12/01/1995 | 436

¡Cárcel a Carlos Yabrán!

Cuando la periodista del diario La Prensa, Florencia Alvarez, fue baleada en la pierna, un nuevo caso se sumaba a los más de 500 hechos denunciados de agresiones a periodistas y otros trabajadores de prensa. De esta larga lista de compañeros amedrentados e incluso asesinados (Mario Bonino), las autoridades no han encontrado nunca a los culpables.


Pero en el caso de Florencia Alvarez, no caben dudas, fue Carlos Yabrán quien disparó contra la compañera e incluso se sabe el arma que utilizó.


La Utpba, a pesar del tiempo transcurrido, no montó una campaña para que Carlos Yabrán pague con la cárcel el haber atentado contra una trabajadora del gremio, más todavía después de que el juez que entiende en la causa resolviera la libertad del acusado(Clarín, 29/12/94). De esta manera, el sindicato de prensa quedó incluso por detrás de las patronales periodísticas (ADEPA), que manifestaron en un comunicado su disidencia con la resolución judicial. Sin embargo, son las propias patronales las que utilizan a los trabajadores como carne de cañón, enviándolos a la “boca del lobo” sin la menor cobertura o apoyo logístico. En el caso concreto de Florencia Alvarez, el atentado se produjo horas después de un “apriete” nocturno que sufriera la misma compañera por parte de tres sujetos, en un pueblo que es el asiento geográfico de alguien sospechado nada menos que por Cavallo de trabajar con el narcotráfico.


No hay que olvidar, por otra parte, que la dueña del diario La Prensa, Amalita Fortabat, es embajadora “itinerante” de Menem, amigo a su vez de Alfredo Yabrán, hermano del agresor. En ocasión del secuestro y la golpiza que sufriera el periodista de Página12, López Echagüe, Amalita manifestó: “Nadie anda a las tres de la mañana por Avellaneda. Es como andar ‘buscando guerra’” (extraído de Noticias). Las víctimas serían entonces responsables de las agresiones que sufren, y los agresores, simples víctimas del “acoso periodístico”. Con este criterio encubridor, podemos estar seguros de que la impunidad va a seguir campeando de no mediar una respuesta contundente del gremio.


Una actitud lamentable


Luego del atentado contra Florencia Alvarez, hubo una reunión de dirigentes del gremio con el ministro del Interior, Carlos Ruckauf. Los delegados de La Prensa concurrieron a la Casa de Gobierno, pero se encontraron con la ingrata sorpresa de que su acceso fue impedido por … la propia Utpba, que les negó a los representantes directos de la periodista agredida, la posibilidad de participar en la entrevista.


¿Acaso los dirigentes del sindicato querían “robar cámara sin sombras” ante los medios y los compañeros del gremio (para justificar que sí hacían algo por la compañera), o no quisieron aparecer mezclados con miembros de una interna perseguida por la patronal del medio al cual pertenece la damnificada?


Esta actitud de los dirigentes de la Utpba, que les cerraron la boca a los delegados de La Prensa a pesar de que “la peor opinión es el silencio”, se da en medio de un profundo conflicto gremial y legal de la Interna con la empresa (ver nota).

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