14/07/2011 | 1185

Libertad a Oñate y Acosta

Que se cumplan todos los acuerdos y se acabe la persecución a los luchadores

La enorme demostración de apoyo popular la noche que se entregó Víctor «Picante» Oñate a la Justicia contrastó, en forma impactante, con la gran ausencia de gente en los festejos por el aniversario de la localidad, que se llevan adelante estos días y que son el justificativo para mantener los enormes contingentes de la policía provincial que todavía están en Las Heras.

Más de 1.500 personas se movilizaron en apoyo al dirigente de los petroleros. Esa movilización frenó los allanamientos y la persecución constante que vivieron los delegados y trabajadores desde el domingo hasta el día miércoles por la mañana. El apoyo popular a los compañeros detenidos ha sido tan importante que hasta el canal local realizó un homenaje a su lucha. Las imágenes de la movilización popular que llevó en andas a Oñate hicieron que gran parte de la gente, que criticaba la acción de los petroleros, reconozca en esa acción un valor y una lucha consecuente y honesta, que los lleva a manifestar su apoyo. Las manifestaciones públicas pidiendo la libertad se repiten cada hora por los medios y los familiares recibieron el apoyo de organizaciones y vecinos. Las familias de los compañeros han sido muy cautelosas a la hora de planificar acciones, ya que se quiere evitar a toda costa que haya provocaciones de la policía y nuevos detenidos, también se quiere fortalecer la lucha por la libertad haciendo hincapié en la característica de luchadores populares y de los reclamos genuinos que se realizaron durante las luchas. Las causas por las cuales están implicados están notoriamente armadas por la policía y las patronales, las que denunciaron «amedrentamientos» a otros trabajadores y dijeron sentirse «intimidados» por un piquete obrero en la planta LH3.

Los conflictos siguen abiertos

Los acuerdos a los que se llegaron para levantar la huelga, los que fueron desconocidos con la prisión de Acosta y después de Oñate, se empezaron a cumplir a partir de la presión de los trabajadores de las empresas, quienes amenazaron comenzar con paros el miércoles último si no había alguna propuesta concreta a cada conflicto particular. Es así que se llegaron a compromisos de pago en Oleosur del aguinaldo y se empezaron a pagar los días caídos. Lo mismo sucedió en Trasportes Figueroa y Huinoil. En el caso de San Antonio (ex Pride), existe un principio de acuerdo para pagar los salarios y respetar la continuidad laboral. En Quintana se volvió atrás con suspensiones y descuentos de salario. Sin embargo, se abrieron otros conflictos como en Astra Evangelista y Metrapet, que amenazan suspender al personal por 75 días. La Infantería controla los accesos a los yacimientos y el interior de las empresas, lo que plantea un virtual estado de sitio y control directo de las acciones obreras. Sin embargo, los trabajadores han realizado asambleas en sus lugares de trabajo, enfrentando el amedrentamiento patrono estatal.

La intervención instaló un delegado permanente de la Federación en Las Heras, Mella, quien actúa como representante en todas las empresas. Sin embargo, los delegados combativos han impuesto seguir siendo ellos los representantes y acompañar en todas las gestiones a este personaje. Es más, en algunas empresas se han votado nuevos delegados combativos que actúan ante las empresas en las negociaciones. Dentro del panorama general, este dato es importante, porque a pesar de la cárcel a los compañeros, los demás dirigentes de la huelga siguen actuando y son reconocidos por las empresas y el gremio.

Las patronales y la intervención de Roberti están echando lastre en medio de esta situación, pero los problemas en las empresas continúan, lo que plantea un final abierto. La detención de los compañeros, y el levantamiento de la huelga es, hasta ahora, un episodio más en la normalización del gremio y en el intento del gobierno y las patronales para quebrar a la vanguardia obrera de Santa Cruz. No está cerrado, por lo tanto, el conflicto principal que es la normalización del gremio, la discusión del convenio colectivo y las elecciones.

Por la libertad y contra los procesamientos

Los trabajadores petroleros son conscientes, en gran parte, que la lucha por la libertad de Oñate y Acosta está unida a la conquista de sus reivindicaciones en cada lugar de trabajo. Todos los ataques que sufrieron los últimos días no han podido quebrar la acción y la resistencia que vienen sosteniendo desde hace meses. Más allá del golpe que ha significado la detención de los compañeros, las patronales no le han podido imponer una derrota a sus reclamos y, es más, existe confianza en que se van a lograr más cosas. Son los delegados y trabajadores, junto a las familias, los que se colocaron a la cabeza del reclamo de libertad y los que están organizando para el sábado 16 una gran jornada cultural dentro de la sede gremial y en un campo aledaño -esta actividad tiene la perspectiva de ser masiva, con grupos musicales y muestras artística provenientes de todas las localidades del norte.

Esta situación contrasta, lamentablemente, con la inacción de la dirección gremial en el caso de los docentes, quienes han sufrido más procesamientos y hasta el pedido de secuestros de sus autos. Son 80 los docentes procesados y hasta ahora el gremio no ha lanzado ninguna acción pública en defensa de los compañeros, lo que hace más fuerte el sentimiento de bronca e impotencia que tienen los activistas y la base docente ante una dirección que desguarnece a sus trabajadores hasta de la más mínima defensa ante el Estado patotero. Esto se vive tan profundamente que ha generado versiones muy fuertes de renuncia del secretario general -de la agrupación Lila- del gremio en Las Heras ante la presión del activismo, donde está el mayor número de procesados de la provincia. Son acciones salidas de asambleas de base o propuestas por Tribuna Docente las únicas que han planteado marchar al Tribunal Superior en Río Gallegos, empezar una campaña de prensa y actividades para continuar la lucha y terminar con los procesamientos.

El Partido Obrero de la provincia realizó, en estos últimos días, plenarios y charlas donde ha discutido colocar todas las fuerzas de la organización en la lucha por la libertad de los compañeros presos y por el desprocesamiento de los luchadores. Es un punto fundamental del Frente de Izquierda desenvolver una campaña, codo a codo con los trabajadores y familiares, para arrancar de la cárcel a los dirigentes populares y hacer consciente entre el conjunto de los activistas la necesidad de una alternativa propia, que coloque a los mejores representantes de las luchas como voceros y representantes políticos en los concejos deliberantes y la Legislatura provincial.