29/05/2008 | 1039

La Cátedra de Enfermedades Infecciosas, clausurada

El edificio de la cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina de la UBA, ubicado en el predio del Hospital Muñiz, está clausurado.

Ante la denuncia de la deplorable situación en que se encuentra el edificio, las autoridades de Medicina resolvieron clausurarlo ante el peligro de desprendimiento de la mampostería de sus techos. La construcción es centenaria, y su abandono también.

Originado en una donación de la familia Penna, la cátedra estuvo abierta durante décadas… hasta que el abandono de las autoridades universitarias y del gobierno de la Ciudad obligaron a cerrarla. Es la prueba material de la política de liquidación de la educación pública universitaria de las autoridades de la UBA, que también son responsables de la falta de gas en Medicina.

El proyecto de creación de un polo de salud en los terrenos del Muñiz es un insulto a la inteligencia. Una masiva asamblea de profesionales anunció la situación de emergencia por la falta de insumos de laboratorio, falta de acceso a estudios de alta complejidad, falta de profesionales y el incumplimiento del acta firmada por el Gobierno el 16/4, que no fue ni más ni menos que una maniobra de distracción.

Las expectativas de que la solución llegará de la mano de "donaciones" de los laboratorios de especialidades medicinales y de los proveedores de insumos evocan la política del menemismo, en su versión kirchnerista-macrista. Será el camino de la privatización y transferencia de áreas del Estado, en este caso de la educación universitaria pública.

Darle una salida a la situación terminal del edificio de la cátedra es responsabilidad del Estado nacional y del gobierno de la Ciudad. Impulsemos un plan de lucha de los profesionales docentes, el personal no docente y los alumnos de la Facultad de Medicina para impedir la liquidación definitiva de la cátedra.

Luis Trombetta

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