28/08/2020

Por un segundo cuatrimestre de lucha contra la deserción

Discutamos una salida junto a nuestros docentes.
Por Francisco Staiano Secretario general del CEFYL

Archivo 2018

El inicio del segundo cuatrimestre en la facultad de Filosofía y Letras se da en un contexto muy particular. La emergencia sanitaria puso al descubierto la extrema precariedad presupuestaria que presenta la facultad desde hace años, así como una profundización de la desigualdad en el acceso. El gobierno nacional y el régimen universitario esconden la cabeza cuando estudiantes y docentes reclamamos un presupuesto para poder trabajar y cursar dignamente.
El presupuesto 2020 prevé un 80% de recorte en funcionamiento.Las últimas decisiones tomadas por el decanato de Filo arancelar la diplomatura de la ESI y dejar en la calle a un docente de la carrera de Historia (Historia de América II), son solo un botón de muestra de la orientación de ajuste para lo que viene. Quedarse callados ante un cuadro de deserción generalizada no puede ser una opción.
De cara al segundo cuatrimestre, cabe preguntarse: ¿qué desafíos tiene la juventud que estudia y labura en Filo para defender su derecho al estudio?

No fue magia, fue deserción

Desde un inicio el Decanato de Américo Cristófalo y el régimen universitario se apoyaron en un discurso mágico de que la virtualidad era un hecho en la comunidad educativa.
Desde la UJS denunciamos en su momento que este discurso carecía de elementos materiales que los sostengan, y que en los hechos preparaba un “sálvese quien pueda” que descargaba la responsabilidad del sostenimiento de la cursada sobre la espalda de estudiantes y docentes.
Alberto Fernández, pese a las demagogia de presentarse “orgulloso de la UBA”, ha sido su principal enemigo. En pos de cerrar un acuerdo con los bonistas, las facultades de la UBA se han manejado con el mismo presupuesto que el votado a fines de 2018 con un dólar a 36 pesos, lo cual implica una devaluación del 60% del mismo.
Sobre esta base, en Filo el ajuste adoptó formas muy concretas: eliminación de la cláusula gatillo a docentes, congelamiento de la planta docente – ergo menos oferta horaria- , rechazo de la gestión a reclamar por equipos para los docentes, congelamiento de la beca progresar, nula política en materia de entrega de recursos informáticos a los estudiantes sin conexión, desentendimiento de las plataformas virtuales donde se imparten las clases. Por su parte, el verso de “la conquista de los exámenes virtuales”, además de afectar a muy pocos estudiantes, sirvió de excusa para armar un protocolo ultraflexibilizador para los docentes, mientras se sientan las condiciones para el uso de programas de vigilancia informática muy cuestionadas por la comunidad educativa.
Ahora la mira del Gobierno está puesta en el presupuesto 2020 que prevee un recorte en los gastos de funcionamiento del 80%. La deserción estudiantil y el remate de la Universidad es la moneda de cambio que ofrece el gobierno y los decanos en pos de satisfacer las demandas de “equilibrio fiscal” del FMI.

El CEFYL: una secretaría más del decanato

La política oficial de ajuste – promovida por gobierno y decanato- no hubiera avanzado sin un Centro de Estudiantes alineado.
En lugar de organizar al estudiantado por sus derechos, El Colectivo fue uña y carne en el Consejo Directivo con las autoridades entregando nuestros derechos de cursada.
La lista es larga: no hubo ningún acompañamiento informático a los compañeros sin conexión, guardaron silencio cuando la AGD reclamó equipos para las clases, avalaron el proyecto de examenes virtuales de la gestión ante el proyecto de la AGD que defendía un protocolo de finales discutido con los gremios.
Por otro lado, ante la grave decisión del decanato de arancelar la Diplomatura de la ESI -hasta el año pasado era gratuita para estudiantes y docentes de Filo – solamente se limitaron a abstenerse en el consejo directivo. Por su parte, en la comisión Directiva – espacio donde se proponen y votan campañas gremiales – le “hicieron visto” a la propuesta de la UJS y el Plenario de Trabajadoras de iniciar una campaña contra su arancelamiento.
En definitiva, El Colectivo ha actuado cómo una secretaría más del decano, volcando su aparato comunicativo en pos de embellecer las resoluciones de decanato, y colocando su capital político al servicio de bloquear cualquier perspectiva de lucha del estudiantado.
Tal es así que en la única asamblea que convocaron desde que son conducción fue con el cuatrimestre ya terminado y maniobrando para que la misma no resolviera ningún plan de lucha.

