02/11/2000 | 686

“Este es un proyecto contra la explotación social”

Intervención de Jorge Altamira

Estuvieron presentes los diputados que presentaron el proyecto (Jorge Altamira, Lía Méndez y Abel Lattedorf). Lo más destacado, sin embargo, fue la presencia de dirigentes obreros —como Osvaldo Iadarola, de la Directiva de Foetra Buenos Aires; Daniel Prestifino, de la FATIDA; y Carlos Girotti, de ATE Capital— que explicaron los motivos de su apoyo al proyecto.


También estuvieron presentes miembros de la Directiva de la seccional Capital de AEDGI (Sindicato de los Trabajadores de la AFIP-DGI); delegados de la Intercuerpos del Teatro Colón; delegados.


“Compañeros, realmente les agra­dezco muy profundamente a todos los que están aquí presentes por su asisten­cia porque se trata de conseguir real­mente un respaldo popular para uno de los proyectos de ley más significativos que hoy pueden impulsar las luchas del movimiento obrero. «


Cuando un dirigente, un activista, un delegado tiene intereses populares, siempre encuentra el camino para una acción. Digo esto porque somos diputa­dos de un distrito, no somos diputados nacionales, y ya antes de asumir nos llo­vieron toda clase de presiones advirtién­donos de que en el ámbito de una sola ciudad no se pueden plantear ciertas co­sas, que hay cosas que son “nacionales”, como el salario, la desocupación o la po­breza; que en el ámbito de la ciudad lo único que había que hacer era preocu­parse por el bacheo de las calles. Y, natu­ralmente, esto lo decía gente que no ha­cía nada para superar la desocupación a nivel nacional, sino que la agravaba; que no hacía nada para mejorar los salarios a nivel nacional, ni hacía nada a nivel na­cional por alguna causa popular, sino to­do a favor de los grandes monopolios, y que, además, es la gente que gobierna la ciudad, los partidos mayoritarios, los menemistas y la Alianza, que han dejado la ciudad llena de baches.


“Nosotros hemos presentado un pro­yecto de ley sobre salario mínimo de 600 pesos por una jomada de ocho horas en el ámbito de la ciudad. Hemos impuesto su tratamiento en el ámbito de la ciudad y estamos demostrando que en el ámbito en que actuemos se puede hacer una ac­ción efectiva en favor de las reivindica­ciones populares.


“Debo destacar la presencia, en esta conferencia de prensa, de compañeros re­presentativos del movimiento obrero, de­legados del movimiento obrero, dirigen­tes del movimiento obrero, dirigentes de sindicatos, dirigentes de centrales sindi­cales, todos los cuales tienen en común distintas propuestas de oposición a estos planes de pauperización y de superexplotación.


“Lo esencial de este proyecto es que es un proyecto de lucha contra la explo­tación. Ustedes preguntarán cómo se puede llamar “proyecto contra la explota­ción” a un proyecto que dice 600 pesos por una jomada de ocho horas. ¿Acaso si este proyecto se hiciera efectivo y se pa­garan 600 pesos, y se respetara la joma­da de ocho horas, no seguiría habiendo explotación? Pero la explotación no es una cifra fija; la explotación es la presión social y política constante de la clase ca­pitalista para arrebatarle al trabajador una medida cada vez mayor de su esfuer­zo y de su capacidad de creación. No es una cosa estática: de las ocho horas se ha pasado a las diez horas, y de las diez a las doce, y de un ritmo de producción a otro mayor, y del salario por jomada al pago de primas, en donde hay que ma­tarse trabajando y no sólo destruirse físi­camente sino también psíquicamente pa­ra sobrevivir; donde el salario ha bajado de un nivel a otro, hasta encontramos hoy a la mañana con el anuncio de que el gobierno pretende ofrecer a las empresas privadas trabajadores del Plan Trabajar que cobran 160 pesos y que no tienen contribución social, con lo cual lo que en


un principio aparecía como un subsidio a la pobreza, se ha revelado como un méto­do pérfido para consagrar un piso laboral menor al vigente, un piso salarial que después sea el margen de una nueva ta­sa de explotación. Y, por lo tanto, cuando uno lucha contra esta presión social y po­lítica hacia una explotación cada vez ma­yor, por lo que está luchando es por ter­minar con la explotación.


“Es un proyecto que tiene que ver con la relación fundamental de la socie­dad, en que una minoría explota a una inmensa mayoría, inclusive cuando crea cuatro millones de desocupados, porque los desocupados son una masa de reser­va creada por el capital para ejercer una presión sobre el trabajador activo y au­mentar así la explotación. Este es el pun­to central. Este es el punto estratégico.


