02/12/2020
ELECCIONES MUNICIPALES

Río Cuarto: el peronismo retuvo la intendencia perdiendo votos

Concurrió a votar el 49,90% del padrón. El ausentismo electoral, un síntoma de la crisis.

Tras el resultado registrado en las últimas elecciones de renovación de autoridades de Río Cuarto, los analistas destacaron que el «peronismo unido» consiguió retener por primera vez el poder en Río Cuarto. Juan Manuel Llamosas fue reelecto con el 41% de los votos emitidos; cuatro años atrás había ganado con más del 46% de los sufragios.

Río Cuarto, segunda ciudad de la provincia, tiene 200.000 habitantes de los cuales solo el 13% votó la continuidad de Juan Manuel Llamosas en la intendencia. Sin embargo, el PJ presenta la votación como un respaldo a su gestión. En términos absolutos, al PJ lo votaron unas 26.683 personas, es decir aproximadamente 10 mil votos menos que en el 2016.

Llamosas tuvo éxito en exprimir el «no volvamos al pasado» en alusión a la gestión radical macrista que fue derrotada en la elección anterior. Y mediante promesas de obras prometió «un gran futuro». Un calco de la campaña realizada por Schiaretti el año pasado, sumado al peso de un aparato al que se integró la militancia de las organizaciones piqueteras cooptadas, como Barrios de Pie, que en la elección municipal anterior había sido parte de un armado por fuera del PJ.

Además, detrás del objetivo de reelección se encolumnaron todas las direcciones sindicales de la CGT y la CTA; esta última, archivó su sello político UP para integrar uno de los últimos lugares en la lista de concejales. El PS, que se integró a la alianza de Schiaretti el año pasado, ahora también ingresó al gobierno municipal. El PJ ganó sumando más organizaciones a su coalición electoral, pero cayó electoralmente en votos absolutos y porcentuales. Con menos apoyo popular tendrá que imponer un ajuste mayor al que ya viene aplicando.

Segunda fuerza resultó la lista encabezada por el candidato radical macrista Gabriel Abrile. El médico mejoró su performance en relación a lo que se estipulaba si las elecciones se realizaban en marzo. Su fuerza política obtuvo el 35% de los votos emitidos, un avance porcentual puesto que cuatro años atrás el radicalismo obtuvo el 32,75%. Aunque también pierde votos en relación a la elección realizada en el 2016. La suerte del radicalismo estaba echada al no terminar de convencer a los capitalistas que dominan la ciudad. Además, sobre el cierre de la campaña se hizo publicó que uno de sus integrantes de su equipo era un militante antiderechos, negador del genocidio del 76.

La lista que creció electoralmente fue la que encabezó Pablo Carrizo bajo el sello «Política Abierta» obtuvo el 12,17%, un 8% más en relación a las pasadas elecciones municipales. Aunque recibió el apoyo de agrupamientos K como «Somos», entre otros grupos, siempre se presentó como apartidario. A pesar de las denuncias por violencia en su contra, obtuvo dos concejales explotando el perfil de «outsider» de la política con el que se instaló en los medios. Carrizo realizó una campaña similar a la realizada hace 4 años, pintando instituciones clericales y estatales, arreglando espacios verdes; a eso le agregó más promesas para incentivar la producción con un «proyecto industrialista» que genere trabajo.

Respeto que se presentó a las elecciones llevando como candidata a Lucía De Carlos obteniendo el 3.32 % de los sufragios. La prometida «avalancha de votos» finalmente no se reflejó. No obstante la lista se llevó potenciales electores de las lista del FIT.

En este marco y con los resultados a la vista, el gobierno nacional necesitado buscó anotarse la victoria. En ese sentido, el presidente Alberto Fernández de manera virtual estuvo presente saludando al ganador. El gobierno provincial se hizo presente mediante una delegación encabezada por el vicegobernador, pero el promocionado saludo de Schiaretti finalmente no se realizó. Fuentes periodistas han deslizado que la ausencia del gobernador se debe a que no quería ser parte de un mismo festejo con funcionarios nacionales, entre ellos el jefe de gabinete Santiago Cafiero.

Alberto Fernández se refirió a la unidad y en el acto se deslizó el eslogan «hacemos por Argentina» en relación al sello provincial «Hacemos por Córdoba». Sin embargo, Schiaretti negó la foto común y en el Congreso Nacional se diferenció del gobierno nacional en debates como el del aborto legal. Se sabe las negociaciones para unificar el peronismo en Córdoba siguen el pulso de una lucha política al intestina de idas y vueltas.

Cabe señalar que en estas elecciones municipales de Río Cuarto, el kircherismo puro esta vez no presentó lista que exprese ese espacio con la intención de no restarle votos al PJ provincial. También hubo fracciones K que fueron parte del armado de Pablo Carrizo.

En este panorama, el dato es el ausentismo electoral del domingo 29 de noviembre, apenas una expresión de una crisis política y económica profunda. Con un padrón de 136.001 personas habilitadas para votar, sufragaron 67.866.  La pandemia y el mal clima son elementos que explican la baja participación. No obstante no lo explica en su totalidad. Sucede que a pesar de incrementarse la cantidad de lugares y mesas de votación, más del 50% decidió no participar de una elección cuyo proceso fue siendo manipulado por el PJ y la oposición patronal. Además se registró un 4,1% de votos entre nulos y blancos.

La izquierda

La votación de la izquierda no escapó a la tendencia a la baja de las votaciones de las listas que se presentaron cuatro años atrás. Se obtuvo un 1,34% de los votos, una caída de 1,2 puntos si se suman los resultados que obtuvieron por separado las listas del PO y el PTS. La falta de desarrollo de una campaña común afectó aún más un cuadro adverso en el distrito.

En Río Cuarto se han realizado reclamos de trabajadores de la Salud, de la docencia suplente, artistas pero que todavía no alteran las correlación de fuerzas para arrancar los reclamos a un gobierno ajustador. El papel de las burocracias está siendo clave para hacer pasar el ajuste. Esto se ve en las barriadas populares en las cuales es una tarea pendiente impulsar una organización independiente que supere el bloqueo de las organizaciones piqueteras cooptadas.

Vale señalar el abandono del MST, que decidió desistir de concretar la alianza FIT-U. Nunca se pronunció a favor de la única lista de izquierda en las elecciones de Río Cuarto. Además, Pablo Carrizo, en su red social de Facebook, le agradeció a la autodenominada «nueva izquierda» el apoyo recibido.

En el imperio del sur crece la pobreza, la niñez deambula mendigando una moneda en las plazas y bares. Además, la región arrastra una desocupación crónica y para peor es una de las ciudades más caras de la provincia.

De acuerdo a La Voz «Río Cuarto tiene 61 mil pobres, 15 mil indigentes; la ciudad vio subir un 150% las cifras de desocupación en el último año». En este marco, la orientación central de quienes gobiernan será juntar los recursos para el pago de una deuda en dólares, lo que implica un ajuste mayor.

La tarea de separar a la clase obrera de los partidos del ajuste y de los bloqueos es más necesaria que nunca. Toda la orientación del PO girará en torno a las reivindicaciones para construir una salida. Las luchas que encaremos a corto y largo plazo deben servirán como una escuela para desarrollar la fuerza para que la crisis la paguen todos quienes gobernaron.

 

 

 

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