29/04/2021
tarifa del transporte

Córdoba: empresarios de interurbanos reclaman suba en el boleto del 87%

El precio no guarda relación con los salarios y se viaja sin condiciones de bioseguridad.  

Los empresarios del transporte presentaron ante el Ente Regulador de los Servicios Públicos (Ersep) un pedido de aumento del boleto de un 87,3 %. Sostienen un supuesto atraso tarifario y argumentan que los viajes deberían aumentar todavía más del porcentaje que están pidiendo.

Según los empresarios, el costo operativo por kilómetro aumentó más del ciento por ciento, y, por la pandemia, el sistema funciona al 45% desde diciembre, de modo que se venden menos boletos, de acuerdo al punto de vista de la cámara en donde se agrupan los capitalistas del transporte.

Otro de los argumentos que las empresas pretenden hacer jugar es que la suba que se pide tendría que haberse aplicado un año antes, en febrero de 2020, pero se pospuso por la suspensión del servicio producto de la pandemia.

En ese marco, la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (Fetap) solicita una suba del 87,3 % de la tarifa básica kilométrica (TBK), unidad que se utiliza para el cálculo del boleto de cada recorrido, afectando el precio del boleto interurbano de conjunto.

El asesor letrado de la Fetap, Alejandro Ugalde, explicó a Radio Mitre que cuando se presentó la minuta de costos la tarifa básica kilómetro pasó de $2,58 a $5,34. “Sabemos que no se puede pagar. Los cuadros tarifarios venían desactualizados desde octubre 2019, porque la que se aprobó ahora en enero corresponde a esta época”, dijo Ugalde a la citada fuente.

Cabe recordar que el último incremento del boleto interurbano se produjo el pasado mes de enero, cuando se subió la tarifa un 22,8%. Además, durante meses, las y los trabajadores del transporte no cobraron sus salarios y aguinaldo regularmente, e, incluso, cuando los subsidios estaban, las empresas retenían los fondos, dando cuenta de todo un parasitismo empresarial.

El precio del boleto y los salarios

Mientras los empresarios piden un aumento de casi el 100%, los ingresos de las familias trabajadoras están muy por detrás del mencionado porcentaje y lejos de acompañar la inflación.

Además, en los últimos años, a excepción del año pasado, las subas del precio del boleto, en promedio, acumulan un alza muy superior a los ingresos populares. Y, sin embargo, no se invirtió en mejorar el servicio, todo lo contrario, el viaje se fue encareciendo y se viaja en condiciones de hacinamiento.

De modo que cada incremento en el servicio viene siendo pagado por pasajeros cuyos sueldos aumentaron muy por debajo de esa proporción. Tampoco se garantiza una frecuencia que impida el amontonamiento en tiempos de pandemia y no se garantiza de conjunto el cumplimiento de protocolos.

Además, se viene aplicando un ataque en regla contra los trabajadores del transporte mediante el ajuste salarial, despidos y una obra social que no cubre las necesidades.

En este escenario, hasta voceros de la Fetap reconocen que “no se puede pagar”, de todos modos, le presentaron al Ersep un cuadro de “actualización tarifaria”.

En defensa del pueblo trabajador es necesario impulsar la apertura de los libros de las empresas del transporte, para que se sepa qué se hace con los fondos públicos de los subsidios. Es preciso estatizar el servicio y ponerlo bajo control de trabajadores de interurbanos y de usuarios para garantizar el derecho al transporte y cumplir con el convenio colectivo de trabajo.