28/08/2008 | 1052

Pehuajó, vacas flacas y mucha soja

En Pehuajó tenemos a la vista las consecuencias de la crisis entre el «campo» y el gobierno: el tarifazo lanzado por el gobierno, la inflación creciente y la sojización que siguen impulsando los chacareros de la SRA, quienes no satisfechos con la derogación de la 125 siguen reclamando una política «a favor del campo». Sólo en Pehuajó, por la sojización se registraron 38.000 cabezas de ganado vacuno menos este año.

El intendente Zurro (FPV) insiste con imponer un nuevo impuesto para pagar una deuda que tiene la cooperativa eléctrica, intervenida por un hombre del gobierno municipal.

Los municipales están peleando, con asambleas y huelgas, por un aumento de salario: tienen un básico muy bajo y de bolsillo de apenas 1.400 pesos. El intendente declaró que es «difícil» que haya un aumento próximamente.

A este reclamo se suman los profesionales de la salud, que también pararon por aumento salarial y por mejoras en el hospital. Zurro prometió un hospital nuevo en la campaña: no sólo no cumplió sino que abandonó el existente.

El agua sigue contaminada con arsénico y la planta potabilizadora no funciona.

El plan de viviendas prometido jamás empezó. Los alquileres siguen subiendo a causa de las inversiones inmobiliarias por parte de los chacareros, que expulsan a los trabajadores de sus casas. Esto generó en los barrios un proceso de lucha con juntada de firmas para exigir el plan de viviendas.

El bloque de Zurro (FPV) en el Concejo Deliberante se dividió en tres partes. La oposición radical no está presente como tal, el ARI está casi disuelto como partido y el vecinalista Trape perdido con el campo suman al descontento general.

Los «nac & pop» de Pehuajó quedaron golpeados; la oposición, perdida. ¿Quién gobierna? ¿Los Grobo y La Serenísima? En Pehuajó se ve claramente la mentira de la afirmación «si el campo gana, ganamos todos».

El PO de Pehuajó plantea: aumento del impuesto inmobiliario rural para aumentar el salario de los trabajadores municipales; no al impuestazo de Zurro y el gobierno nacional; por un plan de viviendas controlado por los vecinos y las organizaciones sociales; por agua potable; nacionalización bajo control de los trabajadores del comercio exterior, los grandes latifundios y los bancos; para que los ingresos se utilicen en beneficio de los trabajadores y el pueblo.

Construyamos una alternativa propia de los trabajadores.

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