25/05/2020

Chubut: “El petrolero no vale nada”, confesó el burócrata Ávila

“El trabajador no vale nada”, respondió el burócrata Jorge “Loma” Ávila, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Chubut, consultado por medios periodísticos sobre los posibles despidos en la industria. “El trabajador vale un sueldo por año, de retiros voluntarios se está ofreciendo el doble de lo que la gente puede cobrar, y muchos compañeros agarran porque están endeudados”, remató. Cualquier coincidencia con la máxima de Guillermo Pereyra, su par de la cuenca neuquina, “la soga viene con mierda y hay que agarrarla con la boca”, no es pura coincidencia.


Ávila es consecuente con el acuerdo de 60 días firmado de espalda a las bases, por la misma burocracia petrolera, las operadoras y el gobierno nacional, con rebajas de hasta el 60% para obreros en cuarentena, sobre quienes, en la misma entrevista, desliza un furcio memorable, al decir que “están cobrando gratis”.



Al servicio de las petroleras


Ávila, como Pereyra, abren el paraguas frente a despidos masivos que comenzarán por la vía de retiros voluntarios, sin brindar ninguna perspectiva de lucha y oposición a dicha política. Ni el DNU presidencial que fija el “barril criollo”, que será subsidiado por los consumidores de nafta, ni las retenciones móviles a la exportación, son suficientes para que las petroleras de Bulgheroni (PAE) y Rocca (Tecpetrol) mantengan los puestos laborales y los niveles de inversión. Estas apuntan a una “reestructuración” general en pos de mantener los niveles de la renta petrolera, sin el concurso de la burocracia sindical, que oficia de “gendarme” en los yacimientos. Dicha tentativa es inviable. El DNU 488, que también prohíbe despidos hasta el 31 de diciembre, tiene como antecedente un decreto similar que no le impidió a Techint despedir 1400 trabajadores.


No es la primera vez que Ávila entrega a los trabajadores. Mientras las petroleras gozaban de un barril “caro”, ha firmado adendas flexibilizadoras, carnereado paros nacionales y dejado pasar miles de despidos. También tomando contratos con empresas como Nalcon Champions (otra que ejerce recortes salariales en la actualidad) que se dedican a la distribución de químicos para el lavado de cañerías petrolíferas.


Con todos, menos el trabajador.


La crisis mundial del petróleo, caracterizada por la sobreproducción, no sólo afecta a Vaca Muerta. Según el mismo Ávila, la Cuenca del Golfo San Jorge, no está exportando crudo, lo que implica que el 60% del petróleo de tipo “Escalante” (que no se puede refinar en el país por la estructura de negocios de exportación a la que son funcionales los sucesivos gobiernos nacionales y provinciales) no tendría mercado, “sobra”. Lo mismo para la nafta para autos y aviones en los surtidores, producto de la cuarentena. La lógica de las operadoras y las burocracia sindical se podría resumir: “Si sobra petróleo sobran petroleros”. 



Por un salario completo y la reintegración de cada trabajador


Existe otra política para enfrentar esta nueva embestida: sindicatos clasistas como el Sutna, la comisión interna de la gráfica Morvillo, la heroica lucha de los mineros de Andacollo, son ejemplos y experiencias de lucha a seguir, pues han conquistado el depósito del 100% del salario de cada trabajador en cuarentena, así como defendido los puestos laborales.


En Chubut, los sostenedores de este régimen de saqueo se esfuerzan por generar divisiones dentro de los distintos gremios, privados y estatales, para ocultar el hilo que une las luchas de los petroleros con la de estatales y docentes.


Más que nunca, resulta estratégica la puesta en pie de agrupaciones clasistas en la industria petrolera, para organizar la lucha en defensa de los salarios, las jubilaciones, las condiciones laborales y los puestos de trabajo.

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