Por un segundo cuatrimestre de lucha contra la deserción

Las últimas decisiones tomadas por el decanato de arancelar la diplomatura de la ESI y amenazar con el despido a un docente de la carrera de Historia, nos deben poner en alerta. Las luchas defensivas que dimos en el primer cuatrimestre – producto de las cuales mantuvimos las PD- deben servir de puntapié para avanzar hacia una mayor articulación y unidad en el campo de la lucha.
La experiencia de la asamblea intercarreras en el primer cuatrimestre representa una importante lección. En primer lugar, marca la existencia de reservas de lucha en el estudiantado que busca organizarse con los docentes contra la política de deserción y degradación educativa. En segundo lugar, la experiencia también marcó límites que derivaron en un estancamiento del espacio.
Desde el Partido Obrero somos conscientes -y nunca las hemos ocultado- de las diferentes formas de construcción que anidan en el movimiento estudiantil.
Sin embargo, ante un cuadro donde se ultra flexibiliza a los docentes, y donde miles de estudiantes son expulsados de la facultad, las tareas de primer orden deben estar subordinadas a estos problemas.
O dicho de una forma más clara: los que luchamos en la facultad contra esta orientación no tenemos que estar separados, sino que debemos unirnos en defensa de la universidad contra la política de gobierno y el decanato. Todo debate que se sume a constriur el campo de la unidad de la independencia política es bienvenido.
Con esa perspectiva proponemos a todxs lxs estudiantes, organizaciones políticas, de carrera independientes y espacios de base una campaña por un segundo cuatrimestre de lucha contra la deserción, que tenga como agenda la exigencia de una convocatoria a una asamblea del CEFYL, así como un plenario con docentes y no docentes, para definir acciones en común en defensa de la universidad.

Para que la crisis no la pague la juventud

La orientación del gobierno de pago de la deuda externa y rescate a los capitalistas es incompatible con ofrecer una salida a la juventud que estudia y trabaja.
La salida al derrumbe educativo se une a una salida general con los trabajadores que enfrentan esta crisis en sus lugares de trabajo. Por eso, desde la UJS, estamos convocando un Congreso Nacional de toda la juventud. La defensa de la educación pública y la organización de lxs jóvenes contra la precarización laboral es una tarea que nos proponemos desarrollar a lo largo y lo ancho del país.

Vamos por:

– Presupuesto de emergencia ya.

– No obligatoriedad de encuentros sincrónicos para regularizar / promocionar materias.

– Ningún despido docente.

– Queremos rendir. Nuevo protocolo de exámenes finales virtuales discutido con los docentes. Basta de precarización docente, que se decida democráticamente.

– No contabilizar ninguna fecha del 2020 como plazo de 4 años para rendir.

– Regularidad incondicional. Permitir rendir finales como regular y no como libre aunque no se haya cursado.

-Plataforma virtual funcional garantizada por la universidad. No queremos que nos espíen con el SUI Quechua.

-Computadoras gratuitas para estudiantes y docentes que no cuenten con los dispositivos adecuados para la cursada.

– No al arancelamiento de la Diplomatura ESI.

-Apertura de la discusión de la introducción de la ESI como contenido obligatorio y transversal en nuestros planes de estudio.

– Aumentos inmediato del programa de Becas nacional Progresar, Sarmiento.

– Aumento y reapertura de la Beca Jauretche.

 

 

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