14/12/2017

Plan de guerra contra los medios públicos: el gobierno quiere «jubilar» a 500 trabajadores

Durante los dos últimos años, se han perdido más de 2.500 puestos de trabajo en los medios de comunicación.

El gobierno ha anunciado un ajuste sin precedentes en la TV Pública, Radio Nacional y Télam con la implementación inmediata de un plan de jubilaciones anticipadas que afectarán a más de 500 trabajadores. 


La decisión, anunciada por Hernán Lombardi, abarca a todas las empresas del Sistema Federal de Medios Públicos y se combina con la apertura de retiros voluntarios y no renovación de contratos que se llevará puesto a un mínimo de otros 500 trabajadores. En las últimas horas, Horacio Embón ha denunciado que no le renovarán su contrato para la programación en la FM Folclórica de Radio Nacional.


El plan del gobierno se veía venir ya que, con esta misma política, el macrismo descabezó Paka Paka y Encuentro en los últimos meses.


Este ajuste es de ejecución inmediata, ya que según los anuncios deberá cumplirse antes de fin de año. Abarca no sólo a quienes ya están en condiciones de jubilarse (y se ven obligados a mantener su trabajo por la miseria de los haberes), sino también a todas las trabajadoras y trabajadores de más de 55 y 60 años respectivamente.


Con las jubilaciones y retiros, el macrismo busca reducir a la mitad los planteles de los medios públicos e iniciar un desguace de los mismos. Hace meses que los compañeros del sector Publicidad de Télam se encuentran sin tareas debido a la decisión del gobierno de sacarle a la agencia el manejo histórico de la pauta para tercerizarlo a manos de empresas privadas.


Durante los dos últimos años, se han perdido más de 2.500 puestos de trabajo en los medios de comunicación. Los cierres de empresas, los despidos y el ajuste han sido una respuesta de las patronales a una crisis estructural que ellas mismas fabricaron a lo largo del tiempo. 


Que la crisis no tiene piso, ni techo, lo demuestra que al anuncio del cierre de la histórica agencia DyN, propiedad de Clarín y La Nación, a la declaración de quiebra de Radio Rivadavia, con 120 trabajadores en la calle, la apertura de retiros voluntarios en Página/12 cuya patronal kirchnerista no ha cumplido con los aumentos paritarios a lo largo del año, la hecatombe en la que ha entrado el grupo Indalo, que paga los salarios en cuotas y ha dejado de aportar a las obras sociales y prepagas de sus trabajadores, y el anuncio de cierre del diario gratuito La Razón, cuyo paquete accionario está en manos de Magnetto. 


La brutalidad de la ofensiva patronal no ha encontrado aun una respuesta general de los trabajadores de los medios, aunque estas respuestas afloran por todos lados. La decisión del juez que entiende en la quiebra de la legendaria Radio Rivadavia de declarar el cese del vínculo laboral de todos los trabajadores ha sido respondida con una convocatoria frente al juzgado comercial. En los canales, el SAT ha convocado a distintos paros por la paritaria trabada (las patronales piden abrir el convenio). Por otro lado, en la TV Pública, Radio Nacional y Télam, el Sipreba convocó asambleas simultáneas en repudio a la decisión gubernamental que han generado una fuerte movilización interna. En la TV Pública se han anunciado paros para los próximos días.


Como parte de esta ofensiva es que el achique pregonado contra los medios públicos apunta también a eliminar competencia frente al poder monolítico de Clarín y sus secuaces transformando a la TV Pública, a Radio Nacional y sus emisoras y a la agencia Télam en entes residuales.


La provocación anunciada contra el Sistema Nacional de Medios Públicos plantea la necesidad de una acción unificada e inmediata de todos los gremios de la comunicación que prepare las condiciones para la ocupación y el paro en todos los medios públicos frente a la inminente aplicación del plan de ajuste.


No a las jubilaciones “de prepo”.


Abajo el plan de “retiros voluntarios”.


Abajo las reformas jubilatorias y laborales.

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