08/03/2007 | 982

El panorama electoral


Kirchner decidió impulsar la candidatura del ex basquetbolista “Pichi” Campana a la Intendencia de Córdoba. La tropa de K se encuentra dividida en el apoyo a Juez o al candidato de De la Sota para la Gobernación. Juez contraatacó al ungimiento de Campana confirmando a su propio candidato Giacomino para la Intendencia y adelantando la elección comunal para el 2 de setiembre. Como el candidato de De la Sota, Schiaretti, no levanta vuelo, ha vuelto a correr el rumor de que el candidato del PJ sería Urquía, el dueño de Aceitera General Deheza.


 


El panorama electoral refleja, por un lado, la descomposición del delasotismo. En la Capital, no tiene chances; en los municipios del interior, que lidera la UCR, no aparece. Dos puebladas (una en Corral de Bustos por la violación de una menor, que terminó con la quema de los tribunales locales y 39 detenidos; la otra en Río Cuarto, ante el crimen de Nora Dalmasso), pusieron de manifiesto la red de complicidad de funcionarios judiciales, políticos y policiales con negociados, crímenes y robos. De la Sota despidió a funcionarios, cambió de funciones a su secretario de Seguridad y destituyó a la cúpula policial. Pero la crisis sigue su curso.


 


Aunque a Juez las encuestas le dan bien, arrastra otros problemas. Su escasa presencia en el interior lo ha llevado a buscar acuerdos con los intendentes radicales. Es decir que quedó preso de la interna de un partido en disgregación.


 


Juez acaba de reunirse con Domingo Cavallo. También se entrevistó con el presidente de la Fundación Mediterránea y más tarde con la cúpula de Fiat-Tata, que venía de firmar un régimen extraordinario de subsidios y beneficios del Estado provincial con Schiaretti y De la Sota. Juez quiere ser el candidato explícito de las grandes corporaciones que operan en Córdoba.


 


La crisis se arrastra a todos los partidos. La UCR está divida entre los radicales K, los radicales L (lavagnistas), los radicales J (partidarios de un acuerdo con Juez) y los radicales D (con De la Sota). El adelantamiento de las elecciones en los municipios que gobierna la UCR es una maniobra para conservarlos.


 


El Partido Socialista también está dividido. El Congreso provincial votó por simple mayoría un acuerdo con Juez; sin embargo, la diputada Sesma ha salido a plantear un acuerdo con la UCR. La crisis también se manifiesta en la disolución sin principios de IU y en la división del MST.


 


Las tareas


 


La descomposición del proceso electoral es una oportunidad para la clase obrera, porque amplía el campo de la confrontación política y limita, por eso, la capacidad de manipulación de los candidatos patronales. Han surgido asambleas populares y comisiones al calor de la lucha ambiental y contra el tarifazo del agua; los campesinos expulsados de sus tierras son presionados para apoyar al candidato capitalista que aparezca como el mal menor o que haya ofrecido de palabra alguna salida a las reivindicaciones. Es necesario, mediante una lucha política, desautorizar esta ilusión y volcar su apoyo a una candidatura obrera y socialista.


 


El Partido Obrero de Córdoba está desarrollando actos y charlas en los barrios para interesar a los trabajadores más activos en la construcción de una alternativa obrera y socialista.

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