10/05/2021

La integración de las CTA´s al gobierno y a las listas del Frente de Todos

Baradel, Isasi y Micheli en campaña. 

En plena integración al gobierno de Axel Kicillof, las burocracias sindicales kirchneristas quieren cotizar su integración a las listas electorales del Frente de Todos. Tiempo atrás, un plenario de la Celeste -agrupación docente al frente del Suteba) definió como tarea central del 2021 el triunfo del peronismo en las elecciones legislativas, anticipando la candidatura “extraoficial” de Roberto Baradel, secretario general del Suteba provincial y dirigente de la CTA Yasky. En buen romance, volverán a tragarse los sapos que tengan que tragarse.

Baradel y la burocracia del Suteba son parte de la cogestión con Agustina Vila, ministra de Educación de Kicillof, que abrió paso a una precarización laboral y desocupación sin precedentes en la docencia bonaerense. Sobre el candidato Baradel recae una mayor presión del peronismo para el retorno a las clases presenciales.

Facturando las candidaturas

De la mano de los “nacionales y populares” de Kicillof y Vila avanzaron los ataques al Estatuto del Docente y la fracasada “presencialidad cuidada” de Trotta, en crisis por la explosión de contagios en el Conurbano y las grandes ciudades. Incluso ahora, con las clases presenciales suspendidas en 47 municipios de la provincia y un nuevo pico de contagios y muertes por la pandemia, la dirección sindical celeste del “candidateado” Baradel está dejando pasar la exclusión de la modalidad de Educación Especial (que queda por fuera de la suspensión) y la habilitación a que se convoquen presencialmente a docentes para “revincular” a los estudiantes que estén por fuera de la virtualidad (“aulas abiertas”). Como hemos denunciado, Kicillof, Vila y las burocracias sindicales cómplices son responsables tanto de una presencialidad sin condiciones sanitarias ni edilicias, como de una virtualidad sin recursos y conectividad provistos por el Estado. A la precarización laboral se suma el sobretrabajo docente, que deja correr la burocracia.

También Oscar Isasi, burócrata de ATE y de la CTA “Autónoma”, lanzó públicamente su candidatura por el Frente de Todos y pretende terciar en la disputa por la “lapicera”, cuyo manejos está en manos de Máximo, Cristina y La Cámpora. Precisamente por esto, Isasi ha hecho un acuerdo con un sector del PJ platense. Se trata de la disolución final de la burocracia verde de ATE en el peronismo, después de haber fracasado en todo tipo de frentes centroizquierdistas que se pincharon uno tras otro (el “instrumento electoral”) y que unieron sin solución de continuidad a retazos del degennarismo, Proyecto Sur, el MST y el PCR. Con excepción del MST, todos estos “frentes amplios” desbarrancaron en el Frente de Todos.

Como ocurre con Baradel y la Celeste de Suteba, Isasi también entregó las paritarias, convalidó los aumentos en cuotas y se sumó al fraude de una inflación trucha del 29 y el 30%, para condicionar los aumentos paritarios y adaptarlos al ajuste fiscal de Kicillof, como garantía de pago de la fraudulenta deuda externa provincial.

Haciendo méritos para su integración a las listas electorales del kirchnerismo bonaerense, la burocracia de ATE Provincia dio un salto en su integración a la patronal estatal dando su apoyo, a través de la conducción de ATE Ensenada, al designado presidente del Astillero Río Santiago, Pedro Waisekjo, burócrata derrotado del sindicato del Neumático y actual funcionario de la CTA de Hugo Yasky, que pretende hacer del ARS una “Sociedad Estado”, promoviendo la injerencia del capital privado (privatización) y un ataque al convenio colectivo de trabajo (“mayor disciplina laboral”). Antes de ingresar a las listas las CTA´s están pagando por anticipado su integración al gobierno.

En campaña, Roberto Baradel salió a recorrer el vacunatorio de Cicop (profesionales médicos), el centro de salud de ATE y algunos hospitales de la ciudad de La Plata. La convergencia de ambas CTA´s quedó plasmada en el comunicado conjunto de abril de apoyo a las medidas “restrictivas” tomadas por Alberto Fernández y Kicillof, a pesar de que no hay restitución del IFE, que la vacunación sigue a paso lento y limitada a la primera dosis y que el “paquete social” del gobernador tiene como eje el rescate del capital (subsidios a las Pymes bonaerenses por 70 mil millones de pesos).

Completando el cuadro, Pablo Micheli, de la “tercera” CTA también oficializó su postulación por la cuarta sección electoral de la provincia. La posibilidad efectiva de que se concreten estas candidaturas está sujeta a la interna del Frente de Todos, a la puja en el peronismo, cuando Máximo Kirchner no pudo, hasta el momento, asumir como presidente del PJ bonaerense, pero también a la imagen negativa que tienen, según las encuestas, estos burócratas: una suerte de salvavidas de plomo. Como sea, la diáspora y división de las CTA´s ha quedado restringida a los aparatos propios de promoción electoral de sus respectivos candidatos.

La disolución de las CTA´s

La integración de las tres CTA´s al peronismo y al gobierno de Kicillof no se limita a la entrega del salario y las reivindicaciones urgentes de los trabajadores. Todas estas variantes de las burocracias kirchneristas apoyaron la prórroga del presupuesto de Vidal durante el 2020; encubrieron el pacto del Frente de Todos con Juntos por el Cambio, que parió el presupuesto provincial 2021 de ajuste, nuevo endeudamiento, impuestazo y moratoria para las patronales; sostuvieron y sostienen al represor y jefe de la Bonaerense, Sergio Berni, como lo hicieron con el salvaje desalojo de Guernica ordenado por Kicillof y Larroque; y apoyan también el pago de la deuda externa provincial a los bonistas, en pleno default social, sanitario y financiero.

Las burocracias de las CTA´s han pretendido, desde la asunción de Axel Kicillof -con relativo éxito-, presentarse como las patas sindicales del kirchnerismo, asociándose directamente al ajuste contra los trabajadores.

Candidaturas obreras

Para el clasismo, esta integración sindical y política de la burocracias K abre un amplio terreno y campo de lucha por las reivindicaciones populares y contra la catástrofe capitalista, que tiene su epicentro en la provincia de Buenos Aires y compromete al kirchnerismo gobernante. La presencia de rancios burócratas en las lista del Frente de Todos es una razón extra para defender las candidaturas obreras en el Frente de Izquierda Unidad y un programa obrero y socialista de salida a la crisis.

La preparación de la campaña electoral pone en discusión la quiebra de la provincia y el monumental ajuste que exigen los bonistas. Toda pretensión de entronizar a la “burocracia a la cabeza” de las luchas , que no prepara y sí traiciona, es funcional al peronismo y contraria a los intereses de los trabajadores, que deben recuperar las organizaciones obreras y constituirse como clase políticamente independiente del gobierno y las coaliciones burguesas.

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