29/10/2021
Provincia de Buenos Aires

Pacto poselectoral de Kicillof con la derecha en la Legislatura

Vencido el plazo previsto por la Constitución provincial, Axel Kicillof sigue sin mandar el proyecto de Presupuesto 2022 y la Ley Impositiva a la Legislatura.

Mientras el gobierno bonaerense asegura que enviará el presupuesto después de que se apruebe la “ley de leyes” nacional, Axel Kicillof y el Frente de Todos buscan un acuerdo con Juntos para votar el presupuesto de la provincia de Buenos Aires antes del recambio de legisladores que resulte de la elección del 14 de noviembre. Las negociaciones contrarreloj de los “nacionales y populares” con Juntos por el Cambio dicen mucho del pronóstico electoral adverso que manejan las encuestas del propio oficialismo.

Presupuesto en tiempos de default político

Las transas no se limitan a toma y daca con legisladores e intendentes de Juntos que van a facturar caro un eventual apoyo al Presupuesto de Kicillof. Subidos al tren, los jefes comunales pidieron postergar la rendición de cuentas y proyección de gastos de sus distritos, entre ellos, el intendente del Pro de La Plata, Julio Garro, quien puso como condición el pago de la tasa de capitalidad que no estaría cumpliendo el gobierno provincial. Garro quiere encubrir la sub ejecución del presupuesto platense y de las partidas destinadas al Fondo Educativo, esto último, un clásico de todas las intendencias oficialistas y opositoras, como lo son también los bajísimos salarios de los trabajadores municipales.

En el zarandeo entra también la modificación de la ley provincial que impide la reelección de jefes comunales que ya completaron los períodos previstos, una exigencia de especial interés para los barones del Conurbano que ingresaron al gabinete para salvar la ropa en sus distritos. Atrás quedó la pretensión del kirchnerismo gobernante y de las burocracias sindicales de las CTAs, de “recuperar” la Cámara de Senadores donde tiene mayoría Juntos. Si los números confirman una nueva derrota electoral, el Frente de Todos podría perder hasta la presidencia de la cámara baja en la Legislatura. Un nuevo pacto legislativo con la derecha, como viene ocurriendo, está cruzado por la crisis política y el debilitamiento de Kicillof a quien Cristina le impuso el desplazamiento de sus ministros afines en favor de los intendentes del conurbano y el PJ bonaerense.

En buena medida, el “Kici” se refugia y quedó pegado al ministro de “Seguridad” Sergio Berni, que chantajea con el dominio del aparato de la Bonaerense y ahora la vuelta de efectivos retirados, una verdadera caja negra de represores y policías corruptos. Después de las Paso, el gobierno provincial y los intendentes kirchneristas se jactan de “inundar de policías” las calles para competir con Santilli y Manes. Posiblemente sea Mario Secco, el alcalde de Ensenada, quien esté yendo más lejos con esta política a lo Berni. La inseguridad ciudadana es el caballito de batalla de Sergio Berni para exigir mayores fondos para la Bonaerense antes de darle el portazo al Frente de Todos. Anticipando al Presupuesto provincial, Kicillof anunció la mayor partida para “seguridad” (reforzamiento del aparato represivo) de toda la historia de la provincia de Buenos Aires.

Bajo el control del capital financiero

La votación de la ley de leyes provincial está sujeta a la convalidación del FMI y de los bonistas buitres que entraron al canje imponiendo las condiciones de pago de la deuda externa. Para los capitalistas, el Presupuesto debe ser la hoja de ruta para “honrar” la usurera deuda externa y ajustar a los trabajadores mientras se subsidia a las patronales con los fondos públicos. La letra chica del “acuerdo” con la fuerza de choque que representa a los tenedores de bonos de la provincia de Buenos Aires, establece que se empezarán a pagar de inmediato los intereses devengados.

Condicionar el presupuesto de la provincia a la sanción del presupuesto nacional confirma la auditoría del Fondo Monetario y del capital financiero sobre las cuentas bonaerenses. El llamado “ahorro” de 4500 millones de dólares que Kicillof reivindica como ejemplo de acuerdo sustentable y soberano es la zanahoria para legitimar el saqueo que hipotecó a la provincia. Sólo el Partido Obrero y el Frente de Izquierda Unidad denunciaron el “canje” con el que Kicillof reconoció integralmente los 12.000 millones de dólares de deuda externa que se acumularon con Vidal y antes con Scioli.

Recientemente, Kicillof pactó con Juntos la nominación de un oficialista para completar el directorio del Banco Provincia. No es gratis. Juntos reclama para votar el Presupuesto “compensaciones” y designación de propios en los directorios de organismos y empresas del Estado. La Legislatura votó beneficios impositivos para las patronales hoteleras y del turismo mientras la vivienda única sigue gravada y pagando el impuesto inmobiliario urbano. La votación conjunta del Frente de Todos con los legisladores de Juntos alentó a la derecha a reclamar mayores eximiciones de impuestos para los capitalistas provinciales; una política que también sigue el Frente de Todos en nombre del “productivismo” y que entra en colisión con las presiones recaudatorias del FMI y los bonistas para concretar los pagos de deuda. Los nacionales y populares le dan aire a la coalición derechista.

