23/12/2010 | 1160

Felices fiestas, «la casa está en orden»

Primero fue el pacto de tramposos con Macri, el cual castigaba a quienes lucharan por viviendas que nadie pensaba dar -incluso con el retiro de la famosa asignación por hijo, equivalente a treinta yogures.
Ahora es la ‘seguridad democrática’, que promete reemplazar las balas por gases vomitivos y lesivos -solamente, claro, en primera instancia.

Felices fiestas. ¿»La casa está en orden»?

En este largo mes de luchas por la vivienda, ningún gobierno -sea el federal o los provinciales- tomó la medida más elemental: confiscar los terrenos baldíos y asignar aquellos fiscales para la construcción de viviendas.

Una medida de este tipo indicaría la decisión irrevocable de resolver la crisis, acompañada con la formación de comités de sin techo, electos, para planificar la urbanización de las zonas y la distribución de los lotes.

Es que la crisis de la vivienda ya no podría ser peor: ya ni las villas consiguen albergar a los sin techo, quienes deben pagar allí, verdaderos tugurios, alquileres insoportables.

Lo advertimos hace dos años, cuando comenzó una ola de ocupaciones en Córdoba, en Salta (en especial en Orán) y en Rosario.

Frente a la crisis desatada, intendentes y punteros apenas atinan a prometer la financiación de una cooperativa de autoconstrucción, entendida en el sentido más limitado: baño, cocina, pieza, construcción a medio hacer, 15/20 metros cuadrados.

No resuelve nada, pero ofrece a sindicatos y pseudo-organizaciones sociales la plata para emprendimientos, la que se irá por los caminos de la corruptela.

La burocracia sindical, en especial la de Pedraza y Maturano, ha reaccionado contra los ocupantes de terrenos tal como lo hizo contra los tercerizados.

Los ocupantes ni reclaman viviendas: sólo exigen que se les permita poner en pie su casilla de lata -tal es su urgencia y su desesperación.

Hace más de una década, en circunstancias similares, se desarrollaron los movimientos piqueteros contra la desocupación.

En junio de 2001, se unificaron en una gran Asamblea Nacional.

Los pobladores y villeros, así como sus organizaciones, deberíamos hacer lo mismo: una gran asamblea nacional a cortísimo plazo, para lanzar un plan de lucha de conjunto -no episódico- cuyo primer punto plantee la confiscación INMEDIATA de todo terreno baldío, desocupado o malversado y la ocupación de todos los terrenos fiscales.

Por el juicio y castigo a TODOS los culpables de los asesinatos de Mariano Ferreyra, los compañeros qom y los pobladores de Soldati.

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