24/06/2004 | 856

El Enano Fascista

Desenmascarar al gobierno de Kirchner no es realmente necesario; de eso se encarga él mismo todos los días. La semana pasada, por ejemplo, la había emprendido contra Duhalde.


No faltó quien hubiera visto en esto el inicio de una ‘reforma de la política’.


El Presidente parecía decidido a emprender una batalla decisiva, luego de haberse destacado por el recule permanente.


Recule ante el FMI, las privatizadas, los ‘buitres’ internacionales y el Pentágono con Haití.


Reemplazar la lucha contra el imperialismo por el enfrentamiento de camarilla con Duhalde, muestra a un gobierno devaluado.


Una pendencia con el padrino que lo llevó a la Rosada y que con toda seguridad terminará en un compromiso, no es sustituto a la lucha por la transformación social que ponga fin a la dominación de los monopolios capitalistas.


Pero incluso la embestida contra Duhalde terminó en un fraude, cuando el gobierno decidió pagar el alquiler de Parque Norte para alojar a ‘sus’ piqueteros.


Porque esos piqueteros de lujo NO han sido organizados por el Estado contra Duhalde, SINO contra los luchadores de la ANT y contra los sindicatos que reclaman un aumento salarial.


“Para aislar a los ‘duros”, tituló La Nación.


Aislar a los ‘duros’ ¿para qué?


Para apretar las clavijas del programa Jefes y Jefas de Hogar”, dice la información (LN, 22/6), “Con el padrinazgo intelectual del Banco Mundial”.


Aunque el secretario de Políticas Sociales dijo que los ‘planes’ no van a tener un final, “la cartera trabaja en esa dirección con el Palacio de Hacienda y el Banco Mundial”.


“De hecho…, la intención es terminar a fin de año con el plan de Jefes y Jefas”.


En un país con un 20% de desocupados plenos.


En un país donde la mitad de la masa laboral gana por debajo de una canasta de pobreza.


Los voceros del Banco Mundial han llegado al extremo del cinismo de declarar que “La condición de desocupado es imposible de comprobar en un contexto de niveles tan altos de trabajo no registrado” (en negro).


Organizar ‘piqueteros’, no contra el FMI, no contra el envío de tropas a Haití, no para enfrentar el punterismo patronal, sino al servicio del plan del Banco Mundial contra los desocupados y para combatir a los piqueteros que luchan, es propio del fascismo.


No es casual que D’Elía hubiera servido a los gobiernos de De la Rúa-Alvarez, Rodríguez Saá y Duhalde.


La cooptación del burócrata Depetris y del inefable D’Elía ha puesto en una situación insostenible a la CTA.


Había anunciado un “movimiento político y social” y hasta un PT argentino, y termina viendo a sus dirigentes repartiendo lealtades entre Kirchner, Carrió y Binner.


Había imaginado una luna de miel con el poder y está más huérfana que nunca.


Pero Kirchner no tiene ni los recursos políticos ni económicos para un fascismo.


Sólo descubre al enano que lleva adentro todo pequeño burgués anti-obrero.


Simplemente recrea el punterismo a su servicio.


Lo que ha logrado con Parque Norte, en realidad, es demostrar la centralidad política y social del movimiento piquetero.


Su carácter estratégico en la recomposición de las luchas y de la clase obrera.


A fuerza de querer aislarlo, sólo consigue potenciarlo.


El movimiento piquetero es la bestia negra de los capitalistas y del kirchnerismo y el duhaldismo al mismo tiempo, porque ha puesto al desnudo la incapacidad insuperable del gobierno de la ‘causa nacional’ y su carácter explotador y entreguista.


Los explotadores no se han percatado que el movimiento piquetero no podrá ser aislado mientras el país entero recurra a los métodos del piquete para luchar por el salario, contra el saqueo de gobernadores e intendentes, por la salud, la educación y la seguridad personal.


En un pueblo amotinado, nada más natural que los piqueteros sean la vanguardia.


Si todo el movimiento popular se organiza con un programa, como lo ha hecho en estos años el movimiento piquetero, conseguiremos imponer la salida de los de abajo, o sea obrera y socialista.

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