11/01/2001 | 694

Decretazo contra las jubilaciones

Los alfonsinistas, los Moreau y los Santín fueron los verdaderos artífices de la baja de las jubilaciones que el gobierno consumó a fin de año por medio de un decreto de necesidad y urgencia.


Ahora, sobre el Frepaso recae la tarea de que el Congreso no rechace ese engendro antiobrero y anticonstitucional, algo que ya comenzó a hacer Carlos «Chacho» Alvarez, suavizando las críticas al decreto y dando en este punto «libertad de conciencia» a los legisladores frepasistas. Es decir, todo lo contrario a directivas claras y contundentes a favor del rechazo del decreto.


Es sabido que De la Rúa demoró casi un mes en firmar el decreto previsional porque tenía la oposición de la Alianza. Por eso, mientras lo acusaban de vacilante y dubitativo, De la Rúa se tomó el trabajo de negociar con Alfonsín y Moreau algunos retoques menores a cambio de apoyar el corazón del decreto, que no es otra cosa que la rebaja de las futuras jubilaciones. Así se mantuvo el sistema público, que deliberadamente está destrozado, y se cambió la suba de la edad jubilatoria de las mujeres por algo más pérfido: rebajarles aún más los haberes, si se jubilan antes. El ómoreauistaó Eduardo Santín fue el encargado de esta tarea ósuciaó, mientras Melchor Posse miraba para el costado.


Según el propio gobierno, con el decreto, los que se jubilen después de mayo cobrarán, en promedio, un 13% menos. Y en el caso de las mujeres que se jubilen a los 60 años, además, tendrán una quita del 15%. El propio gobierno calculó que con esas rebajas se pagarán 12.000 millones de pesos menos en jubilaciones entre el 2001 y el 2015 (BAE, 29/12).


De esta manera, los jubilados son los que pagarán directamente con una poda en sus jubilaciones la deuda externa que contraen los grandes personeros del imperialismo y el capital nativo. Así de directa es esta confiscación.


El argumento oficial, que elaboraron el propio Moreau y los alfonsinistas, es que el gobierno no puede asegurar la jubilación básica de 200 pesos (PBU) porque no tiene financiamiento. Este argumento retrata a los estafadores. Porque la PBU se estableció en 1994 y su financiamiento estaba asegurado con los aportes patronales. Lo que sucedió es que desde 1995 se redujeron los aportes patronales, agravando el déficit previsional y el déficit fiscal. En lugar de restituir los aportes patronales, De la Rúa, Alfonsín y Moreau, siguiendo el libreto del Fondo Monetario, decidieron reducir y/o eliminar el beneficio previsional.


Los moreauistas, possistas y alfonsinistas, que se pasaron un año asegurando que abrirían las puertas del sistema previsional público a los afiliados a las AFJP, concluyeron como marionetas de la jubilación privada y del FMI.


Ahora, recae sobre el Frepaso ponerle el broche final al decreto impidiendo que el Congreso lo rechace. Aunque los frepasistas parecen estar activos y aseguran que en marzo impulsarán su rechazo por el Congreso, lo real es que los líderes del Frepaso «Chacho Alvarez y Darío Alessandro» no participan de esa iniciativa. Página/12 reveló que, en este punto, los frepasistas están divididos y que Chacho y Alessandro ya le dieron garantías al FMI y al gran capital de que no van a derogar el decreto antiobrero de De la Rúa. En su momento, fue el propio Alvarez el que sugirió a De la Rúa sacarlo por decreto, para mantener la unidad de la Alianza, con un poco de teatro de fondo.


La CGT de Moyano dejó pasar todo este ataque con una cena de Nochebuena junto a la Iglesia. La CTA brilló por su ausencia.


El Partido Obrero plantea:


Paro general hasta que el gobierno anule el decreto reaccionario de rebaja jubilatoria.

Jubilación mínima de 500 pesos.

Anulación de la jubilación privada.

Transferencia de los fondos de las AFJP al Estado.

Control obrero de las cajas jubilatorias.

 

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