13/11/2016

La especulación inmobiliaria y la crisis de la vivienda en Tigre


El distrito de Tigre, gobernado por el massista Zamora, es conocido por las grandes construcciones de countries y por el paseo turístico del centro de Tigre, pero lo que esconde este “boom turístico” son los negociados y la especulación inmobiliaria, por un lado, sumado a la crisis de vivienda y las inundaciones, por el otro.


 


Negociados inmobiliarios 


 


Desde su asunción en 2007 Massa, y ahora Zamora, continuó y profundizó la construcción de mega emprendimientos inmobiliarios, autorizando la construcción de barrios privados, a pesar que estos ya se devoraron más del 50% del suelo urbano continental. La mayor parte de estas construcciones se realizan sobre los  humedales históricos del distrito. El rellenado y la excesiva elevación del terreno provocan un “efecto tapón” que redunda en inundaciones recurrentes de los barrios populares periféricos, provocando cuantiosas pérdidas para los vecinos. El cuadro lo completa con la inexistencia de obras hídricas que resuelvan el problema. 


 


El Código de Planeamiento Urbano que beneficia a los pulpos inmobiliarios y las contratistas amigas del massismo, fue impulsado en su momento por el secretario de gobierno del fallecido intendente Ubieto, Ernesto Cassareto, último candidato a intendente por el Frente Cambiemos-PRO. Su modificación, impulsada por el massismo, sostenida por el intendente Zamora y apoyada directa o indirectamente por todos los bloques del Concejo Deliberante local (FPV y UCR), profundizó la especulación con la ampliación de las alturas máximas permitidas para edificios, sobre todo en el centro de Tigre sin ningún tipo de control ambiental que evite el impacto sobre los barrios periféricos.


 


El negociado del massismo y el FpV contra la vivienda popular


 


Pero mientras se desarrolla este negociado, el último informe que realizó la fundación Techo sobre el déficit habitacional del distrito establece que en Tigre hay 30 asentamientos, donde viven unas 7640 familias en condiciones precarias, de las cuales casi la mitad tiene acceso irregular a la red de agua pública, y solo el 3,3% tiene acceso a la red cloacal pública. 


 


Esta situación es la consecuencia del fracaso del Plan federal de Viviendas impulsado por el kirchnerismo en el municipio, en primer lugar por la falta de un plan que contemple el déficit habitacional del distrito y por otro por la falta de entregas.  De este plan de viviendas en la Provincia de Buenos Aires, el 80% estaba destinado al municipio de Tigre en construcciones en los barrios Cinacina, San Pablo y Garrote, sin realizar licitaciones previas y sin convenio para utilizar los fondos públicos a su antojo. Malena Galmarini, ex secretaria de Acción Social, ahora concejal del distrito, firmaba las certificaciones y eran pagadas como viviendas concluidas pero que nunca llegaron a terminarse. El plan de 526 viviendas pasó a ser de 413 -de las cuales solo se entregaron efectivamente 124 viviendas. Para mencionar un caso, del barrio El Garrote había un proyecto de 288 viviendas por 47 millones de pesos y no se construyó ni una sola vivienda. 


 


Sumado a esta situación se encuentran los 442 vecinos que fueron adjudicados por el plan Procrear con la promesa de una vivienda para el año 2014 y que todavía no fueron entregadas y que se han movilizado en los últimos días contra la modificación de los contratos, lo que lo lleva a tener que pagar una cuota más alta. Claramente este “cambio de planes” tiene por objeto que los vecinos adjudicados se hagan cargo del desfalco producido por la patria contratista a los fondos del Procrear.


 


Por un plan de Viviendas y obras públicas en el distrito


 


El Partido Obrero en el Frente de Izquierda desarrolla una campaña por el derecho a la vivienda y por un plan de obras públicas en el distrito, planteamos no a la especulación inmobiliaria y prohibición de la construcción de nuevos barrios de lujo para destinar las tierras disponibles a la construcción de viviendas populares bajo control de trabajadores y adjudicatarios. Su financiamiento debe partir del cobro de impuestos progresivos a los especuladores inmobiliarios, adjudicación y entrega de las viviendas del plan Procrear. Un plan de obras públicas -sobre todo contra las inundaciones- basado en censos de las necesidades de los barrios del distrito cuya ejecución se encuentre bajo control de las organizaciones de vecinos. Apertura de los libros y rendición de cuentas sobre los grandes emprendimientos inmobiliarios.


El 19 de noviembre vamos a Atlanta al acto del Frente de Izquierda por estos reclamos