02/12/2004 | 879

La pueblada en Orán

Un triunfo que plantea nuevos desafíos para el movimiento obrero salteño

En el cuadro de una crisis del régimen romerista, las luchas han impuesto aumentos de salarios a todos los estatales provinciales.


 


Romero ha comprometido con policías, salud y ahora con la docencia, salarios de bolsillo que alcancen los 750 pesos. Se trata de sumas que se conforman con numerosos adicionales en negro, pero es mucho más de lo que el gobierno hubiera siquiera imaginado tener que conceder.


 


En salud y la policía tuvo que aflojar por la intensidad de la lucha; ahora con los docentes ante el corte de los docentes autoconvocados de Orán. En el caso de UPCN, otorgó 150 pesos preventivos para tratar de salvar a la burocracia. La lucha de los judiciales sigue por tiempo indeterminado y se acompaña con una huelga de hambre. Una asamblea del Colegio de Abogados rechazó que se sustituya a huelguistas por pasantes y amenaza con iniciar juicio político a la Corte y al gobernador si no garantizan la solución del conflicto en 48 horas… En el conflicto de los médicos del hospital también los profesionales y sus asociaciones (círculo médico, bioquímicos, odontólogos) llegaron a hacer un paro en sus consultorios privados en un hecho sin precedentes que marca una radicalización de las clases medias empobrecidas. Las asambleas de base y las autoconvocatorias son el signo de estas luchas que están haciendo tambalear uno de los pilares del romerismo: la burocracia sindical.


 


La Ley de Presupuesto enviada por Romero será tratada el martes 7, y como resultado de estas luchas, por una vez, los “superpoderes” están en manos de los trabajadores que le han impuesto la “transferencia de partidas”… pero para aumentar salarios. 


 


Romero vuelve a polarizar con el PO


 


En la lucha de Orán se ha vuelto a plantear una polarización política Romero-PO.


 


La descomposición política de un régimen que arrincona a todo un pueblo y los lleva a la ruta es presentada por Romero apenas como una acción conspirativa de nuestros militantes. Es lo que ya hicieron en oportunidad de las luchas en Mosconi y Tartagal en el 2001, cuando fueron encarcelados Perico Raineri y Pepe Barraza. Luego, una franja gruesa del pueblo nos votó masivamente como la única expresión consecuente de la lucha contra el régimen provincial.


 


Es cierto que somos la única tendencia política que estuvo jugada en su acción práctica y en su estrategia política por el triunfo de los docentes de Orán. Esto se verificó incluso en la última sesión de Diputados, donde el PRS-Unidos y el PJ votan juntos una declaración de “beneplácito” que es un cheque en blanco a la instrumentación de la llamada “carrera docente”. Es decir, de complicidad con la política de Romero ante el conflicto. Mientras tanto, el PO había impuesto un apoyo incondicional al petitorio de la ruta que se votó por unanimidad en el Concejo de Orán y que fue defendido luego en la Legislatura contra todos los bloques.


 


En un reportaje, Romero acusa que con los del PO no puede haber acuerdos porque defienden una salida socialista… Esto es cierto en general… pero en particular, plantea esta cuestión de nuestra diferencia estratégica para ocultar que no puede llegar a acuerdos no ya con el PO sino con el pueblo de Orán, que por ahora no lucha por el socialismo sino apenas por un salario básico para que ningún docente esté bajo la línea de pobreza.


 


Claro que en la experiencia de esta lucha junto a la acción del Partido, este pueblo como toda Salta puede ir sacando las conclusiones. Alcanzar ingresos que cubran la canasta familiar es también tarea de un gobierno de trabajadores, de una reorganización social de conjunto, de una salida obrera y socialista.


 


La campaña de reclutamiento que se ha lanzado con asambleas en la capital está comenzando a dar sus frutos con 70 compañeros que aceptaron incorporarse. El desarrollo del PO es un factor en sí mismo de la crisis del romerismo.

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