19/09/2002 | 772

Mabel Kosteki: «Los asesinos pueden quedar en libertad»

El pasado sábado 10 de agosto se realizó en la Plaza de Glew un festival de música a 45 días del asesinato de Maxi Kosteki en el Puente Pueyrredón.


Más de 300 jóvenes se hicieron presentes colmando la plaza y generando una conmoción en la zona. Bandas de rock, murgas y malabares alternaron durante más de 5 horas, en esta jornada organizada por los amigos de Maxi y Mabel (madre), quien accedió a una entrevista para Prensa Obrera.


El Polo Obrero estuvo allí presente, por medio de su adhesión, pero también impulsando el Festival y colaborando en su armado y organización.


¿Cuál es el balance que usted hace de lo sucedido desde el asesinato de Maximiliano?


Si bien todos los que actuaron en la 1° de Avellaneda están en disponibilidad, eso también ayudó a que Leiva y De la Fuente estén prófugos y supuestamente no los encuentran. Por otra parte, le han bajado el agravante a la condena de Fanchiotti, porque al cambiar las carátulas se modifican las penas. En principio la causa era por doble homicidio agravado, cuya máxima pena es cadena perpetua. Ahora, como «homicidio simple», tiene un máximo de 25 años, y Quevedo, que es el que levantó las piernas de Maxi para que se desangre más rápido y lo terminó de matar, ése solamente está por «encubrimiento», con una pena máxima de 6 años, y además es excarcelable. Con lo cual en un par de meses podría quedar en libertad.


Luego de la masacre de Avellaneda y frente a todas las pruebas, el gobierno de Duhalde, y también el de Solá, salió al cruce planteando su compromiso en esclarecer los crímenes. ¿Cuál es su posición?


Muchas veces se dijo que iban a investigar hasta las últimas consecuencias, por ejemplo el caso Cabezas. Y si bien se hizo el juicio oral y hay algunos presos, no son los «verdaderos» asesinos de Cabezas.


El gobierno fue el organizador de la represión el 26 de junio, y por más que nos quieran hacer creer muchas cosas, no quieren esclarecer las causas y poner a los asesinos en prisión.


Además de este Festival, ¿qué otras actividades están previstas?


Además de algunas muestras de los trabajos de Maxi, para el 26 de octubre estamos organizando otro recital en el Club San Martín de Burzaco o el Club Brown de Adrogué, porque como dijo la mamá de uno de los chicos de Floresta, que perdió a su hijo en manos de policías asesinos, «cuando la sangre se seca todo el mundo se olvida». Entonces en la medida en que hagamos festivales, muestras, marchas, protestas, la memoria de los argentinos va a seguir viva para no permitirles a los genocidas que sigan matando a nuestros hijos. Como escribió mi hija, Mara, el 26 de julio: No dejen que nos maten el futuro. En Pueyrredón mataron a su hermano, a mi hijo. No dejemos que sigan matando a ningún joven argentino.


¿Cuál es su visión acerca del movimiento piquetero?


El trabajo de los piqueteros es admirable porque encontraron la forma de organizarse, de hacer tambalear al gobierno de turno. También en la medida en que se organizan, trabajan, arman comedores como el MTD Guernica, al cual Maxi apoyó para que se forme pero no lo pudo ver funcionando. Los piqueteros no solamente cortan la ruta o queman gomas, sino que también se solidarizan con los que más necesitan para seguir adelante en esta Argentina tan vapuleada, sin trabajo, sin las necesidades básicas satisfechas como corresponde.


¿Qué opina de nuestra postura de impulsar la rebelión popular y un nuevo argentinazo como salida para el conjunto de los trabajadores?


Pienso que no sólo el Polo Obrero sino todos los argentinos debemos unirnos, tal vez sin banderías políticas, y si son necesarias las banderías políticas y las asambleas barriales, tiene que estar presente el sentido de unidad, en la búsqueda del trabajo digno, de la salud, de la educación que nos corresponde por derecho constitucional.