23/06/1993 | 394

MST: Así, no

El Mst se ha lanzado a una vertiginosa campaña para promover sus candidaturas (claro que dentro de sus posibilidades). Para el lector de periódicos o para el radioescucha, no solamente Zamora estaría ya encabezando la lista de un Frente de Izquierda con el PO y el Mas, en la provincia de Buenos Aires, sino que también Marcelo Parrilli y Vilma Ripoll serían los primeros candidatos por la Capital. En tren “reeleccionista”, Silvia Díaz es número puesto en la tercera sección bonaerense. El Mst desmiente que esté proveyendo estas informaciones a los medios, pero hasta ahora ha sido incapaz de satisfacer un pedido del PO para entregar la versión original de las declaraciones de Zamora en una conferencia de prensa de hace dos semanas, y cada día que pasa aparecen nuevas informaciones de similar factura. El «hambre» emesetista no deja lugar en la mesa para nadie.


La crónica puede parecer preocupante, pero es simplemente ridícula. El Mst no tiene ninguna posibilidad política en las próximas elecciones si va con lista propia. El barullo con sus candidaturas puede hacerle creer que va hacia algún lado, pero en realidad no le hace avanzar un milímetro. El Mst es una décima parte, con suerte, de lo que era el Mas en 1991, cuando sacó el 1.7% de los votos en provincia. En octubre, con mucho viento a favor (aunque en realidad tiene viento en contra, podría estar arriba del 0,5%. Está obligado, entonces, a ir a un frente político, y en ese caso a respetar los métodos y acuerdos que allí se establezcan. La política de impulsar sus candidaturas, al margen de las discusiones en marcha, sólo sirve para perturbar las condiciones de un debate político.


Lo que importa, sin embargo, de todo esto, es la absoluta falta de interés que manifiesta el Mst por la cuestión del programa del Frente En las declaraciones a los medios el tema ni aparece. Pareciera que para el Mst el programa empieza y termina con la consigna “Zamora diputado Esta concepción refleja una desubicación tremenda, porque, como ya dijimos, ni el Mst tiene futuro reducido a semejante planteo (si se lo puede llamar así).


La campaña de prensa del Mst coloca al frente de izquierda en ciernes, en notoria desventaja respecto al Frente de Solanas y al centroizquierda en general, que no llegaron a esos extremos en su promoción de carrerismo y cholulismo. El Chacho Alvarez pretende incluso personificar una política; recientemente hubieron incluso «renunciamientos» para unificar políticamente al centroizquierda (por ejemplo, Cafiero). El Mst, en cambio, no se empeñó en definir un perfil político, ni ofrecer un programa, quizás porque tampoco hubiera podido hacerlo. Pero para los luchadores obreros y juveniles lo que importa es la solidez y el carácter de la alternativa que ofrece la izquierda revolucionaria; los alcances que puede ofrecer un diputado aislado ya los ha comprobado en la práctica. No se puede vender dos veces el mismo plato recalentado. El Mst debería explicar cómo superaría la experiencia parlamentaria anterior —si tanto le interesa volver a ella— como explicar también, lo que todavía no ha hecho, por qué se desintegró su partido, el Mas, en el curso de esa experiencia parlamentaria anterior.


El Frente de Izquierda debiera tomar muy en serio la cuestión de ofrecer un programa político claro, una campaña electoral unificada, una intervención conjunta en una serie de luchas y procesos políticos que van anticipando las elecciones de octubre (elecciones en banca-nos), un planteamiento que capacite para intervenir a miles de compañeros y no a un minúsculo grupo entrenado para enfrentar la televisión; esto es lo que plantea el PO. De lo contrario, la corrompida política burguesa, e incluso la menos profesional del centroizquierda, no tendrán que hacer mayor esfuerzo para atomizar a las organizaciones inconsecuentes como el Mst. No hay que pasarse de piolas para evitar verse enroscado con la propia soga.


 


Comunicado de Prensa


Las direcciones del MAS, PO y MST se han reunido con vistas a concretar un frente político para las próximas elecciones.


Las discusiones están en la fase de definir un programa común, que sea la base de constitución del frente, sin que se hayan acordado hasta el momento las candidaturas ni los métodos de la elección de los candidatos.


por el MST – Pablo Azar


por el MAS – Esteban Apaza


por el PO – Enrique Morcillo


22/6/93