24/03/1994 | 414

Derrota política del bloque MPN-PJ-UCR y Frente Grande

“Ganan” plebiscito con sólo el 45% de los votos

A medida que abrían las urnas los funcionarios “comenzaron a Intran­quilizarse». El escenario que se habla montado para los festejos frente a la Gobernación fue sigilosamente levanta­do. “No hubo festejos ni discursos y el escenario quedó a oscuras y vacío, poco después de las 22hs» (Diario de Río Negro, 21/3). La fiesta se transformó en duelo.


Con la movilización de todo el apara­to provincial y municipal, y con el apoyo de todos los partidos del régimen—el P. Justicialista, la UCR, el Movimiento Po­pular Neuquino y el Frente Grande— en favor del Sí, todos esperaban que el No sumara no más de 2 ó 3 puntos en el referéndum convocado para reformar la constitución provincial. La “sorpresa» fue que el No obtuvo el36%de los votos emitidos. En favor del No se habían pronunciado solamente el Partido Obre­ro, que realizó una amplia campaña po­lítica de oposición, y el Frente de Izquier­da Socialista. Un ala del MPN, coman­dada por Felipe Sapag, en desacuerdo con la reforma provincial porque autori­za la reelección del actual gobernador Sobisch, “negó haber ordenado votar No», una afirmación que fue repetida luego de conocerse el alto porcentaje de los votos «negativos».


A pesar de los pocos fiscales con que contaban el PO y el Fis, y con todos los medios de comunicación a favor del Sí, el No alcanzó el 43% en la ciudad de Neuquén y en los principales centros urbanos, provocando el fracaso de la monstruosa campaña de “consenso» montada por el MPN, peronistas, radi­cales y el Frente Grande. En las ciuda­des pequeñas del interior de la provin­cia, el No alcanzó el 30%. No es de descartar que debido a la ausencia de fiscales del No, haya habido fraude.


El 99,9% de las fuerzas políticas no pudieron impedir que detrás del No se encolumnara el repudio de la población a la gobernación, y al pacto MPN, UCR, PJ y Frente Grande. EI 60%delosvotos emitidos obtenidos por el Sí, equivale sólo al 45% en relación al conjunto del padrón. La abstención fue del 25%. Es decir que el bloque oficialista perdió el plebiscito. Más de la mitad del electora­do neuquino no dio su consentimiento a la reforma de la Constitución provincial y a la reelección del gobernador.


En un editorial político, el diario de Río Negro (21/3) destacó que “se pro­nunciaron por el No el Partido Obrero (único que hizo campaña, obviamen­te pequeña) y el Movimiento Socialis­ta de los Trabajadores, esto es, el trotskismo. En esa insólita compañía Felipe Sapag también fue del No, aun­que esto hubo que suponerlo por su apoyo a la acción de inconstitucionalidad de la enmienda, ya que rehuyó todo pronunciamiento formal y se abstuvo de hacer campaña».


El “único que hizo campaña» por el No planteó que la reforma era reaccio­naria, que se consultaba a la ciudadanía sobre tres o cuatro enmiendas que ya había votado la Legislatura y que intere­saban al gobernador, a los carreristas políticos y a los especuladores: la re­elección del gobernador, el sometimien­to de la legislatura al Poder Ejecutivo, que se arroga la atribución de su convo­catoria, y la vía libre al gobernador para privatizar y contraer empréstitos (espe­culación financiera), cuyo pago recaerá sobre el pueblo.


El apoyo del Frente Grande al Sí (y a la reelección inmediata de un enemigo de los trabajadores retrata a los carre­ristas políticos que, a cambio de la posi­bilidad de meter un diputado, no vacila­ron en aceptar que la Constitución Pro­vincial se reforme sin deliberación políti­ca en una Asamblea Constituyente, y a gusto de los privatizadores y especula­dores.


Perspectivas


El amplio alcance del No expresa el repudio de la población trabajadora a la miseria nacional y provincial. La gober­nación es un botín de los grupos privati­zadores que se han alzado con la rique­za provincial (gas, petróleo, electrici­dad), despedido en masa a los trabaja­dores (petroleros y construcción) y que han pretendido con el referéndum obte­ner un “cheque en blanco” para despe­dir a miles de trabajadores públicos provinciales. El No es un importante golpe a esta política.


El No refleja la fuerte maduración de las condiciones políticas para que se desarrolle en Neuquén la izquierda revolucionaria, es decir, un verdadero par­tido de trabajadores. Se trata de una tendencia general, de conjunto, con in­dependencia de los reflotamientos elec­torales de algunos de los partidos patro­nales que integran el bloque del Sí. Esta tendencia política hacia la izquierda y un partido obrero se va a manifestar en todos los ámbitos de actividad de las masas. El PO va a estar a la altura de esta tarea, que él mismo ha contribuido a crear.


Llamamos a los trabajadores neuquinos y a su vanguardia a tomar conciencia de esta situación y a golpear de nuevo a los partidos de la explotación capitalista, votando el próximo 10 de abril al FIS.