02/12/2021

La inflación que no baja y los aumentos que se vienen

El fracaso del gobierno en contener los precios.

Si bien aún no se publicaron los datos oficiales, los cálculos privados arrojan que la inflación en el mes de noviembre no logró perforar el piso del 3%. De este modo, las consultoras estiman que el 2021 finalizará con un 51% de inflación y no con un 45,1% como proyecta el gobierno.

Los estudios realizados coinciden que el principal impulsor del índice de noviembre ha sido el precio de los alimentos. Lo anterior evidencia el fracaso del “congelamiento” de precios, que desde un principio excluyó de la nómina a alimentos de primera necesidad como la carne, cuyo aumento mensual se ubica el 4,1%. Como vemos, las medidas tardías y aisladas del oficialismo para contener la escalada en el rubro, como el programa de Cortes Cuidados y las restricciones a la exportación, se han mostrado infructuosas.

Mientras el gobierno sigue “haciendo como si” combatiera a la inflación reeditando una y otra vez estas políticas fracasadas, al mismo tiempo habilita una serie de aumentos que tendrán lugar en los próximos meses. Ya en diciembre se espera una suba del 52,6% en la cuota del monotributo, constituyendo un duro golpe para los trabajadores cuentapropistas y precarizados.

Por otra parte, en diciembre también aumentan un 9% las prepagas, completando así una suba anual del 61,04%. Recordemos que estos incrementos fueron autorizados por Alberto Fernández, en función de congraciarse con la medicina privada.

El oficialismo también será protagonista del aumento en los combustibles, previsto para marzo, y de los “tarifazos segmentados” en la luz y en el gas que comenzarán a aplicarse a principios de 2022. Beneficios para las petroleras y las empresas energéticas, en detrimento del bolsillo popular.

En la misma línea, ley impositiva que acaba de presentar Kicillof en la Legislatura bonaerense junto con el Presupuesto 2022 contempla incrementos en patentes (35%), en el impuesto inmobiliario urbano (35%) y en Ingresos Brutos (101%). Larreta, por su parte, autorizó en CABA subas del 7% para diciembre en las cuotas de los colegios privados con subvención estatal; y, a su vez, prepara aumentos del 50% en el estacionamiento medido, que entrarán en vigencia en diciembre, del 51% en la Verificación Técnica Vehicular a partir de enero 2022 y del 45% en los peajes desde el 7 de enero. En diciembre, también se pagará un 10% en las expensas.

Como se ve, un sendero de aumentos para los próximos meses que recrudecerá sin dudas el cuadro inflacionario. Mientras tanto, lo único que no se actualiza es el salario, cuyo poder de compra pierde día tras día.

Es necesario entonces recomponer el ingreso del pueblo trabajador peleando por un salario mínimo igual a la canasta familiar (hoy en $108 mil), jubilación mínima de $75 mil, salarios y jubilaciones indexados a la inflación, trabajo bajo convenio para todos, eliminación de impuestos al consumo como el IVA, prohibición de despidos y suspensiones y reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.

A su vez, para controlar formación de precios es primordial abrir los libros de toda la cadena de valor a fin de evaluar los costos reales, y de la cadena energética para establecer tarifas acordes a las necesidades sociales. Por otra parte, es preciso dar paso a una reorganización económica sobre otras bases sociales, nacionalizando bajo control obrero recursos estratégicos como la banca, el comercio exterior y la industria energética, rompiendo con el FMI y repudiando la deuda usuraria. De esta forma, podremos dar paso a un plan de desarrollo nacional anclado en los intereses populares.

El próximo 11 de diciembre llenemos la Plaza en defensa de este programa.

   

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