03/03/2017

Río Negro: apagón total en Roca (Fiske Menuco) y una muerte evitable

Las responsabilidades empresariales y estatales.


Luego de un incendio en la Estación Transformadora –que opera la empresa Transcomahue– en la tarde del jueves 2, la ciudad de Roca (Fiske Menuco) sufrió un apagón total durante más de 17 horas. Más de 44 mil viviendas quedaron sin luz; faltó el agua, el combustible y cerraron los comercios. En vilo quedaron los 40 frigoríficos de Roca, que conservan las peras y manzanas que se producen en el Alto Valle de Río Negro.


 


Recién durante la tarde del viernes se estaba reestableciendo el servicio, aunque parcialmente, ya que la empresa Transcomahue solo puede ofrecer el 45% de la capacidad de energía disponible. Por lo demás, la operadora ya anticipó nuevos cortes en la ciudad.


 


La responsabilidad del Estado


 


Aunque desde el gobierno provincial de Alberto Weretilneck han sostenido que el incendio no responde a una sobrecarga, se conoce que en los días de calor la demanda ha escalado hasta los 55 MVA, sobre una capacidad de 60 MVA.


 


Los cortes de energía vienen siendo sistemáticos, producto de la falta de inversión de las empresas Transcomahue y EDERSA –esta última encargada de la distribución. Hoy el servicio se encuentra en su momento más crítico, al punto de presentarse fallas graves en maquinarias que no se renuevan desde hace décadas. Como en el conjunto de las privatizadas de servicios, los subsidios otorgados bajo el kirchnerismo no se han vertido en infraestructura; sin embargo, desde el año pasado –con la venia del gobierno provincial– se han iniciado una serie de aumentos tarifarios.


 


Una tragedia evitable


 


En la madrugada del apagón, un trabajador de 24 años perdió la vida en un incendio, desatado por una vela con la que se iluminaba frente a la ausencia del servicio. El suceso no solo pone en evidencia la responsabilidad de las empresas, que no invierten y desencadenan estas crisis, sino que constituye una nueva expresión de "accidentes" comunes en las condiciones precarias de vivienda en las barriadas –lo que da cuenta de la responsabilidad del Estado a nivel nacional, provincial y municipal.


 


El apagón y esta muerte evitable son consecuencias de un régimen social, que antepone el lucro capitalista a las necesidades populares.

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