29/03/2021

La trayectoria de Martín Soria

Asume como ministro de Justicia de la Nación, cargado de causas judiciales por negocios inmobiliarios en el Estado.

Martín Soria, designado ministro de Justicia de la Nación, supo llegar al poder mucho antes de ser intendente en la localidad de Fiske Menuco (General Roca), desde el 2011 al 2019, cargo que en ese año dejó a su hermana María Emilia. Venía de ser legislador desde el 2007 al 2011, año en el cual su padre, el fallecido Carlos Soria, dejó la intendencia en sus manos, pues había sido elegido gobernador de la provincia con Alberto Weretilneck como vice, mientras Cristina Kirchner era reelegida presidenta de la Nación.

Un régimen a lo Insfrán: caudillismo y represión

Eduardo Duhalde y Carlos Soria.

Su padre fue intendente de la localidad desde el 2003 al 2011, pero ya había ocupado el cargo de ministro de Seguridad de Buenos Aires en 1999, con el entonces gobernador Eduardo Duhalde, y de secretario de la Side (Secretaría de Inteligencia del Estado) desde el 2 de enero del 2002 al 10 de julio de 2002, cuando Duhalde fue elegido presidente por la Ley de Acefalía. Vale recordar que tanto Soria padre como Duhalde son señalados como dos de los responsables directos de los asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki en la estación Avellaneda el 26 de junio del 2002.

Es decir, estamos frente a un régimen a lo Insfrán, pero a nivel local. En primer lugar porque la familia Soria ha sabido atornillarse en el poder aplicando una política caudillista y ajustadora, de una fuerte impronta represiva y antiderechos, que el pueblo trabajador local experimentó una y otra vez. Soria padre fue artífice, cuando en la provincia aún gobernaba el radicalismo, del procedimiento represivo para desalojar el barrio Islas Malvinas (Río Negro, 01/10); Martin Soria, del desalojo de los trabajadores municipales del obrador municipal en 2013, cuando reclamaban mejoras salariales (adnríonegro, 3/13), y María Emilia Soria del brutal desalojo del barrio La Esperanza en Fiske Menuco, esta vez con el acompañamiento del gobierno de Arabela Carreras, de Juntos Somos Río Negro.

Los negocios inmobiliarios y la represión a la lucha por tierra y vivienda

Los negociados entre el municipio y el sector inmobiliario para beneficio mutuo fueron promovidos por Carlos Soria durante sus dos gobiernos, y profundizados cuando Martín Soria fue intendente. Los casos más resonantes en este sentido son dos: los negocios inmobiliarios sobre Costa Dorada, en cercanías a Las Grutas, de gran potencial turístico, de la mano de la inmobiliaria Terbay, la mayor loteadora del alto valle de Río Negro; y la adquisición de lotes de privilegio en Fiske Menuco (General Roca) para la familia.

María Emilia Soria, hoy intendenta, y un Montecino.

En el primer caso la relación viene de larga data. La inmobiliaria Terbay, que favoreció a la familia Soria en los loteos de Costa Dorada mientras estos han estado al frente del poder municipal, es la que la Fiesta de La Manzana entrega una casa completa por el tradicional juego “El corte de la manzana” (La tecla patagónica, 2/19). En el segundo caso, la adquisición de lujosos lotes en la propia localidad de los Soria a nombre del marido de María Emilia Soria, Mariano Valentín, cuando Martín Soria era intendente, y su posterior puesta en valor con obras públicas, utilizando fondos y maquinaria del Estado local (elcordillerno.com.ar, 12/18) . En su momento el marido de María Emilia supo declarar: “Solo respondo ante la justicia” (diario Río Negro 11/18).

Al compás de esta política de beneficios inmobiliarios personales y de familias amigas del poder mediante el Estado, la política represiva contra la lucha por tierra y vivienda se ha profundizado. El ejemplo más claro es Fiske Menuco, donde un operativo de desalojo represivo fue llevado adelante por el gobierno local del Frente de Todos, y el provincial de Juntos Somos Río Negro, que tiene también sus pretensiones sobre la tierra contra las familias trabajadoras que ocuparon el predio de la Asociación Patriótica Tiro Federal, tierra donada bajo la última dictadura cívico militar.

Un salvavidas de “plomo”

Martín Soria carga sobre sus espaldas con antecedentes de una política represiva y de “plomo”, y negociados particulares con el Estado. Aunque el significado político de su designación tiene que ver con la impunidad kirchnerista, también tiene que ver con la propia impunidad de los Soria. Martín fue sobreseído días antes de ser nombrado ministro de Justicia, en una causa por “aportes voluntarios” de miembros de su gabinete municipal por 450.000 dólares: puede volverse en poco tiempo un salvavida de plomo, en caso de que las otras causas avancen en la Justicia. La reforma judicial apunta solo en ese sentido: es decir, armar la impunidad.

La designación de Soria como ministro de Justicia arroja como conclusión un reforzamiento represivo y patotero del Ministerio de Justicia, en busca de la impunidad y de un definitivo avance del kirchnerismo sobre la justicia para su propia defensa, y no en defensa de los intereses populares. Aunque dicha designación pretenda encaminar el proceso de causas sobre el kirchnerismo, su designación puede volverse un boomerang y abrir paso a una crisis en el ministerio, como ha sucedido en el Ministerio de Salud, con la salida de Ginés González García envuelto en el escandaloso vacunatorio vip.

Abajo el régimen de hambre y saqueo de las últimas décadas. Abajo la impunidad de ayer y de hoy.

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