11/12/2017

La Plata: un presupuesto de ajuste, represión y ataque a los trabajadores

Ajustemos a Garro y a los ajustadores.

Con el voto favorable del massismo y de los bloques aliados, días atrás se aprobó en La Plata el presupuesto municipal 2018 propuesto por el intendente macrista Julio Garro, que comparte los lineamientos antiobreros del presupuesto de María Eugenia Vidal para la provincia.


Previo a la votación, Garro había negociado con el FPV dos fondos específicos de 5 y 10 millones para “tutorías” y “talleres de asistencia a mujeres desocupadas” que, si bien no sirvieron para asegurar los tres votos positivos del kirchnerismo, sí garantizaron su pasividad y completa falta de reacción.


Reforzamiento represivo


El presupuesto 2018 establece un gasto estimado total de $6.321 millones de pesos, lo que supone un incremento del 40% con respecto al año pasado. El mismo está volcado en gran parte a las partidas para “seguridad”, que suben un 63%, y para la secretaría de Control Ciudadano, con un incremento similar. Es un presupuesto a la medida de la represión, regimentación y control policial de un municipio cuya desocupación está entre las más altas de la provincia (10%), y que –en su condición de capital bonaerense– es una caja de resonancia de todos los conflictos laborales, estatales, docentes, de las organizaciones sociales y de desocupados de la provincia.


En esta línea, el intendente macrista Julio Garro anunció recientemente un “Código de Convivencia” para reprimir las manifestaciones populares. En la mira del Código están los jóvenes precarizados y sin empleo, y las marchas y protestas que sacuden la ciudad. También la lucha por el techo ante el altísimo precio de la tierra y las viviendas (producto de la brutal especulación inmobiliaria) y la falta de urbanización de las barriadas.


El fortalecimiento del aparato represivo agrava la inseguridad ciudadana y libera zonas al delito y a la trata, como denuncian las asambleas de vecinos y el movimiento de mujeres.


Fraude y ajuste


En relación con la realización de obras, se debe señalar el carácter fraudulento del presupuesto. Sucede que los dos presupuestos anteriores, como se pudo ver luego en las rendiciones de cuentas, fueron subejecutados y completamente modificados, y muchas de las obras contempladas en los mismos no fueron realizadas. Ahora, vuelven a ser incluidas en el de 2018.


A su turno, las obras principales –como sucede con las de Circunvalación y pasos a nivel para el tren eléctrico– están sujetas a fondos provinciales y nacionales, cuya entrega ha sido condicionada a que los municipios se atengan a la “responsabilidad fiscal” (ajuste) pactada por el macrismo con la oposición a nivel nacional y provincial. Se trata de la condición para mayores endeudamientos de los municipios bonaerenses, en su mayoría hipotecados, que supone para La Plata el congelamiento e incluso el recorte de la planta municipal y modificaciones a la baja del salario de los municipales (con un techo del 16%). Garro ya anticipó “traslados” de personal a partir de la fusión de áreas y la “reducción del gasto político” (un eufemismo para el despido de trabajadores) de la Municipalidad.


Impuestazo


La sesión del Concejo Deliberante votó también el nuevo Código Tributario Municipal, que habilita el aumento de la tasa de los servicios municipales (SUM) entre un 30% y un 50% –a lo que se suman los incrementos en alumbrado y patentes. El impuestazo incluye la aprobación de la Ordenanza Fiscal e Impositiva del Mercado Regional.


Con la imposición de los nuevos cuadros tarifarios, la tasa SUM (servicios municipales) aumenta un 21% para las valuaciones fiscales de 70.000 pesos, sube a un 25% para las que se encuentran entre 120.000 a 200.000 pesos y trepa hasta llegar a un 50% para la franja de 300.000 a 500.000 pesos. Un golpe al bolsillo de los trabajadores y la clase media, cuando los aumentos de salarios previstos están en el orden del 15 y 16%.


Como contrapartida, se reducen las cargas para los frigoríficos y otros sectores patronales.


Siguen los negociados


En la sesión se prorrogó hasta mediados del 2018 el cuestionado sistema de recolección de residuos de Esur (ex 9 de Julio), empresa sobre la que penden denuncias por incumplimiento de contratos permanentes. También se habilitaron las licitaciones para el nuevo servicio de recolección de residuos, que se pondría en marcha recién a partir de julio del año entrante y abarcaría a dos o tres empresas que se dividirán la ciudad. El negocio de la basura –que durante varios años (con el peronismo y luego con Garro) fue objeto de denuncias de todo tipo por coimas e ilícitos– entra en un terreno de disputas y peleas capitalistas por el control de las nuevas áreas adjudicadas. Es un presupuesto a la medida de los privatizadores.


En este cuadro, debe exigirse que sea garantizada la continuidad laboral de los trabajadores de Esur, cuyos puestos de trabajo peligran frente al ajuste municipal.


Un programa para la ciudad debe partir de un programa de conjunto de ajuste a los ajustadores. El Partido Obrero plantea un programa de defensa de los trabajadores y de transformación social: ¡Que se abran los libros del municipio bajo control de los trabajadores! Ni un solo despido. Aumento a los trabajadores municipales igual al costo de la canasta familiar. Abajo el impuestazo. Tasas extraordinarias y gravámenes a las grandes empresas para financiar las obras, los servicios, y un Plan de Viviendas sobre la base del relevamiento hecho en su momento por las organizaciones sociales y populares.

En esta nota

También te puede interesar:

El próximo 7 de diciembre desde las 14hs se realizará un nuevo Congreso Ordinario de la Federación Universitaria de La Plata.
Mantiene una resolución de Vidal que obliga a tomarse las vacaciones en enero.
Rechazaron el pedido de prescripción de la causa.