25/12/2003 | 831

Crímenes y capitalistas

La compañía Hamburgo, propiedad del grupo Ick, monopoliza los seguros de los empleados de la administración pública. También el de los más de 55.000 Jefes de Hogar de la provincia, con sobreprecios extraordinarios.


El privatizado Banco Santiago del Estero, perteneciente al mismo grupo financiero, recibe un canon de 530.000 dólares mensuales por su rol de «agente financiero» de la provincia. Según un informe oficial del Banco Central, más del 90% de los depósitos en el BSE son plazos fijos a nombre del Estado provincial; es decir que los negociados de Ick serían imposibles sin las finanzas públicas.


Los dos medios de comunicación más importantes, el diario El Liberal y el único canal de televisión, tienen como accionista mayoritario a Néstor Ick (Informe sobre los Medios de Comunicación en Santiago del Estero, Julio Carreras [h]). Su mayor fuente de financiamiento es, nuevamente, el Estado, a través de la propaganda oficial, cuyo presupuesto ronda los tres millones de dólares anuales.


Las leyes provinciales se sancionan con el único fin de incrementar el patrimonio de este grupo, beneficiado con todo tipo de exenciones impositivas. Una «ley de fomento del turismo» le ha permitido construir un faraónico hotel, mediante el «reembolso por adelantado» (¡!) de ocho millones de pesos.


Los intendentes municipales (destacándose el radical Zamora y el kirchnerista, ex-Ucr, «Chabay» Ruiz, de las ciudades Capital y La Banda, respectivamente) han participado activamente de esta política, al extremo de que la ciudad de Clodomira ha comprometido su coparticipación federal con la tarjeta de crédito de Ick.


No existe prácticamente obra pública que no sea adjudicada al grupo Ick (está a cargo de la administración y el cobro de viviendas adjudicadas por el gobierno en toda la provincia, de la administración y el cobro de juegos de azar en toda la provincia, etc.), y se calcula que, «a través de sus empresas, maneja el 60% del presupuesto provincial» (La Voz del Interior, 6/5).


Fuertes versiones señalan a Gustavo Ick, hijo del magnate santiagueño, como participante de la fiesta en la que habría fallecido Leyla Nazar. La «entrega» de Musa Azar por parte del gobierno y su señalamiento como el «mayor responsable de los crímenes» respondería a salvaguardar a los Juárez y en especial a Gustavo Ick, quien ya está fuera del país.