13/08/2021
Elecciones 2021

Mendoza: los candidatos que miran para otro lado ante las necesidades sociales

El FIT-U se postula para enfrentar a los ajustadores en las calles y en las urnas.

En las primeras semanas de campaña, quedó claro que los candidatos del Frente de Todos y de Cambia Mendoza están decididos a ignorar por completo las necesidades urgentes del pueblo trabajador y la situación social.

No es una exageración decir que los candidatos de las fuerzas patronales están “haciendo la plancha”, escondidos detrás de la virtualidad, llegando al ridículo de la senadora Anabel Sagasti que dice “recorrer el territorio” sin bajar de su auto.

La campaña del FIT-U, y en particular del Partido Obrero, marca un fuerte contraste con los candidatos de los oficialismos nacional y provincial. Las agitaciones en puertas de fábricas, bodegas, galpones municipales, fincas, plazas, parques, ferias y demás concentraciones populares busca no sólo conquistar el voto a la izquierda, sino también impulsar la organización y lucha por los reclamos más sentidos.

“Cuidar Mendoza”, ¿pero qué Mendoza?

La lista de los gobernadores -Julio Cobos, Alfredo Cornejo y el actual Rodolfo Suárez- busca mostrar hombres sensibles que le piden al electorado “cuidar Mendoza». Cornejo, que dice tener a la provincia en el corazón, es el mismo que salió a rechazar la prohibición de despidos en la cuarentena. “Su” Mendoza no es la de la familia trabajadora, sino la de los grandes empresarios que se benefician con su política.

“Cuidar Mendoza” es un mensaje con múltiples destinatarios. Por un lado, interpela el gran rechazo que marcan todas las mediciones al kirchnerismo y La Cámpora, que tiene una fuerte identificación en la principal candidata del Frente de Todos Anabel Sagasti. De esta forma, el radicalismo se presenta ante el electorado como la garantía de que la provincia se mantenga “enfrentada” a la Nación.

El segundo aspecto es un claro mensaje al capital. “Cuidemos lo conseguido” es cuidar la judicialización de los luchadores sindicales y sociales para garantizar el accionar patronal sin limitaciones, el festival de subsidios y exenciones impositivas a las empresas, es garantizar que la obra pública esté orientada a sostener la rentabilidad de las constructoras contra la urbanización y construcción de viviendas. Es garantizar el proceso de destrucción y privatización de la educación, frenado al día de hoy por la enorme respuesta de los trabajadores de la educación.

La orientación de Cambia Mendoza es muy clara: cuidar los intereses de la Mendoza de los grandes empresarios contra quienes viven con su esfuerzo.

 El Frente de Todos se menemiza

Que el spot del Frente de Todos tenga como banda sonora «la vida es un carnaval» de Celia Cruz es un reflejo de que se concentran en mostrar una realidad que nada tiene que ver con la situación angustiante de la mayoría, con más del 50% de la población debajo de la línea de pobreza, una desocupación de más de dos dígitos, y la industria prácticamente paralizada.

Raya la provocación que los candidatos del gobierno nacional digan que la vida es una fiesta cuando viene cumpliendo religiosamente las directivas del FMI y pagando a los especuladores internacionales, al mismo tiempo que suspendió la IFE y la ayuda a los comercios familiares fue inexistente. En el spot “nacional y popular” se puede ver a Sagasti y Bermejo, cabezas de listas del FdT, en una jocosa actitud que dista mucho de sus personalidades. Se jactan de caminar el territorio, pero toda la filmación transcurre dentro de un automóvil y no se ve contacto alguno con vecinos y trabajadores.

Una verdadera puesta en escena, digna de los años 90, que choca abiertamente con las aspiraciones de conseguir trabajo y vivienda de la base plebeya que históricamente caracterizó al PJ. Si Bordón cerró las unidades básicas, Sagasti está clausurando el carácter popular de su corriente.

En las calles y en las urnas con el FIT-U

Las fuerzas patronales no quieren hacer olas que modifiquen el cuadro. Temen al descontento generalizado y particularmente al rechazo popular, como le ocurrió al diputado nacional José Luis Ramon en una feria guaymallina, donde los puesteros lo increparon reclamando por su traición al haberse sumado al Frente de Todos.

La pasividad también responde a que una modificación del escenario signifique la irrupción de terceras y cuartas fuerzas que modifiquen sustancialmente el mapa político y concretamente los equilibrios legislativos.

En este aspecto la campaña del Frente de Izquierda Unidad está buscando desarrollar al máximo los reclamos para que se expresen con fuerza en las calles, pero también en las urnas. En los próximos días vamos a una serie de actos callejeros, comenzando en el Instituto Provincial de la Vivienda con los obreros de la construcción que se están organizando, para reclamar que todos los recursos de obra pública sean destinados a un plan de urbanización de los barrios humildes y la construcción de viviendas accesibles para los trabajadores.

A su vez, como parte de un plan de lucha nacional, vamos con la juventud estudiantil a un carpetazo para exigir que se garantice conectividad y dispositivos que permitan estudiar, denunciado que el gobierno nacional y provincial están priorizando los intereses de las privatizadas de las comunicaciones en vez de las necesidades de instrucción de la juventud.

También realizaremos actos en las puertas de grandes concentraciones obreras y en barrios populares. Son cientos los compañeros que están militando en cada rincón de Mendoza una campaña para que la fuerza de los reclamos populares se sienta en las urnas.

En las calles y en las urnas, al ajuste de los gobiernos lo enfrentamos con la izquierda.