12/07/2007 | 1000

La ´transición´ que están cocinando

Macri y sus voceros ya han declarado en repetidas ocasiones, desde la segunda vuelta, que tienen la intención de erradicar la mayor parte de las villas de emergencia y despedir a 20.000 trabajadores contratados.


Suena a un bando militar, porque esa fue siempre la primera proclama que hacían los golpistas cuando asentaban sus traseros en la Rosada.


Sin embargo, ni la CGT, la CTA o los progresistas han abierto la boca, quizá porque están entretenidos con los voceros de Macri en determinar un nuevo reparto de influencias en los negocios de la Capital.


Macri, por ejemplo, se va a quedar ahora con los subtes, es decir que seguirán en manos de Roggio, a pesar de que hay un movimiento popular para que la nueva Línea H, construida con plata de los contribuyentes, sea gestionada por los vecinos y los obreros de Metrovías.


La erradicación de las villas no tiene el propósito de asegurar la tranquilidad ciudadana, porque cualquiera sabe que el mercado del narcotráfico se encuentra en Puerto Madero o en los espacios de lujo de Las Cañitas o Tigre.


Tiene el propósito de impulsar el negocio inmobiliario —el mismo que ha provocado la protesta de las clases medias contra las megatorres.


Tiene el propósito de justificar una mayor militarización policial de la ciudad.


Ni hace falta decir que la erradicación en cuestión fracasará miserablemente, por la simple razón de que las villas crecen, imparables, en todo el mundo, como consecuencia de la pauperización y del encarecimiento del metro cuadrado de vivienda.


La salida es urbanizar las villas y construir viviendas sociales, que deben ser financiadas a expensas de las descomunales ganancias de los pulpos capitalistas.


Tampoco hay que despedir a nadie en la administración pública, dada la falta de personal y de infraestructura en la salud y en la educación de la ciudad.


Lo interesante es que la ‘dama de blanco’, que espera ser llevada al altar de una candidatura presidencial, no ha abierto la boca sobre esto; su marido negocia con ‘Mauricio’ el respaldo del gobierno nacional a la ‘transición’ en la ciudad.


Los que hace un mes pedían el voto para ‘frenar a la derecha’, ahora le facilitan el camino.


Kirchner tiene razones para mantener el perfil bajo, cuando en Santa Cruz el pueblo sale a la calle, con temperaturas polares, para boicotear una nueva entrega petrolera.


El ‘favorito’ de la Rosada para ‘argentinizar’ Repsol ya ha anunciado un endeudamiento de tres mil millones de dólares con el Citibank contra la garantía de las reservas petroleras.


Este endeudamiento, por sí solo, ya está anunciando un tarifazo de las naftas y de la energía.


Llamamos a iniciar una campaña contra la erradicación de las villas, por un programa de urbanización y viviendas sociales financiado por los capitalistas; los ricos pagan un impuesto inmobiliario sobre apenas el 15% del valor real de sus propiedades.


Llamamos a rechazar los despidos programados y a pelear por un aumento de los presupuestos para salud, educación y, naturalmente, vivienda.


Llamamos a impulsar una campaña por la nacionalización del petróleo y el gas, y a desbaratar las nuevas reprivatizaciones petroleras, que se hacen en nombre de una falsa argentinización y de una renegociación con contratos a cuarenta años.

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