27/04/1993 | 389

El 1º de Mayo en Bahía Blanca

La convocatoria al acto del 1º de Mayo en Bahía Blanca surgió de una dura y cambiante lucha política. El impulso nació de la Comisión de Desocupados (que agrupa a cesantes ferroviarios, farmacéuticos y otros), de un sector del Centro de Jubilados, del PO y del Mst que propusieron convocar a un acto callejero el 30 con un programa que reclamaba un plenario regional de delegados de la CGT y del CTA, un paro activo nacional de 36 horas y la huelga general. La primer reacción del PC y de los partidos alineados en el Frente del Sur fue oponerse a la iniciativa “por no contar con el peso de organizaciones de masas”. Luego, ante el interés que despertó la asamblea, este sector y los sindicatos del CTA se hicieron presentes para tratar de convertirlo en un acto propio. Aunque la asamblea fue lejos en materia de programa (reclamo a la CGT y al CTA del paro activo, renacionalización de las empresas privatizadas bajo control de los trabajadores, básico de 500 pesos para activos, desocupados y jubilados, no a la jubilación privada), no logró superar una maniobra  proscriptiva contra la izquierda. Se resolvió que hablaran oradores “apolíticos” de las organizaciones sociales —un activo, un cesante, un jubilado— que no casualmente representaban la “política” del Frente Grande o del Frente del Sur. Posteriormente, ante la amenaza de una crisis, se aceptó tan solo la lectura de declaraciones de cada partido interviniente en la movilización.

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