29/11/2014 | 1343

La contaminación al palo

Una Vaca Muerta que hiede

Cuando se aprobó mediante una ley en la Legislatura neuquina el acuerdo con Chevrón, los diputados del MPN y los “K” se complotaron para que dicho acuerdo no pasara por la Comisión de Medio Ambiente. Erigido en modelo para toda la actividad, las petroleras y empresas de servicios captaron el guiño oficial.


 


Las perforaciones de pozos se han extendiendo incluso a zonas sensibles como el Área Natural Protegida de Auca Mahuída y a las inmediaciones del acuífero de Zapala, una reserva subterránea de agua. O bien, como ocurrió con el pozo incendiado en Plottier, se perfora a escasos metros de las barriadas. Pluspetrol ha vuelto a perforar al lado del pozo siniestrado. 


 


Es así que los derrames, “accidentes” ambientales y hasta incidentes con material radiactivo, están a la orden del día. 


Prácticamente no pasa semana sin que se conozcan hechos de contaminación. La Secretaria de Medio Ambiente de la provincia confiesa que se entera por los medios de difusión. 


 


A fines del 2013 se anunció con bombos y platillos el aumento de las multas de un 600%, pero un año después no se ha cobrado una sola multa: “(…) al día de hoy la Secretaría de Ambiente no cobró una sola sanción con los nuevos valores. El secretario de Ambiente, Ricardo Esquivel, explicó que los nuevos montos no se aplicaron porque los trámites para cobrar una multa tardan mucho”. (LMN 18/8/2014)


 


Hace un mes atrás, una empresa radicada en el Parque Industrial de Neuquén, dedicada al tratamiento de residuos peligrosos, construyó “clandestinamente” un piletón de 10 x 15 metros, por 1,80 metros de altura, para tratar el residuo viscoso que se extrae con la limpieza periódica de los grandes tanques de almacenamiento en los yacimientos. 


 


Ni la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia, ni la Subsecretaría de Servicios Ambientales del municipio, se percataron de la construcción del piletón, hasta que uno de sus taludes de tierra cedió, y un río de petróleo corrió a lo largo de varios centenares de metros por los cañadones.


 


En la ciudad petrolera por excelencia de Rincón de los Sauces, desde que se fundó hace 40 años atrás, el municipio no pudo cobrar una sola multa por contaminación, según registros hasta el año 2009. 


 


Un funcionario municipal de Rincón, dijo crudamente que los derrames se deben “a la falta de mantenimiento, falta de inversión y falta de cuadrillas de trabajo para hacer las remediaciones (…) pasa el tiempo y los compromisos de hacer las inversiones se renuevan, pero en la realidad nada de esto sucede o se ve”. (LMN 18/7/2014).


 


Las petroleras, una vez más, apelan a la “confidencialidad” de los datos y se niegan a brindar información sobre sus contrataciones. Las multas, cuando se aplican, son irrisorias. Hace un mes, la provincia multó a Chevron, Pan American Energy, Tecpetrol, Total Austral y Capex S.A. con $ 60.000 a cada una. Un chiste.


 


Las chevronización de toda la actividad hidrocarburífera, ahora con rango de ley, libera a las empresas de la responsabilidad sobre el pasivo medio ambiental.

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