24/05/2020

Chaco: ¿cómo salimos de la crisis política, económica, social y de salud?

Por Aurelio Díaz Diputado provincial del Partido Obrero

El gobierno acaba de anunciar el retroceso a las medidas que ellos mismos ejecutaron, pero sin ninguna autocrítica al respecto y sin tomar los recaudos necesarios para que las familias trabajadoras puedan respetar la cuarentena. De los 430 mil habitantes de Resistencia, la pobreza llega al 50 %, esto equivale a 215 mil personas  y la indigencia al 21% que serían alrededor de  90 mil habitantes. A estas personas no les alcanza para comer, para vestirse y tener una vivienda. Tampoco para pagar una obra social y por lo tanto el único sistema de salud al que pueden acceder es el sistema público que se encuentra desfinanciado, con trabajadores con salarios precarios, sin insumos ni elementos de bioseguridad necesarios. 


Al final de marzo, en Resistencia  había 100 casos confirmados de infectados. Hoy, 22 de mayo, hay 729 casos y 41 muertes. En el barrio Toba en dos días se contabilizaron 100 vecinos con Covid-19 y faltan realizar hisopados a la mayoría de los vecinos. La política del Estado de armar guetos de pobreza pone en riesgo a toda la población. En el interior continúan los desmontes, la expulsión y el racismo contra las comunidades originarias que se encuentran sin trabajo, sin comida sin vivienda, sin salud y sin educación.


En Resistencia, al igual que en todo el Chaco, la desocupación es masiva. El empleo informal y las changas son lo que hace sobrevivir a miles de familias. También nos encontramos con los problemas de viviendas y de hacinamiento. Miles de chaqueños " viven" en pocilgas, sin agua potable, sin luz, sin baños higiénicos. En el Gran Toba (que tiene 4.500 habitantes), a pesar de que muchos dirigentes y funcionarios incentivan a la discriminación diciendo que no pueden aplicar los protocolos por “falta de costumbre de los originarios”, sabemos que las dificultades son porque es una de las zonas más empobrecidas, con asentamientos o casas en las que viven más de 20 personas hacinadas. La solución que ofrece el gobierno es militarizar la zona, fortalecer la represión y la mano dura cuando son conocidos los casos de gatillo fácil y la violencia policial hacia las comunidades originarias que allí se aplican al igual que en el resto de la provincia.


Todos los ciudadanos pagamos impuestos en cada producto o mercaderías (IVA) y también en el combustible que compramos. Nada de esto vuelve para los objetivos que dicen la constitución y las leyes: salud, educación y viviendas.  


Millones de argentinos quedamos en la ruina y mediante el trabajo y esfuerzo de los millones de trabajadores, un puñado de banqueros y empresarios se quedaron con todo. Es de público conocimiento cómo senadores y diputados chaqueños avalaron el ajuste de Macri en el Congreso Nacional. Todo esto sucedía y sucede delante de los actuales gobernantes, que con sus leyes les permitían a los bancos privados, ganar entre el 2016 y 2020 la suma de 430 mil millones de pesos que equivale a la construcción 430 mil viviendas terminadas, y con las Lelic ganaron $2.130 millones por día. Por ello, desde el Partido Obrero reclamamos impuestos a las grandes fortunas que han obtenido ganancias millonarias con nuestro sudor, para que esos fondos se trasladen a las necesidades urgentes y para evitar que la crisis la sigamos pagando los trabajadores.


Así como el gobierno de Macri permitió las ganancias de las grandes petroleras, ahora vemos que la receta sigue ejecutándose desde el gobierno de los Fernández. En favor de las energéticas y petroleras dolarizan las tarifas del combustible, la luz, obteniendo ganancias fabulosa (mientras nuestros sueldos están pesificados, haciendo cada vez más difícil poder pagarlas)


Los que concentran el monopolio del agro y los terratenientes, también fueron los grandes ganadores en esta época. Cinco exportadoras de granos comercializaron durante el 2019 por una suma superior a los 15 mil millones de dólares. Mientras, vemos a Capitanich recorrer las instalaciones de Don Panos en Presidencia Roca, asegurándole la financiación de sus ganancias. El desmonte y la frontera sojera no tienen cuarentena y avanzan de manera indiscriminada en la provincia. El mismo gobierno que permite la destrucción de miles de hectáreas de monte chaqueño, ataca a las comunidades originarias que se organizan y luchan para defender el territorio y los recursos.


Las salidas que proponen los que siempre nos gobernaron, la UCR (hoy macristas) y el PJ, es una emisión de bonos-poniendo como garantía la coparticipación- que terminará pagando el pueblo. Si no pagas, te descuentan de la coparticipación que significa menos presupuesto para salud, educación o viviendas. Los bonos que proponen emitir se canjearán por dinero con los bancos y después el gobierno tendría que devolverle ese préstamo más los intereses. Gobiernan para la especulación de los banqueros. En definitiva, para el pueblo saqueo, epidemia, y con este bono el pueblo paga los platos rotos de la crisis.


Desde el Partido Obrero proponemos un impuesto extraordinario a las grandes fortunas, bancos, petroleras, energéticas, financieras, etc. para mejorar las condiciones de vida y salubridad de las familias trabajadoras. 


Enfrentar esta pandemia provocada por el coronavirus, volviendo a la fase 1, pero garantizando la alimentación, un bono de 30 mil pesos para cada familia que no pueda acceder al trabajo; las inversiones en salud que implican no solo la inversión en insumos y mejoras edilicias, sino también el pase a planta con un salario igual a la canasta familiar de todo el personal de la salud; la prohibición de despidos y descuentos salariales, apertura de paritarias y nivelar los salarios al costo de vida; garantizar la limpieza de basurales, descacharrización (han aumentado alarmantemente los enfermos por dengue) y las condiciones de higiene en las barriadas y ejecutar un plan de construcción de 10 mil viviendas.


Para lograr este objetivo es necesario el no pago de la deuda externa. Organizarnos para luchar por un sueldo y subsidios igual a la canasta familiar, echar a la burocracia sindical cómplice del ajuste y el empobrecimiento de los trabajadores, comités barriales y en cada lugar de trabajo para poner de manifiesto las necesidades más urgentes de la población. Que esta pandemia la paguen los capitalistas no la clase obrera.