14/05/2020 | 1593

El Frente de Todos y Juntos por el Cambio votan contra impuesto a las grandes fortunas

 


El miércoles 13, en la primera sesión desde la declaración de la cuarentena, los bloques del Frente de Todos y Juntos por el Cambio se negaron a habilitar el debate sobre el impuesto a las grandes fortunas. Ante el planteo de los diputados del Frente de Izquierda, Romina Del Plá y Nicolás del Caño, para que se incorporara al temario de la reunión el proyecto presentado por el FIT-U, los diputados de los bloques patronales votaron en contra.


Esto fue severamente denunciado por Romina Del Plá en el recinto, quien además señaló: “escuchamos a muchos diputados agitar que hay que poner un impuesto a los ricos, ¿dónde está el proyecto?, ¿cuándo se vota?”, refiriéndose de este modo al proyecto anunciado, pero nunca presentado por referentes del oficialismo.



El Congreso de la Nación volvió a sesionar tras un largo mes de parálisis en el que se pretendió disimular la anulación de las funciones legislativas con la “visita” de ministros y reuniones con el Presidente. Para ello, hace dos semanas se acordó en comisiones una modificación del reglamento que habilita las sesiones remotas, combinadas con la modalidad presencial para los jefes de bloque.


El acuerdo para poner en marcha el Parlamento, como ya lo veníamos denunciando, tiene como base la exclusión del tratamiento del impuesto a las grandes fortunas. Clarín (3/5) tituló “El impuesto a los más ricos, en coma inducido”, lo que sería tal cual, referido a un proyecto, digamos de paso, que nunca vio la luz. Dicen que fue la prenda de negociación para que la oposición, que lidera Mario Negri, aceptara la sesión. Pero también se sabe que, de entrada, Massa no era amigo de la iniciativa, y algunos aseguran que es el propio Alberto Fernández quien se opone.


Lo cierto es que hasta el momento, el Presidente no ha hecho más que recular ante las presiones patronales: deja pasar los despidos (una verdadera masacre social a esta altura), habilitó la reducción de salarios por DNU y busca avanzar en una renegociación de la deuda más que generosa con los bonistas. No está en el horizonte del gobierno afectar los intereses capitalistas -que es el telón de fondo de los límites insalvables de la política oficial frente a la pandemia, con un sistema de salud que se dirige al colapso, y la ruina progresiva de millones de trabajadores en todo el país. Ahora, la noticia es que Massa y Cristina (las cabezas de ambas cámaras) ceden a la presión de excluir el gravamen impositivo.




Lo cierto es que el único proyecto sobre el tema realmente existente (redactado y presentado en el Congreso) es el del Frente de Izquierda, que presentaron Romina Del Plá y Nicolás Del Caño.


El gobierno sólo amenazó con la iniciativa, cuya redacción le encargó al “banquero comunista” Carlos Heller. La cosa venía mal parida de entrada.


Como denunciamos oportunamente, los trascendidos sobre el proyecto que preparaba el kirchnerismo, daban cuenta de que -en la versión más auspiciosa- permitiría recaudar unos 3 mil millones de dólares, y sólo habían avanzado en una formulación para gravar a personas físicas. Contrariamente, el proyecto de nuestra banca establece impuestos especiales y progresivos a las ganancias bancarias, las altas rentas (beneficios empresariales y rentas de capital), a la gran propiedad de la tierra (a partir de las 5.000 hectáreas) y a las viviendas ociosas. Esto, en suma, habilitaría una recaudación de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares para el combate a la pandemia.




Sesión acotada


La sesión solo trató dos proyectos, cuya redacción fue negociada a puertas cerradas por el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, y por lo tanto el contenido de los mismos fue conocido recién horas antes de su tratamiento. Uno sobre exención del pago del impuesto a las ganancias para algunos trabajadores esenciales (que en buena medida -como en el ámbito de la salud- son personal precarizado y de bajos salarios), mientras se mantiene para un amplio sector de la clase obrera ese impuesto gravoso. Otro sobre medidas de protección al personal sanitario, ¡como si no existieran ya dichos protocolos, sistemáticamente vulnerados y violentados, con complicidad del gobierno, tanto en el sistema público como privado!


En materia sanitaria, lo que debería aprobarse es el proyecto del Partido Obrero, que establece la centralización de todo el sistema de salud (público, privados, de obras sociales y de las universidades nacionales), bajo control de los profesionales y trabajadores del área, junto con un aumento extraordinario del presupuesto destinado al mismo. Del mismo modo, son prioridades una real prohibición de despidos y rebajas salariales, el seguro al parado y el pago a los precarizados de 30 mil pesos por mes, la suspensión del pago de alquileres y de créditos personales y a la vivienda única; entre toda la batería de medidas que tradujimos en proyectos de ley.