“Hemos establecido estos 600 pesos porque, como agitadores y propagandis­tas de esta idea, veíamos que los trabaja­dores, en el estado de superexplotación a que fueron llevados, no le creían al polí­tico, inclusive al político popular, al político militante como somos nosotros, cuando decíamos que vamos a luchar por un salario igual al costo de la canasta familiar, que hoy es de 1200 pesos. El compañero, con todas las razones del mundo decía que también en el campo popular hay demagogos que exageran, a lo mejor quizás para conseguir votos o para lo que fuere. Como nuestro propósito es luchar contra la demagogia, incorporamos en el proyecto de 600 pesos, los trabajadores de todo el país van a saber que podemos ir por más. Vamos a poder luchas por esos 1.200 pesos, y en el proyecto dejamos establecido que es un objetivo llegar a un salario igual al costo de la canasta familiar.


“Lo esencial del proyecto es desnudar una relación de explotación que envuelve a toda la sociedad, y esto hay que decirlo más que nunca ante la periferia de esta campaña seudointelectual, según la cual asistimos a la era del fin del trabajo. Si el trabajo llego a su fin, ¿Por qué tanto afán de que trabajemos 16 horas? ¿Por qué tanto afán de bajar el salario? ¿por qué todas las medidas apuntan a exprimirnos más? Su lo nuestro ya termino, si los laburantes ya no somos protagonistas, no creamos la historia, no servimos para nada y la técnica no supero, ¿Por qué no le chupan la sangre a la técnica, en lugar de chuparnos la sangre a nosotros? Esto es una demostración de que el sustento único, final e irreductible del capitalismo es la explotación del tra­bajador, la cual quieren negar procla­mando “el fin del trabajo”. Es una fanta­sía.


“Este proyecto de ley es fundamental como reivindicación, porque el 40% de los trabajadores de la ciudad ganan menos de 400 pesos, por jomadas superiores a ocho horas. En el distrito más rico del país, un 40% está debajo de los 400 pesos y está por debajo del nivel de pobreza. El desocupado es un excluido, pero también está en la capa de los compañeros pobres el 40% de los que tienen trabajo. El pro­yecto plantea 600 pesos por una jomada de ocho horas porque hay que poner un límite a la explotación en términos de la relación de la jomada laboral.


“Cuando se estudia el problema de la desocupación, se ve que el ataque al sa­lario ha provocado la desocupación. A medida que ha ido cayendo el salario desde la hiperinflación, los compañeros han sido forzados a aceptar jomadas de trabajo más prolongadas para poder lle­var algo a su casa. Desde el momento en que el trabajador, debido a los bajísimos salarios, trabaja 12 horas, le está sacan­do un 30% de la oportunidad de trabajo a otros trabajadores.


“Elevar el nivel salarial reducirá fuertemente la presión de la patronal por la extensión de la jomada laboral. Si po­demos reducir la presión de la patronal por la jomada laboral, podemos armar una bolsa de trabajo para los compañe­ros desocupados y, con los sindicatos, dis­tribuir las horas de trabajo libres resultantes. No digo que esto vaya a ocu­rrir espontáneamente; por el contrario, hay que forzar a los capitalistas estable­ciendo una bolsa de trabajo y repartien­do las horas de trabajo, y también con proyectos de subsidio, como planteó el compañero de ATE Capital. Este proyec­to tiene vinculación con la lucha contra la desocupación, y por eso, metodológica­mente, para nosotros es un paso que nos lleva a este otro paso de subsidio al para­do y de reparto de las horas de trabajo.


“No se trata de acompañar un pro­yecto. Como diputado, como militante, como miembro del Partido Obrero, para mí esta jomada es valiosa porque se nos brinda la oportunidad de acompañar al movimiento obrero con un proyecto en la lucha general que el movimiento obrero ya tiene empeñada, como lo demostraron el paro del 5 de mayo y el paro del 9 de junio, las concentraciones, la marcha de la CTA. El movimiento obrero está ahí, peleando. Nosotros, con esto, queremos acompañar al movimiento obrero que pe­lea, queremos hacer una contribución desde una tribuna en una institución del Estado, a la causa que el movimiento obrero ya desarrolla, que no ha esperado y no debía esperar la acción parlamenta­ria, y que no corresponde que la espere. Nosotros nos sumamos a esa causa de conjunto.