16/03/2000 | 658

Izquierda Unida avaló el pacto pro-Otan con el PSOE

Pasaron 45 días desde que Izquierda Unida (IU) de España firmó un acuerdo con el PSOE de Felipe González con vistas a las elecciones del pasado 12 de marzo.


La IU de España tiene una composición similar a IU de Argentina: el PC, el Mst y otras fracciones menores de ‘la izquierda que se une’.


El acuerdo con el PSOE (ver PO Nº 656 y 657) significa la incorporación de IU al bloque de la Otan, porque eso hubiera implicado un gobierno con el PSOE. También hubiera significado el ingreso de IU a la política de ajuste, flexibilidad laboral y privati-zaciones establecida en el Tratado de Maastricht (1997) que hoy rige a la Unión Europea. Francisco Frutos, el secretario general de IU, acaba de dar su apoyo explí-cito a Maastricht en un reportaje publicado en La Reppublica (9/3). El acuerdo de IU con el PSOE también encubre el accionar represivo ilegal de los GAL (grupos paraes-tatales) formados por el anterior gobierno del PSOE.


Se trata del alineamiento integral de IU sobre las posiciones políticas del im-perialismo en todos los planos.


Pues bien, en todo este período, tanto el PC como el Mst, los socios principa-les de la IU argentina, han evitado pronunciarse sobre la alianza pergeñada por sus congéneres españoles. Esto equivale a un completo aval político al acuerdo, pues ha sido firmado por ellos mismos en el plano internacional. Ni el PC ni el Mst de España rompieron con IU luego del acuerdo.


Ha quedado al desnudo nada menos que el carácter proimperialista y reaccio-nario de la izquierda democratizante. También ha quedado al desnudo que el electo-ralismo lleva a posiciones proimperialistas.


Pero, aunque la mona haga silencio…


Pero el PC argentino hizo algo más que avalar el acuerdo pro-Otan y pro-Maastricht, es decir, la política antiobrera del imperialismo. ¡Fue su mentor! ¡Su im-pulsor!Propuesta (30/9/99) sacó un artículo con el significativo título de «Política en tiempo real», donde saludaba los aires ‘renovadores’ que el nuevo secretario general del PC español, Frutos, quería imprimir a IU de España. Allí transcribe parte de un discurso de Frutos donde éste plantea que «la construcción europea» necesita de un «impulso que sólo puede darlo la izquierda, el centroizquierda y las fuerzas conse-cuentemente democráticas, que teniendo en cuenta, respetando y proyectando las di-versas culturas e idiosincrasias europeas, sea capaz de construir gradualmente una nueva identidad colectiva compatible con la identidad de cada pueblo». Esto es un apoyo directo al bloque imperialista europeo y un llamado a realizar sobre una base ‘gradualista’ un frente con el PSOE (centroizquierda) y otras «fuerzas democráticas».


Frutos incluso se autocriticó, ante la pérdida de más de un millón de votos en las elecciones europeas de junio del ‘99, por no haber marchado antes a un frente con el PSOE: «Todo esto se veía venir desde el ‘96, pero no tuvimos capacidad de producir los cambios a tiempo». Luego de producidos, el PC argentino los acompañó, afirmando que «hoy (seguimos) apostando al Partido Comunista y la Izquierda Unida» (ídem, Propuesta).


El silencio del Mst ante el acuerdo pro-Otan de IU y PSOE, también es relativo, es decir que el aval es explícito. El PORE, partido asociado a la Internacional (UIT) que dirige el MST morenista, integra la IU española. Luego del pacto IU-PSOE, el MST sacó un artículo (Alternativa, 16/2) donde plantea que contra el ascenso del nazismo en Austria y los ataques racistas en Europa (Almería) es necesario oponer «la unidad de los trabajadores y la construcción de una alternativa política para luchar por una sociedad socialista internacional sin burócratas ni patrones». Dicho esto una vez, concretando la unidad ‘socialista’ con el PSOE, equivale a un completo apoyo a ella.


De lo contrario, hubiera debido denunciar las falsas unidades ‘socialistas’ y sacar al PORE de IU. Pero hacer esto antes de las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires hubiera comprometido al Mst argentino. Las elecciones bien valen una traición política.


Recordemos, para el registro, que el Mst apoya e integra el Frente Amplio de Uruguay. En su fundación (1982) planteaba constituirse como una réplica del PSOE de Felipe González y del PS de Mitterrand (Francia). En su Congreso de 1980, el Pst se declaró partidario de constituir partidos ‘socialistas’ o ‘laboristas’ de tipo social-democrático.


En concreto, tenemos en la izquierda argentina un caballo de Troya de la Otan.

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