15/03/1995 | 440

La lucha recién comienza

Poco antes de comenzar las clases, asam­bleas y movilizaciones “autoconvocadas”, y una vigorosa manifestación en La Plata, obli­garon al gobierno de Duhalde a dar un paso atrás en el plan de cesantías masivas de do­centes de enseñanza media e inicial y de cierre de cursos y de institutos de formación docente. En lugar de eliminar totalmente algunas ma­terias, Duhalde redistribuyó horas cátedra, lo que llevó a la burocracia del SUTEBA a presentar esto como un éxito y lanzarse a desalentar el movimiento de lucha. Fue así que decidió un seudo plan de lucha; paro de una semana sólo para la enseñanza media y de 24 horas para el resto. La burocracia, además, no hizo ningún esñierzo por cumplir lo que ella misma había votado. Donde el paro se cumplió fue fruto del esfuerzo y de la acción de los activistas en las escuelas. En Ramos Mejía (La Matanza) se produjo la coordinación de un grupo de escuelas medias encabezadas por el Esteban Echeverría (incluyendo padres y alumnos) que impulsó un pronunciamiento par la derogación del decreto y la resolución del gobierno, que dan vía Ubre al ataque a la docencia. En Hurlingam, Morón, también se desarrollé un movimiento de coordinación. Algo similar ocurrió en San Martín y General Sarmiento. A pesar de este enorme esfuerzo del activismo, la burocracia logró acotar sensiblemente los alcances de la medida. El gobier­no aprovechó entonces para dejar en la calle a muchos suplentes y provisionales y para ce­rrar divisiones de menos de treinta alumnos en las escuelas medias, y grados de menos de 25 en las primarías.


El paro del 13 de marzo decidido por Ctera, fue más masivo que el del 6, expresando el repudio de la base docente a la aplicación de la ley Federal, pero no fue concebido por su direc­ción para abrir un curso de lucha, sino para marcar el paso. La estrategia de la burocracia es la de participar de los «consejos técnicos pedagógicos” junto al gobierno, para aplicar los contenidos básicos comunes (clericales) de la Educación general Básica, que “reempla­za” a la secundaria y es una de las principales causas de cesantías.


El futuro de la lucha reposa en el desarrollo de una conquista ya lograda, que es la consti­tución de coordinadoras entre escuelas, que llamamos a extender, impulsando la elección de delegados en todas las escuelas.


Apoyemos decididamente la autoconvocatoria de docentes, padres, centros de estudian­tes, para defender la educación y su propia fuente de trabajo.

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