19/08/2020

Neuquén: las direcciones sindicales y el impuesto a las grandes fortunas

La estafa política de apoyar un proyecto inexistente.

Las direcciones sindicales y organizaciones políticas que se referencian en el gobierno nacional emitieron un documento apoyando un impuesto a las grandes fortunas. El hecho constituye una estafa política y de ocultamiento de lo único importante: luego de meses de que se prometiera su presentación, no existe proyecto alguno del oficialismo de impuesto a las grandes fortunas. No sería novedad que el recule del gobierno también opere en este sentido, como sucedió con la intervención de Vicentin, quitas en la deuda y aborto legal.

El documento fue firmado por las direcciones de sindicatos de trabajadoras/es del Estado (estatales, docentes, judiciales, municipales, docentes universitarios, legislativos, viales, etc.) y de organizaciones como el Movimiento Evita, Ctep, Octubres, CCC, Somos Barrios de Pie, etc. y estudiantiles como la FUC (Federación Universitaria del Comahue), Miles; y también la Confederación Mapuche y hasta el cura Capitanio por la Parroquia San Sebastián de Plottier representando a la Iglesia.

El fraude frentepopulista

Al fraude político que representa apoyar un proyecto que no existe, hay que agregar que el documento tiene fuertes limitaciones. Se pronuncian por un impuesto del 2% “al patrimonio declarado superior a los 200 millones de pesos” y limitado a las “fortunas”, que son personales o familiares, pero no alcanzan al capital, sus ganancias y rentas. Está claro, entonces, que eso no es un impuesto al capital, pero además en el caso de las fortunas personales lo restringen al patrimonio “declarado”, es decir, no al real. La impostura continua cuando exigen que el proyecto sea rápidamente tratado en el Congreso, especialmente para los que “se enriquecieron durante el gobierno de Macri”, absolviendo la década K y los enriquecimientos como los Cristóbal López y compañía.

Pero también hacen un explícito apoyo y rescate a los gobiernos provinciales, campeones del ajuste. Según el texto en cuestión, un impuesto como el que proponen, si llegara a existir, sería “para que las provincias puedan implementar políticas económicas-sociales direccionadas a combatir las desigualdades estructurales”.

Como si los gobernadores fueran progresistas, que no pueden avanzar por falta de recursos: Arcioni, Capitanich, Morales… y el propio gobernador de Neuquén no son víctimas, son verdugos de la clase obrera. Y cualquier auxilio financiero se volcará a los negociados del capital, no a cubrir las necesidades populares. Concretamente para el caso de Neuquén, reclaman que “ese impuesto a la grandes fortunas se concretice también en nuestro territorio provincial”. Otra vez el cinismo, porque en Neuquén, como a nivel nacional, el único proyecto de un impuesto sobre las grandes fortunas, lo presentó la banca del Frente de Izquierda.

Por el contrario, los partidos que integran los firmantes del texto acuerdan con el MPN y Juntos por Cambio en la formación de un llamado “Fondo anticíclico” que, bajo depósito fiduciario, sirva para garantizar los negocios del capital y el pago de la deuda provincial. Con la prohibición expresa, además, que no se utilice para salarios o los presupuestos de salud o educación.

Es necesario exponer estas falsificaciones que encubren un sostenimiento, bajo un barniz hasta de izquierda, de gobiernos capitalistas orientados a imponer el costo de la crisis sobre la clase obrera y los sectores populares.

El frentepopulismo a los pies del MPN

Los que firman el documento ocultan que han pasado ocho meses de los gobiernos por los cuales han militado y en todos los sindicatos que dirigen han perpetuado el congelamiento salarial, los cobros fuera de término o la flexibilización laboral. Ninguno ha convocado, a pesar de ello, siquiera a un mínimo plan de lucha. Por el contrario actúan como factor activo de la regimentación social que los Estados aplican bajo la excusa de una cuarentena que no es tal. Pero han percibido que el gobierno nacional, del que son parte, los ha dejado “pedaleando” en varios de los fundamentos por los que convocaron a la clase trabajadora a apoyar y votar al gobierno de los Fernández.

De la “soberanía alimentaria” con que vendían el salvataje de Vicentin, al recule actual. Del “tenemos Patria” en el marco de la negociación de la deuda con los fondos “buitre” a una seguidilla de cinco capitulaciones coloniales al hilo. Del “Estado presente” a la liquidación de la ayuda social en el marco de la pandemia. Del “aborto legal”, al “no es prioridad”.

Los luchadores populares deben considerar que el documento emitido es una campaña de ocultamiento y una estafa política. Más que nunca, llamamos a todos los luchadores populares a pronunciarse en apoyo al único proyecto por un impuesto a las grandes fortunas, presentado por el Frente de Izquierda en el congreso y en la Legislatura provincial por Patricia Jure y Andrés Blanco.

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