18/03/2021
sin grieta

Mendoza no es Formosa, pero se parecen

Alfredo Cornejo y Rodolfo Suárez respondieron ante la atroz situación en Formosa para tapar el estado de la que gobiernan.

Alfredo Cornejo y Rodolfo Suárez se jactan de que “Mendoza no es Formosa”. Los dirigentes radicales pretenden capitalizar el descontento que ha creado la represión y violaciones constantes a las libertades democráticas del gobierno formoseño de Gildo Insfrán. Se trata de dos farsantes.

Alfredo Cornejo fue el artífice de un sinnúmero de reformas judiciales abiertamente reaccionarias como el código de faltas, que no es otra cosa que un minicódigo penal que avanza y criminaliza de forma exprés y otorga un mayor reforzamiento del aparato represivo. También tomó el control absoluto de los fiscales mediante la designación de un hombre de su riñón como procurador de la corte. Con esto orientó, armó y puso en marchas operativos judiciales para perseguir opositores y criminalizar las luchas sindicales y políticas, llegando al pedido de imputación de legisladores del FIT, por acompañar paros nacionales de las centrales obreras y reclamos de alimentos.

Mientras importantes empresarios de la provincia se roban grandes extensiones de tierra y cauces de agua en la montaña, los “republicanos” de Cambiemos ponen los recursos del ministerio publico a perseguir a Raquel Blas, dirigentes del Sute, de Sitea, de CTA, de las organizaciones piqueteras entre otros.

La corroboración del fracaso de esta “política de seguridad” se expuso tristemente con el caso de Florencia Romano, cuya vida podría haber sido salvada si se atendía el llamado del 911.

Pobreza en el Norte, pobreza en Cuyo

Los radicales pretende tapar el sol con la mano frente a la alevosía de violaciones de libertades democráticas de Insfrán y la pobreza extrema de la norteña provincia.

Mendoza no se queda atrás pues de cada 10 jóvenes menores de 18 años 6 están por debajo del nivel de pobreza, el 75% de los trabajadores de la educación también, al igual que el 95% de los trabajadores municipales. Contundente, ¿no?

Los trabajadores de la salud, los mismos que el gobernador Rodolfo Suárez aplaudió cínicamente en la legislatura, tienen salarios por debajo de la canasta familiar en general y también por debajo de la línea de la indigencia como es el caso de los prestadores.

La gran fuerza laboral que representan los obreros de viña y rurales trabaja en un 95% a destajo, es decir, sin protección alguna ni cobertura social para ganar. Los obreros del orgullo provincial, la industria del vino, están en lucha reclamando un aumento del 100% que lleve sus salarios promedio de 28 mil pesos a 56 mil.

Mendoza no es Formosa, pero si cambiamos los paisajes, la realidad social se parece.

¡El 24 marchamos!

El 24 de marzo marchamos en Mendoza de forma independiente, como lo expresa la convocatoria unitaria del FIT-U. En oposición a la defección de los organismos ligados al gobierno de Alberto Fernández y Cristina de Kirchner. El llamado a movilizar responde claramente a mantener a lo que cueste la tregua acordada en entre las patronales y la burocracia sindical y refrendada en Mendoza por Anabel Sugasti y Rodolfo Suárez.

En momentos donde la violación de las libertades democráticas, los derechos cívicos y los derechos humanos son violados como política de estado mas que nunca cabe marchar el 24 de marzo, que es la mejor forma de rendir homenaje a los 30 mil detenidos/desaparecidos por la dictadura genocida.