18/12/2020
ABUSO POLICIAL

Córdoba: dos policías fueron detenidos, acusados de privación ilegítima de la libertad y amenazas

Hirieron de gravedad a dos jóvenes y los amenazaron de muerte por no tener barbijo.

El pasado 13 de diciembre, entre las localidades de Viamonte y La Cesira (Córdoba), se produjo un grave caso de abuso policial. Dos policías atacaron a dos jóvenes: uno de ellos fue trasladado al hospital, la otra víctima sufrió múltiples golpes y varios hematomas en su cuerpo. El hecho fue tan brutal que se les imputó a los agresores los delitos de “agresiones leves, agresiones graves, amenazas y privación ilegítima de la libertad”.

La represión habría tenido inicio luego de que los policías vieron que los jóvenes se trasladaban en moto sin barbijo. En ese marco, los uniformados avanzaron a chocarlos con el patrullero por detrás, tirándolos de la moto y quebrándole el brazo a uno de ellos. Pero no fue hasta después que llegó lo peor. Los efectivos golpearon en el piso a los jóvenes, a uno de ellos hasta le pisaron la pierna quebrada y los amenazaron poniéndole un arma en la cabeza. Las víctimas son dos jóvenes de 20 y 22 años de la localidad de Viamonte, dentro del departamento de Unión a 400km de la capital cordobesa.

“A uno de los chicos le pisaban la pierna y le apoyaban la pistola en la cabeza. Al otro lo esposaron y le pegaban”, declaró uno de los familiares de los jóvenes que se acercó a la zona debido a que una de las victimas pudo enviarle un mensaje. La familia se acercó al lugar junto con la policía de Viamonte y patrulleros de la policía rural. Al ver en el escenario, el patrullero de la localidad de La Cesira se retiró del lugar.

Protocolos y cambios en la cúpula de la policía ¿Solución o circo?

Este hecho de terrible violencia estatal e institucional se da luego de un recambio de la cúpula d de la policía cordobesa, un nuevo protocolo, reformas en el Tribunal de Conducta y diferentes medidas tras el caso de gatillo fácil de Blas Correas en la capital y de la balacera que le costó la vida a Joaquín Paredes, en la localidad cordobesa de Paso Viejo, en el departamento Cruz del Eje.

A pesar de las medidas tomadas, la policía provincial no ha cambiado nada sino que se suman más y más casos de violencia, abuso policial y asesinatos en manos de la policía. Entre los últimos casos de asesinatos en que las fuerzas de (in)seguridad están involucradas figura la muerte de Lidia Cabrera, quien fue víctima de dos expolicías y de una oficial que la había amenazado previamente.

Los sucesivos casos se dan en el marco de una política represiva a nivel provincial y nacional, en la cual con la excusa de la cuarentena se ha reforzado el aparato represivo que se encuentra en estado de descomposición y donde los intentos por rescatarlo son en vano y dan cuenta de que este proceso de corrupción de la policía y la justicia que vienen de larga data.

A la luz de los hechos, el activismo, organizaciones políticas, los organismos de derechos humanos y la población en su conjunto tenemos un claro camino por recorrer. Es urgente la organización por el desmantelamiento del aparato represivo, y por la elección popular de jueces, se trata de dos planteos estratégicos que es necesario desarrollar. Basta de gatillo fácil, basta de violencia policial, ni un pibe menos.

 

En esta nota

También te puede interesar:

El 17,5% que ofrece el gobierno representa un ajuste a salarios y jubilaciones.
Al menos mil médicos sin vacunar y otros miles de trabajadores esenciales todavía esperan inmunizarse.
Después de un 2020 sin designaciones y con más de 3.000 docentes sin acceder a un trabajo, el ministerio echa lastre con designaciones precarias y acotadas.
El deterioro de los hospitales públicos se acelera en plena pandemia.