19/09/2002 | 772

Negociado de Ibarra, a favor de Macri y Roggio

El gobierno de Ibarra implementará un sistema «diferenciado» de recolección de residuos, separando la basura reciclable – que recogerían los cartoneros – de la orgánica – que se llevarían las empresas concesionarias del servicio – . Esta es la respuesta del gobierno a la «crisis de la basura», que había llevado a Macri – candidato a jefe de Gobierno y titular de una de estas empresas – , a reclamar la expulsión lisa y llana de los cartoneros, con el argumento de que la basura «era propiedad de la Ciudad» (es decir, de él mismo).


¿Significa entonces que Ibarra y su nuevo sistema de «recolección» enfrentarán a Macri, Roggio y compañía? No. Lo que se está preparando es un nuevo negociado a favor de los contratistas. La crisis de la basura se originó cuando éstos acusaron a los cartoneros por una merma en el volumen de basura colectado por las empresas que, de acuerdo al contrato de concesión vigente, cobran por tonelada recogida. Para «solucionar» el reclamo, fue el mismísimo Ibarra quien, hace algunos meses atrás, intentó sin éxito llevar adelante el «método Macri»: es decir, echar a patadas a los cartoneros de la ciudad. Después de aquel fracaso, y con el pretexto de «organizar a los cirujas», ahora se está montando un negociado a favor de los «empresarios». Un proyecto presentado en la Legislatura por el diputado Eduardo Valdés, «despertó especial interés en el Ejecutivo: la iniciativa declara la emergencia de higiene urbana en la ciudad y faculta al gobierno a revisar los contratos y cambiar la modalidad de pago. En lugar de tener en cuenta el peso, se haría por área limpia» (Página/12, 29/8). «La diputada radical Larrosa, presidenta de la Comisión de Obras Públicas, señaló que el proyecto se aprobará cuanto antes» ya que «beneficiará a los cartoneros y compensará económicamente a los concesionarios» (ídem). El «beneficio» para los cartoneros será continuar siendo superexplotados, con un ingreso mensual promedio de 150 pesos, cuando los acopiadores «sacan», por cuadrilla, 70.000 pesos por mes (datos del Ente Regulador de la Ciudad). En cambio, las concesionarias de la basura recibirán un canon fijo, con independencia del volumen colectado. En buen castellano: los vecinos y los cartoneros harán buena parte del trabajo… pero la plata se la llevarán las empresas. Es decir que los cartoneros están siendo usados como «pantalla» de un operativo económico dirigido a salvar a Macri y a Roggio.


Definitivamente, Ibarra es «grosso».

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