14/04/1994 | 416

El FUT, el gran triunfador de la elección

Las elecciones en Santa Cruz han resultado un triunfo amargo para el gobernador Kirchner. En una elección preparada para que el PJ barriera con un 60-70% de los votos, terminó perdiendo 6 puntos y varios miles de votos. Hasta unos días antes de las elecciones, Kirchner había logrado disciplinar a todas las líneas internas del PJ bajo su mando e incluso había fraccionado a los radicales, integrando a varios dirigentes a la lista del Frente para la Victoria Santacruceña. El radicalismo pasó toda la campaña electoral intercambiando acusaciones entre sus líneas internas, en un clima de descrédito y desmoralización. Los últimos 15 días antes de la elección, Kirchner recorrió varias veces la provincia inaugurando obras, con un aparato de difusión y propaganda muy importante. Se llegaba a hablar del “fenómeno” Kirchner y la maquinaria gubernamental aparecía como una topadora.


Sin embargo, la impresión era falsa, y esto se empezó a notar cuando no logró movilizar desde el interior al acto central de Gallegos, en la proporción de setiembre pasado. El acto marcó un estancamiento y un retroceso.


El FUT entretanto hizo una campaña centrada en la denuncia del pacto Menem-Alfonsín y de la constituyente reaccionaria a que había dado lugar. Nos hicimos fuertes en la consigna “defendamos nuestras conquistas” alertando contra la inminente reforma laboral, ley de patentes y de obras sociales, etc. En el aspecto local nos concentramos en denunciar el pacto provincial, que concede a Kirchner una votación especial de mayoría simple para el tema de la reelección, mientras todos los demás temas requerirán los dos tercios. Denunciamos también que toda la reforma provincial apunta a concentrar aún más el poder en el Ejecutivo y en el círculo del poder actual (espaciamiento de las elecciones, municipalización y autonomía de los municipios sin garantía de los fondos para que la autonomía sea real, sistema electoral por localidad que aseguraría la mayoría absoluta al PJ, y otros). Explicamos que la reforma pretende crear el cuadro legal para llevar el “ajuste” hasta el final en los municipios y para privatizar el Banco Provincial y Servicios Públicos. Demostramos en nuestros actos que no existe orden legal o constitucional en Santa Cruz sino una constitución surgida de la dictadura de Aramburu, que en muchos aspectos no es respetada y que la propia ley de necesidad de la reforma provincial tampoco respeta, y hacíamos el pronóstico de que ni siquiera el Pacto iba a ser respetado en caso de obtener Kirchner una votación plebiscitaria como esperaba. En cada tema desarrollamos una posición programática, pero concentrando la campaña en el aspecto defensivo, levantándonos como la única oposición real.


Inundamos Gallegos de pintadas, nuestros candidatos recorrieron varias localidades a las que no pudimos llegar en octubre, aparecimos en las 3/4 partes de los medios de la provincia (radio y TV) y repartimos muchos miles de volantes y boletas en la mayor parte de los barrios y lugares de trabajo de Caleta, Truncado, Gallegos, Calafate y Turbio.


Desde que surgió el FUT nuestra batalla central fue contra la desmoralización de muchos compañeros y en particular los ligados al centroizquierda, a quienes doblamos en votos en octubre y que ahora no se presentaron refugiándose en la pasividad del voto en blanco. En esta campaña se sumaron varios compañeros provenientes de este sector político. Una parte de la campaña estuvo dedicada a explicar la esterilidad del voto en blanco en estas circunstancias. Entre los sectores que sufren la desmoralización están los compañeros del Mas, que hicieron campaña contra el FUT llamando a votar en blanco en octubre y que ahora en virtud del acuerdo nacional sumaron tres candidatos a una lista de 44, y que lamentablemente no participaron siquiera de los actos realizados.


Realizamos dos actos con 55 y 90 compañeros respectivamente, que mostraron la gran expectativa que estaba creando el FUT. Hicimos también charla en Caleta. Actos con posterior debate, con varios oradores que desarrollaron nuestra caracterización de la constituyente y de la rebelión popular en ciernes, la crisis del plan Cavallo, etc.


Las encuestas oficiales nos daban un 5% y la posibilidad de colocar un convencional provincial, pero cuando empezaron a abrirse los sobres (y en realidad antes) era tal el clima de solidaridad espontánea con el FUT que nadie pasaba a nuestro lado sin felicitarnos. La radio pedía que se hiciera presente la gente del FUT, que era la gran triunfadora de la elección. No hubo ni hay reportaje político en Santa Cruz donde no se interroge al entrevistado acerca de la excelente votación del FUT. El promedio de votos por mesa en Gallegos fue superior  a 25, obteniendo más del 13% de los votos y ganándole al sublema del actual intendente radical. En toda la cuenca carbonífera estamos arriba del 10%, en Calafate el 12%, en Gregores mantuvimos arriba del 14% y la progresión de votos en toda la provincia abarca de los pueblos más chicos a los más grandes. En el total provincial estamos arriba del 9% de los votos y esto nos permitió asegurar el ingreso de dos convencionales (Miguel del Plá y Ricardo Mercado) en la convención provincial. Faltaron unos 900 votos para lograr también un convencional nacional.


El dato central de la elección es la aparición de UNA ALTERNATIVA política independiente para los trabajadores, lo cual combinado con el empantanamiento del gobierno abre inmensas posibilidades para los revolucionarios. Ahora hay que transformar esos 6.200 votos en un gran frente de trabajadores para la lucha, y los primeros pasos se están dando. Una asamblea del FUT el lunes 11 ya definió un plan de acción inmediato, cuyo eje es la convocatoria a un primero de mayo combativo y de carácter internacionalista. El centro del Acto que convoca el FUT es la campaña contra la jubilación privada y contra la reforma electoral. Por el salario y el conjunto de las reivindicaciones.


La elección del FUT es hoy en Santa Cruz una brisa vivificante para muchas decenas de activistas y una expectativa inmensa para los miles que se decidieron a votar a la izquierda (a una izquierda sin tapujos) y para otros miles que todavía están expectantes.


El desafío es gigantesco.