El hilo del ajuste se corta por el 51% de pobreza en los barrios del Gran Buenos Aires, el déficit habitacional de un millón y medio de unidades los salarios de hambre, las jubilaciones provinciales y la flexibilidad laboral que tiene al gobierno como el primer precarizador del trabajo, la salud y la educación. A la par que Kicillof cerraba por decreto el “aumento salarial” a los profesionales de la salud (CICOP) comiéndose un parazo en los hospitales públicos de la provincia, el ministro de salud Nicolás Kreplac mandaba a la Legislatura un proyecto de ley para hacer del Instituto Biológico (IB) una “Sociedad de Estado” asociada y subordinada a los laboratorios privados. El gobierno del Frente de Todos pretende sacar a los trabajadores del IB de la ley 10.430 que rige para los empleados del Estado y eliminar el reconocimiento de la conquista por insalubridad que permite jubilarse a los 50 años con 25 de servicio. Privatización más reforma laboral y jubilatoria

Como ocurre con el “cambio de figura jurídica” del Astillero Río Santiago (ARS), Kicillof quiere desligarse del sostenimiento presupuestario para liberar recursos dirigidos al pago de la deuda externa. El masivo rechazo de los trabajadores del Biológico a la sociedad de estado, y el repudio a la entrega del Astillero a los capitales privados, explica también la ratificación del represor Sergio Berni en el gabinete. La movilización obrera por una partida específica y reforzada para la reactivación del Astillero Río Santiago -cuyos fondos cayeron en los últimos años en 21 millones de dólares- es de interés prioritario para los trabajadores del ARS y toda la clase obrera que enfrenta las intentonas privatistas.

Ajuste nacional y popular

El ajuste fiscal en marcha, que Kicillof se propone consagrar en el Presupuesto 2022 es antiobrero y piantavotos . Por eso mismo el gobierno posterga su sanción hasta después del 14 de noviembre y pasadas las elecciones. La situación de los jubilados provinciales es una verdadera bomba de tiempo por la acumulación de miles de expedientes jubilatorios sin salir. El gobierno del Frente de Todos reconoció un “déficit” de 50.000 millones de pesos y optó por paralizar las jubilaciones mientras crecen las presiones para que el Instituto de Previsión Social (IPS) “armonice” a la baja con el Anses. El desfinanciamiento sistemático del organismo ha sido una política de estado de todos los gobiernos. En la agenda de Tolosa Paz y Gollán, no hay “platita en el bolsillo” ni paritarias a la vista con una inflación que amenaza con superar a la de setiembre a pesar del “congelamiento” de precios. Kicillof se resignó a subir al ring a los jefes comunales como protagonistas de la campaña electoral para que “fiscalicen” las góndolas de los supermercados.

La urgencia de Kicillof tiene que ver con la quiebra de las finanzas provinciales. Si bien el Presupuesto se vota con mayoría simple, la autorización de endeudamiento que acompaña a la “ley de leyes” exige los dos tercios de los votos, y por lo tanto un acuerdo funcional a la derecha. En disputa están por lo menos 24 cargos en estructuras de “control del Ejecutivo” que reclama Juntos tarifando su voto al Presupuesto. Pese a los choques del kirchnerismo con Alberto Fernández, replicado por los cruces entre Berni y Aníbal Fernández, Kicillof depende también del gobierno nacional para acceder a los fondos destinados a la obra pública, unos 100.000 millones de pesos. Con el “canje” calentito, el Frente de Todos prepara nueva deuda para financiarse.

Kicillof pagador serial

El Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad colocó en el debate de la campaña la necesidad imperiosa de romper con el FMI y no pagar la deuda externa fraudulenta. Según distintas encuestas, el FIT Unidad ampliaría sus bancas en la Legislatura, un punto de apoyo para luchar por el aumento presupuestario efectivo para la salud y la educación, y contra la privatización del ARS y el Biológico.

Un plan económico, de viviendas y urbanización para la provincia de Buenos Aires exige gravar a la clase capitalista para que lo financie. Paritarias y salario igual a la canasta familiar. Pase a planta y efectivización de todos los contratados, monotributistas y precarizados. No a la destrucción del IPS. Vamos por más diputados, legisladores y concejales del Frente de Izquierda Unidad.

 

También te puede interesar:

Sin ningún tipo de explicación dejó en la calle a 9 músicxs.
“Estas obras no resuelven las reales causas de las inundaciones.”
Se prepara una respuesta a esta política “nacional y popular”.
El intendente Rojas se “lava las manos”.
“El ajuste ya empezó”, señaló un funcionario del organismo financiero.
Plantean cuadrillas, generadores y resarcimiento a damnificados por los cortes de luz, y la estatización bajo control de trabajadores y usuarios de las empresas de electricidad.