Políticas

26/6/2008

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Pronunciamiento de un sector de la Lista Lila docente ante el conflicto agrario

Los trabajadores de la educación de la provincia nucleados en el Encuentro Colectivo Docente queremos hacer oír nuestra voz ante la crisis generada por el rechazo de las entidades agrarias a la suba de las retenciones dispuesta por el gobierno nacional:

En esta disputa por la apropiación de la renta agraria, los trabajadores ocupados y desocupados, los que vivimos en el campo o la ciudad, aparecemos silenciados, como si no tuviéramos nada que decir frente a este estado de cosas.

Sin embargo, la primera víctima del lock-out de las entidades son los ingresos de los asalariados, de los jubilados, de los que trabajan por cuenta propia o reciben un subsidio por desocupación. La crisis ha generado inflación y deterioro de los ingresos, desabastecimiento, suspensiones de trabajadores y un escandaloso derroche de leche y productos básicos para la nutrición ante los ojos de dos millones de argentinos subalimentados.

Bajo la máscara de un falso federalismo y con la bandera principal de la anulación de las retenciones móviles, se promueven medidas afines a los intereses de la Sociedad Rural, las corporaciones cerealeras y las multinacionales agro-químicas, con el acompañamiento y la fuerza social de miles de pequeños y medianos productores que quedaron entrampados en la dinámica de la protesta.

Se está disputando el dinero que proviene de algo que no es un  negocio sino un derecho básico: el de alimentarse. Y frente a ella, como clase social, los/as trabajadores tenemos que decir que para nosotros las verdaderas retenciones son el IVA en los artículos de la canasta básica, es la inflación, son los salarios pisoteados, es el trabajo en negro.

Así como nos sentimos hermanados con los hombres y las mujeres que trabajan en el campo y que aspiran a tener una vida digna, no permitimos que nos vengan a hablar de federalismo, patria o progreso aquellos que sólo defienden sus enormes ganancias que provienen del precio de los alimentos.

Tampoco podemos admitir que el gobierno diga que aumenta las retenciones para distribuir la riqueza. Eso no se ve en ningún lado: por más que disfracen la inflación, la realidad de todos los días en las escuelas nos muestra la persistencia de la desigualdad y las injusticias.

Mal puede hablarse de distribuir, cuando en el reparto del presupuesto nacional, la parte del león se la sigue llevando el pago de los intereses de la deuda externa y los subsidios  al capital más concentrado, cuando se entregan por 30 años los pozos de petróleo más ricos del país y las multinacionales se apropian de la renta del petróleo, del gas y de la minería, cuando se acuerdan inversiones de cinco millones de dólares en un tren bala para ricos, mientras la red ferroviaria sigue desmantelada y se sigue subsidiando a las empresas privadas que se quedaron con los trenes..

Ninguna distribución de la riqueza ni del conocimiento ha llegado a la educación pública. Por el contrario, se agranda la brecha entre educación de calidad para pocos y una educación básica para las mayorías. En la provincia más rica del país un millón de chicos viven en la pobreza, 450 mil jóvenes de entre 15 y 18 años no van a la escuela y el año pasado aumentó la mortalidad infantil. La escuela pública se sostiene por el esfuerzo de docentes, auxiliares y cooperadores; para miles de chicos no tiene un lugar la educación inicial por falta de jardines maternales y de infantes. (…)

Este estado de cosas cuenta con la parálisis, la omisión y la complicidad de la mayoría de las direcciones sindicales. Todos sentimos bronca e indignación frente a esta situación. Lo primero es decir no, es decir ¡basta! El otro paso acaso será elaborar el grito, expresar su fuerza, contribuir a organizarlo y darle poder (…) Luchar por la escuela pública, por las condiciones de trabajo y por el salario sabiendo que un futuro a la medida de nuestras esperanzas significa también dar batalla en el terreno donde se decide la distribución de la riqueza, donde se decide qué país queremos y ese terreno es necesariamente el terreno político.

Encuentro Colectivo de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (en la Lila)

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