08/05/2018

Merlo: el gobierno intenta disimular su responsabilidad en las inundaciones

Después del temporal -y antes de que comenzaran a circular los rumores del viaje a Europa de Gustavo Menéndez para participar en un torneo de fútbol- el intendente local llamó a una reunión en la Colonial de "gabinete ampliado" para constituir un Comité de Crisis frente a las consecuencias del temporal, comité al que acudieron desde la Iglesia y sindicatos, hasta Cambiemos y Libres del Sur.


Este comité de crisis, al que se prestó la oposición, sirvió para ocultar la responsabilidad del Ejecutivo merlense. El temporal es la furia de la naturaleza que no se puede evitar, pero lo que se pueden evitar son las inundaciones, las caídas de postes, ramas y árboles, las voladuras de chapas, si se hace un trabajo preventivo previo de limpieza de sumideros, bocas de tormentas, poda, planes hídricos y mantenimiento de edificios públicos.


Hubo cientos de autoevacuados, decenas de casas de trabajadores afectadas, cortes de servicios generalizados. Como hace 6 años atrás en Merlo, con el paso de un tornado, este temporal dejó al desnudo nuevamente la precariedad en la que viven los trabajadores del distrito: la crisis social.


Menéndez, en la reunión, se cuidó de acusar a Vidal por la falta de obras, porque es parte de este entramado de vaciamiento de la obra pública.


La falta de viviendas dignas en Merlo es conocida por todos: cuando asumió Menéndez se dedicó a desalojar barrios enteros -Ferrari, Nueva Esperanza- para luego paralizar la construcción de planes de viviendas al tiempo que en el centro de Merlo y Padua la especulación inmobiliaria llena de edificios y complejos de departamentos todo el paisaje.


La falta de inversión en servicios públicos no ha sido preocupación del municipio: en la mayoría del distrito no hay agua corriente y dónde hay los problemas de presión de agua son constantes.


La declaración de "emergencia" es también una farsa. La "emergencia" y el "comité de crisis" no han hecho erogar  del presupuesto municipal un monto específico para paliar los déficits. Hay barrios enteros (como Las Praderas) que necesitan la reconstrucción total de sus hogares. Hay calles de barro intransitables. Hay  una veintena de escuelas que con la tormenta dejaron relucir la precariedad de su infraestructura: las filtraciones de los techos sin mantenimiento inundaron cientos de aulas. Está claro que es necesaria también la declaración de la emergencia escolar.


-Por un plan de obras públicas bajo control de trabajadores y vecinos, que encare la construcción de las obras pluviales y de entubamiento necesarias.


-Por un plan de construcción de viviendas en los terrenos sin uso, para terminar con la especulación inmobiliaria


-Impuesto extraordinario a las empresas merlenses para financiar la reconstrucción de los barrios afectados por el temporal

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