02/10/1997 | 559

¡Candidatos de Izquierda Unida, sionistas y encubridores de la tortura!

Los ‘recursos’ que abundan para promocionar a la izquierda trucha están en proporción al fraude que representa. El lector de Prensa Obrera ya sabe que allí donde reza que Gorini es un paladín de la lucha por los 450 pesos para los jubilados, se está encubriendo que defiende la jubilación privada y la destrucción definitiva del régimen del 82% móvil. Esto lo reconoció explícitamente el ‘promocionado’candidato de la Capital (ver PO 557); por esto, el «acuerdo programático» de IU no dice una palabra sobre esos puntos.


El mismo Gorini, lo hemos denunciado en la edición anterior, defiende las privatizaciones y encubre el pago de la deuda externa.


Ahora venimos a descubrir que el 7º candidato de la lista de candidatos a diputados de la Capital, Pedro Resels, es un confeso sionista y encubridor de la tortura en Israel.


En marzo de 1996, en oportunidad de la publicación de una solicitada en Página 12 repudiando declaraciones del embajador israelí, en las que defendía la aplicación de torturas en Israel, Resels respondió cuatro días después (19/3), en el mismo medio, lanzando un violento ataque contra sus firmantes (todos ellos, destacados y reconocidos militantes de los DD.HH.), ubicándolos en un mismo campo con elementos carapintadas y acusando de «parcial y renga» la denuncia. La solicitada de Resels provocó una gran indignación. Tres días más tarde, con la firma de más de 60 personalidades y partidos, entre ellos la del PO, se reeditó la primera solicitada, con excepción de una de las cinco firmas iniciales. Resels invoca la condición de ‘dirigente’ del Movimiento Judío por los Derechos Humanos (MJDH), pero es un confeso encubridor de la tortura al pueblo palestino.


Lo anterior derivó en una crisis en el MJDH y otros organismos de derechos humanos. Perla Waserman, ‘madre de Plaza de Mayo’ y firmante de la solicitada inicial, renunció al MJDH. Junto a otros dos firmantes, Alberto De Renzis y Angel F. Di Paola, ante «la infamia (que Resels y otros) echaron a rodar de que buscábamos con esto romper Memoria Activa y nos achacaron concomitancias con fascistas y antisemitas», anunciaron que por ese motivo dejaban de concurrir a los actos de esa organización (solicitada del 23/3 en Página 12). Adriana Litwin, otra de los 5 firmantes iniciales por el MJDH,»se desdijo acobardada» (ídem).


Otro militante de organismos de DD.HH., Pedro de León, publicó en las páginas del periódico del PC, Propuesta Nº 337 (19/12/96), un artículo titulado «¿Justifican la tortura?», en el que se preguntaba a la luz de todo ese incidente (y otros que revelaban la conducta prosionista de Pedro Resels y Herman Schiller), si «aún siendo ciudadanos argentinos, identifican a Avirán como ‘su’ embajador; y que, por tanto, les irrita que se deslicen críticas contra el mismo».


Tenemos, entonces, una IU más tramposa y trucha que lo que jamás se haya conocido en los ya devaluados frentes ‘electorales’ patrocinados por el PC.


El Mst, que hace unos años armó un escándalo por la posición de un concejal del grupo de Néstor Vicente, hasta ahora no ha abierto la boca.