26/09/2001 | 723

Carlos Casares, 9 de Julio y Pehuajó

El nivel de conflicto y de lucha en el interior de la provincia de Buenos Aires marca la enorme profundidad de la crisis política y económica.


La lucha docente tuvo una alta manifestación en estas localidades. Abrió un canal de lucha de otros sectores explotados, como los desocupados, los estatales, los trabajadores del campo y los pequeños propietarios y productores.


Las leyes de Emergencia Económica y de Déficit Cero son un hachazo contra todos los estatales. Los trabajadores municipales de Carlos Casares están siendo cesanteados. A los de 9 de Julio y Pehuajó se les adeuda sueldos y parte del aguinaldo. En todos los casos, se han reemplazado trabajadores de planta permanente por trabajadores de los planes Trabajar, y los sueldos de 600 pesos por 120 patacones.


Los hospitales zonales se encuentran literalmente vaciados. A los descuentos salariales que se les practican a los trabajadores de la salud, se agrega el desabastecimiento de personal, instrumental, insumos, ambulancias. Las privatizaciones de parte de los servicios hospitalarios o municipales han dejado su secuela de hundimiento de las finanzas.


Los cortes de ruta realizados en cumplimiento a las resoluciones de la Asamblea Piquetera sirvieron para organizar o consolidar comisiones de desocupados, especialmente en Pehuajó y 9 de Julio. En otras localidades, como Carlos Casares, la campaña electoral permitirá avanzar en ese sentido.


El agua sobra, el agua falta


Toda la región se encuentra con los campos anegados. Los grandes terratenientes han salvado su tierra con bombas traídas de Europa y mantienen su cuota de beneficio porque tienen acceso al crédito. Los sectores empobrecidos ya son víctimas del remate de sus propiedades, sea por el acoso del banco o por cuotas de la tasa municipal impagas.


Por otro lado, el abastecimiento de agua domiciliaria se encuentra colapsado, ya que Azurix no ha realizado ninguna de las obras a las que la obligaba el contrato de privatización. En Pehuajó, especialmente, el agua brota también en la urbe. Se rompen los caños que forman parte de una red construida por Obras Sanitarias que ya tiene más de 12 años de sobreuso.


Los hombres y mujeres que integran las filas del Partido Obrero combinan la intervención en las luchas y en los cortes de ruta con la disputa electoral. Surge la idea de comités de campaña y casas electorales en cada barrio, promocionando las propuestas del partido y a los candidatos.


La recorrida por los medios periodísticos locales muestra el reconocimiento que existe frente a la actividad y los planteos de un partido que es valorado por sus análisis y sus propuestas, pero sobre todo por la acción.


El problema de Azurix ha servido como muestra para concretar las propuestas del Partido Obrero. ¿Cuántas horas son necesarias para refaccionar y renovar las redes colapsadas? Que en vez de que 2 obreros hagan el trabajo de 20, que veinte hagan el trabajo de veinte. Que se abran los libros de la empresa. Que se la reestatice bajo control de los trabajadores, porque además de ser confiscatoria de la propiedad de los vecinos por el sobreprecio de sus facturas, colapsa las ciudades y desabastece el esencial elemento que es el agua; ésta llega, además, contaminada con arsénico. Del mismo modo, la acción del partido se combina con la intervención electoral, cuando Adalberto Ricci, candidato a primer concejal de Pehuajó, organiza la lucha para evitar los juicios de apremio que el intendente aliancista ha impulsado para quedarse con las casas de los trabajadores y desocupados. O cuando Cristian Otero, docente y candidato a consejero escolar, participa con las propuestas del partido en la lucha de la Escuela Agraria.

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