérrez? Se lo quiero hacer yo. Julio Gutiérrez participaba de toda manifestación para que Enfermería pase a la carrera profesional, estaba comprometido con esa causa. El tema no está en debate. Bueno, en esta sesión, no; en la de ayer, tampoco; la de antes de ayer, tampoco, y la de mañana, tampoco. ¿Cuándo? Si no es ayer, ni antes de ayer, ni mañana, ¿cuándo? Nunca. Entonces, este tipo de cuestiones la tenemos que marcar, indudablemente porque son temas importantes, hay puntos fundamentales de la agenda social de la Ciudad que no se están discutiendo y que nosotros lo venimos a manifestar. Es nuestra obligación, y en este caso, cuando hablo de un enfermero del Hospital Durand tan importante es porque ocurre todo el tiempo. Yo he estado en muchísimos hospitales en las últimas semanas. ¿Quieren que les cuente lo que me dijeron los trabajadores del Hospital Fernández? ¿Quieren que les diga lo que pasa en el Ramos Mejía? O capaz que lo saben. ¿O lo que está pasando en el Moyano? Como estos temas no están, me parece que el debate de Belgrano no debe ser utilizado para ocultar lo que es un vaciamiento de la agenda fundamental de la Legislatura.


Termino con lo siguiente, estoy obligado a decirlo. Yo voté a favor de la tabla que habla de Maxi y Darío. No podría no votar a favor. Estuve presente el 26 de junio (2002) en las manifestaciones que se hicieron y que fueron reprimidas brutalmente por el gobierno de Duhalde. Y estuve el 27 en la marcha que se hizo, y que cuando terminó esa marcha del 27 se descubrió que era toda una patraña, que no es que los piqueteros se habían matado entre sí, sino que había sido la policía, y aparecieron las fotografías, recordarán, del fotógrafo del diario “Clarín”. Por lo tanto, tengo una relación con los familiares de Maxi y Darío, los conozco personalmente, y voté a favor. Pero a mí no me gusta, del mismo modo que lo dije para Belgrano, que el tiempo permita la impunidad. Y digo esto porque hay un funcionario del gobierno nacional muy importante, que ocupaba un lugar muy importante en ese momento, empezando por Felipe Solá, que era el gobernador de la provincia de Buenos Aires, y fue una masacre en Avellaneda. Hoy Felipe Solá es canciller del gobierno. Y quiero sumar también a Aníbal Fernández, que hoy ocupa un cargo de interventor en Yacimientos Carboníferos Fiscales en Santa Cruz y era secretario de la presidencia de Duhalde. Los responsables políticos de ese brutal crimen, que fue una verdadera conspiración, que nosotros la denunciamos con pelos y señales de cómo se fue armando, no han sido juzgados. Entonces, yo, el mismo modo que aplico para Belgrano, lo aplico para Maxi y Darío. Cada uno tendrá su método al respecto, pero hay que ser rigurosos. Mi votación a favor no compromete de ninguna manera a los luchadores reales, sino que los familiares de Maxi y Darío piensan igual, porque los he escuchado hablar de esa manera y creo que son temas fundamentales que deben decirse con todas las letras.


Nada más.



 

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