20/12/2020

Nueva movilización contra el presupuesto de ajuste de Kicillof

El gobierno provincial, en manos de Vidal y Juntos por el Cambio.

Finalmente la votación del Presupuesto 2021 se postergó para el próximo martes 22 a la búsqueda de un acuerdo directo con la ex gobernadora María Eugenia Vidal quien adelantó que va a dar “la herramienta de gobernabilidad” que requiere el Frente de Todos.

Como denunció una gran movilización convocada por los SUTEBAs Combativos, las Juntas Internas opositoras de ATE y donde se destacaron las masivas columnas del Partido y el Polo Obrero, Kicillof gobernó hasta el presente con el presupuesto prorrogado del macrismo y pretende empalmar con un Presupuesto de ajuste a la salud, la educación, la vivienda y los salarios. La “ley de leyes” por 1,9 billones de pesos equivale apenas a una actualización inflacionaria del Presupuesto de “tierra arrasada” dejado por Vidal y consagra una pauta inflacionaria trucha del 30% en línea con los acuerdos salariales de miseria que las burocracias sindicales vienen firmando a la baja y en cuotas.

 

Arrugue “nacional y popular”

En la rosca, Juntos por el Cambio explota a su favor las urgencias de un gobierno peronista que acumula fracaso tras fracaso y no pudo «reestructurar» una deuda fraudulenta que reconoció integralmente. La oposición derechista está haciendo valer los dos tercios que necesita Kicillof en las Cámaras, y su mayoría propia en el Senado. Según Carlos Bianco, el jefe de gabinete, las negociaciones para la aprobación del Presupuesto están “muy avanzadas” señal de que Juntos por el Cambio está cotizando caro su voto positivo en la Legislatura, y que el gobierno de Kicillof seguirá tirando la toalla.

¿Qué se negocia? El Frente de Todos acordaría postergar hasta fines del 2021 la devolución de los 4500 millones girados a los intendentes para atender la pandemia. A esto se sumarían unos 10.000 millones de pesos destinados al Fondo de Infraestructura Municipal ( FIM) que no estaban en el Presupuesto original. La apurada a Kicillof proviene de los jefes comunales de Juntos por el Cambio pero también de los intendentes peronistas, especialmente del PJ que se alinean con Alberto Fernández. Más allá del monto del FIM, los intendentes quieren carta blanca para la utilización de ese fondo sin quedar atados a la inversión en obras e infraestructura.

La piedra en el zapato sigue siendo las exigencias de macristas y radicales de puestos relevantes en el Directorio del Banco Provincia, las empresas Autopistas de Buenos Aires, y de Energía Eléctrica de la provincia de Buenos Aires, en el Instituto de Previsión Social (IPS), la Defensoría del Pueblo y unos 25 organismos y empresas del estado bonaerense. A medida que el gobierno va cediendo en cada punto el choque fuerte con Juntos por el Cambio se concentra en la titularidad de la Procuración de la Suprema Corte de la Provincia. Julio Conte Grand, una rémora de Vidal se niega a renunciar como procurador en un puesto clave para enlistar fiscales amigos y disciplinar fiscales adversarios. El macrismo pretende además que se le cedan uno o dos jueces de la Suprema Corte mientras presiona por la continuidad de Conte Grand o la negocia a cambio de otras prebendas.

 

 Guerra Judicial y fuego amigo

 

El affaire con el Procurador “ocupa” da cuenta de una crisis más general que hace a las garantías de impunidad que pretenden tanto el oficialismo como la oposición derechista. Vidal quiere cobrarse ahora los plenos poderes que sus legisladores le dieron al gobernador a principios de año con las “leyes de emergencia” que lo facultan para reasignar partidas del Presupuesto para el pago de la deuda externa y los subsidios al capital. El Presupuesto 2021 está sujeto al “lawfare” ( guerra judicial) de los aparatos burgueses por el botín del estado, una muestra más que evidente de la descomposición política de un régimen al servicio del pago de la deuda externa usurera que hipoteca a la provincia de Buenos Aires.

En el tira y afloje, el gobernador Kicillof hizo público que evaluaría la suspensión de las Paso para las legislativas del 2021. Una medida de este tipo, resistida en principio por Juntos por el Cambio, requeriría de un acuerdo en la Legislatura bonaerense porque la Provincia de Buenos Aires tiene su propia ley de internas obligatorias. Como sea, esta decisión tiene que ver en última instancia con el curso que siga la lucha interna en el peronismo y dentro de la coalición de gobierno. El acto realizado en el Estadio Único de La Plata (rebautizado con el nombre de Diego Armando Maradona) donde estuvieron Alberto Fernández, Cristina, Máximo Kirchner, Sergio Massa y el gobernador como anfitrión, fue presentado como un acto de unidad del peronismo para aventar los rumores de ruptura del Frente de Todos, y por extensión como un respaldo a Kicillof, al gobierno provincial y al Presupuesto 2021 . Por aquello de “dime de qué te jactas” la vicepresidenta no se privó de exigirles a los ministros de Alberto Fernández que “se vayan si tienen miedo”, un bis de la Carta que puso al rojo vivo la interna en el Frente de Todos. Con Paso o sin Paso las listas para las legislativas del año que viene serán otra instancia de choque de Cristina y Kicillof con Alberto Fernández y el PJ.

La crisis sanitaria

Con la vista puesta en la aprobación del Presupuesto 2021, Kicillof metió presión anunciando un plan de vacunación masiva con la Sputnik V. Según el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, durante los meses de enero y febrero, y a razón de 150 mil dosis por día, se aplicaría la vacuna rusa a los trabajadores de la salud y docentes de la provincia. La realidad es que más allá de la desazón que provocaron las declaraciones del Putin en el gobierno nacional y provincial (la Sputnik V no está aprobada por la OMS y carece de garantías para las mayores de 60 años y grupos de riesgo) la situación sanitaria es muy grave. Han vuelto a aumentar los contagios en una nueva curva ascendente del coronavirus y en las puertas de una segunda ola que golpeará a un Conurbano con un 45% de pobreza, millones en la indigencia y sin cobertura social por la desocupación y los despidos. La llamada “gestión exitosa” de Kicillof ya tiene como contrapartida unos 650 mil infectados en territorio bonaerense y se acerca a los 22 mil fallecidos, la mitad del total de víctimas que elevan a la Argentina al puesto 10 entre las naciones con mayor cantidad de contagios.

No al presupuesto de ajuste, endeudamiento y represión

Unos mil manifestantes pertenecientes a los sindicatos combativos y la izquierda marcharon el pasado 17 de diciembre a la Legislatura como parte de un plan de lucha contra el Presupuesto de Kicillof, de los bonistas y del Pacto con Juntos por el Cambio. La movilización contrastó con la pasividad y complicidad de las burocracias sindicales que están dejando pasar esta “ley de leyes” ajustadora que confisca los fondos del IOMA y prepara una ofensiva sobre las jubilaciones provinciales y el IPS Un mérito de la marcha fue el haber puesto en evidencia a todos los saqueadores de la deuda y a un Presupuesto 2021 a la medida de Berni, la Bonaerense y la represión a los reclamos populares.

Al pacto entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio le oponemos un programa de los trabajadores que comience con el repudio y no pago de la deuda externa, la lucha en defensa del salario y jubilaciones, por la reincorporación de todos los despedidos, contra la precarización laboral y por el pase a planta permanente, por un verdadero plan de obras e infraestructura en las escuelas bajo el control de la comunidad educativa, y de construcción de viviendas y urbanización en las barriadas. El martes 22 volvemos a las calles para rechazar el presupuesto ajustador.

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