29/07/1999 | 636

Cómo funciona un Concejo Deliberante patronal

El lunes 12 de julio, los concejales de San Fernando, dieron una muestra más de su total inutilidad.


Forzados por la movilización, debieron tratar el proyecto presentado por la Comisión de Mujeres, que pedía, como medida urgente, los bolsones de alimentos. Segundo, que los desocupados fueran incorporados, en las mismas condiciones que los empleados municipales, para realizar las obras públicas de los barrios o un subsidio de 500 pesos.


En el distrito, el ejecutivo está en manos del PJ y la Alianza tiene la mayoría del Concejo.


Las mujeres fuimos citadas por la Comisión de Legislación. Los funcionarios explicaron que recién el 8 de agosto los asistentes sociales iniciarán el ‘trámite correspondiente’; que nosotras no tenemos reconocimiento de la municipalidad; que deben funcionar las instituciones. Los represententantes del PJ dijeron que está fuera de toda realidad el subsidio de 500 pesos. Para los del Frepaso, la Iglesia debería repartir los bolsones; y que los remedios y subsidios se tienen que tramitar. Todos coincidieron en que no se pueden entregar los bolsones en los centros de salud, porque otra gente se enteraría y se juntarían allí para reclamarlos.


Nosotras planteamos: que las instituciones no pueden resolver el mínimo y elemental problema de la supervivencia de las familias; que tenemos una autoridad de hecho por nuestra organización; que lo que es impensable es que un trabajador pueda vivir con menos de 500 pesos; que repartir los bolsones es muy sencillo: en asambleas abiertas de todo el barrio; que en el comedor de Cáritas se roban la comida de los niños; que los trámites para los subsidios y remedios son una traba para no entregarlos; que los bolsones no pueden costar más de 10 pesos, que la municipalidad cuenta con este recurso, que no podemos esperar al 8 de agosto.


Logramos así que las bancadas del Concejo voten la resolución para que se inicie la inclusión de estas familias en los planes.


La conclusión: los concejales con todas sus instituciones no sirven para resolver nada; la solución y la capacidad para llevarla a cabo la tienen los trabajadores. Este gobierno está débil; le teme a la movilización como a su muerte; es el momento de golpear. Hay que mandar al gobierno municipal, al Concejo Deliberante y a los partidos que lo componen, a la basura.

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