Políticas

17/9/2018

“Dujovne simuló ser autor de un Presupuesto colonial dictado por el FMI”

Romina Del Plá denunció la presentación del ministro de Hacienda

Foto: Congreso Nacional

El gobierno presentó esta tarde en la Cámara de Diputados el proyecto de presupuesto 2019, que estuvo precedido por las negociaciones con los gobernadores para pactar un ajuste en los términos reclamados por el FMI. En ellas, éstos renunciaron a los ingresos por el Fondo Sojero y asumieron un compromiso en materia de subsidios que redundará en un aumento del transporte y las tarifas de servicios.


La presentación del ministro Nicolás Dujovne supone un dólar a 40 pesos durante el año próximo, una inflación interanual de 23% para diciembre 2018-diciembre 2019 y una caída de medio punto en la actividad económica para el año entrante. Estos números no tienen ninguna credibilidad. “Lo que presenta el gobierno hoy como 'Presupuesto general 2019' es un dibujo igual que el actual: el año pasado votaron un presupuesto con un dólar de $17 y una inflación al tercio de la real”, señaló la diputada Romina Del Plá, que estuvo presente en la presentación.


El presupuesto de ajuste de Dujovne y Macri presenta una política de ajuste para lograr el equilibrio fiscal en 2019 al que se comprometió con el FMI. En esa dirección, pondera un ‘esfuerzo fiscal’ equivalente al 3,1% del PBI (Tiempo Argentino, 17/9). En el plan se incluye el recorte de subsidios y un congelamiento de los ingresos de personal en el Estado.


El presupuesto destinado al pago de servicios de la deuda, que es la verdadera sangría del país, se incrementa en un 48% (ídem).


“Dujovne dijo que para reducir la vulnerabilidad del país tenemos que acelerar el equilibrio fiscal. Él llama 'reducir la vulnerabilidad' a la protección de los banqueros y usureros, los que fugan capitales y especulan a tasas siderales, cuando los vulnerables son los trabajadores, desocupados y jubilados, que por eso vamos al paro y nos movilizaremos masivamente este 24 y 25 de septiembre”, dijo Del Plá.


El presupuesto 2019 es un intento de transferir la crisis sobre los hombros de los trabajadores.