18/08/2021

Mendoza: crece la lucha contra el decreto de miseria salarial

La lucha por el salario se cuela en la campaña electoral.

La lucha de los trabajadores de salud de Mendoza, con profesionales, residentes y demás trabajadores, está creciendo en adhesión. A las jornadas de huelga que paralizaron los hospitales se le sumó un fin de semana intenso con permanentes movilizaciones durante el viernes, sábado y domingo. A nadie le sorprendió que todas las jornadas se dieron en gran número.

En la mañana del martes 17, en el acto por el aniversario del fallecimiento de San Martín, una nutrida concentración encabezada por la asamblea de residentes, Sitea y Ampros le reclamó al gobernador Rodolfo Suárez la necesidad de reabrir la discusión salarial. No es poca cosa, pues el gobernador cerró la discusión paritaria de forma autoritaria, imponiendo un aumento miserable por decreto.

Suárez viene echando lastre, lo cual habla de su debilidad frente al reclamo de “actualización salarial ya” que recorre toda la provincia y lugar de trabajo. Incluso se ha comenzado a extender a otras reparticiones del Estado y también al sector privado.

Es el momento de preparar acciones unificadas que desemboquen en el paro provincial de todos los trabajadores. Esto está inscripto en la realidad inmediata por la fuerza de los hechos.

Derrotar el decreto, el principio de la derrota del ajuste

El gobierno de Cambia Mendoza, primero con Cornejo y ahora con Suárez, se sostuvo sobre tres pilares. En primer lugar un endeudamiento gigante, que hipoteca las fincas provinciales para mantener la obra pública acorde a las constructoras y subsidios a las grandes patronales. Por otro lado, una confiscación en masa del ingreso de las familias trabajadores, estableciendo techos salariales muy por debajo de la inflación.

Como siempre, la variable de ajuste son los trabajadores y el pueblo explotado, que ha venido acumulando reclamos y demandas como hacía mucho que no se veía. Está claro que no es patrimonio de este gobierno solamente, es de los Macri, los Paco Pérez, los Jaque y lógicamente Cornejo y compañía.

Voltear el decreto de Suárez significa, lógicamente, reabrir la discusión salarial. No solo es un planteo correcto, lo impone la realidad de los golpeados bolsillos de los maestros y enfermeros. Pero también significa abrir la puerta a la conquista de todas las demandas sectoriales, como la modificación de la ley de residencias, el pase a planta y el correcto escalafonamiento de enfermeros y demás profesionales. Anular el nefasto “ítem aula”, garantizar las titularizaciones y suplencias de la docencia, garantizar la plena vigencia de los institutos artísticos, los concursos para cubrir vacantes y terminar con la violencia laboral, los aprietes y persecuciones en todas las reparticiones.

Es el momento de una acción unificada de todos los trabajadores de la provincia para derrotar el decreto de miseria salarial.

El sindicato de funcionarios judiciales va al paro por una semana, el sindicato judicial adhiere con 48 horas de paro. Entre los trabajadores municipales comienza a discutirse acciones autoconvocadas donde no existe organización sindical de lucha y la coordinación entre trabajadores de distintas municipalidades. Algo similar ocurre entre la docencia, donde Tribuna Docente en la directiva del Sute, en soledad, apoya desde el día uno el reclamo de Salud y la necesidad de reabrir la discusión salarial.

Las elecciones y la lucha salarial

Es evidente que este escenario está condicionando las campañas que pretendían ignorar la realidad de las mayorías populares. Es claro que para los trabajadores de la provincia la vida no es un carnaval y mucho menos consideran que se deba “cuidar” una Mendoza con salarios de miseria.

La fuerza de la realidad, y sobre todo de la lucha de los trabajadores, está poniendo en agenda el problema central del salario, el trabajo y las condiciones laborales.

Esta situación incomoda al oficialismo, por motivos más que obvios, pero también a la colaborativa “oposición” del Frente de Todos que no se cansa de acompañar las iniciativas de Rodolfo Suárez para garantizar la gobernabilidad a costa de las condiciones de vida de las mayorías populares. Sin ir más lejos, el tímido aval de la plana mayor del PJ a la acción de salud llega casi un año tarde y constituye un saludo a la bandera, pues mantiene la tregua que facilitó el progreso de toda la política antipopular de Suárez. La CGT y la CTA de Yasky siguen pegando afiches de Sagasti mientras los trabajadores pagan la crisis.

Los militantes del Frente de Izquierda Unidad están comprometidos a fondo con el triunfo de esta pelea, pero también buscamos darle una proyección política. ¿Hasta cuándo elegir entre “el mal menor” o “lo posible”? Es el momento de apostar por los que siempre hemos estado del mismo lado, los compañeros y compañeras del Frente de Izquierda.

En la próxima semana, el Partido Obrero en el FIT-U tiene programados una serie de actos de campaña donde le daremos la palabra a los referentes, delegados y dirigentes de esta lucha para que nuestras tribunas de lucha sean un factor de irradiación y adhesión a la lucha de los trabajadores.

Al ajuste lo enfrentamos, en las calles y las urnas, ¡con la izquierda!

   

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