26/05/2021

Salta: Sáenz suspende las elecciones del 4 de julio

Es la demostración del grave cuadro sanitario que no quería reconocer.

A pocas horas de decretada la nueva cuarentena, el gobernador Sáenz había asegurado que la pandemia “estaba bajo control en la provincia”.

Demoró en sumarse a las restricciones dictaminadas por Fernández que en Salta serán de 8 días, con la suspensión de las clases presenciales incluida, que venía forzando a toda costa, aún cuando hubo cinco docentes fallecidos por Covid en solo 10 días.

Segundo, tuvo que incorporar a más de 600 agentes de salud a planta transitoria, lo que sin dudas es un paso adelante en la lucha de los trabajadores de la salud y sus autoconvocatorias.

Por último decide la suspensión de las elecciones forzado por la situación sanitaria.

Los casos se han casi duplicado desde el 17 al 25 de mayo, llegando a casi 500 diarios. Todo esto con un sistema de salud que va a un colapso y sin un refuerzo de recursos para atender la situación.

En este cuadro resultó insostenible la fecha de las elecciones.

La manipulación del cronograma electoral

Sáenz armó este adelantamiento, que hemos criticado desde el primer momento, para mejor defender su régimen de cooptación generalizada de los llamados opositores, en donde macristas, romeristas, radicales, kirchneristas y el PJ, le suman al oficialismo.

Era ya un absurdo que habiendo suspendido las Paso el año pasado, fuercen a ir a una elección en medio de la segunda ola de contagios. De cualquier modo ya anunciaron que no habrá comicios unificados con los nacionales sino apenas una postergación sin fecha definida aún.

Es muy probable, ya que se hablaba hace tiempo de la posibilidad de una postergación, que Sáenz esperó a la presentación de las listas para tomar la decisión de postergarlas, de manera de confirmar la cooptación de la mayoría de los frentes y partidos. Pero la postergación debería implicar el establecimiento de un nuevo cronograma electoral, ya que la realidad política de un cronograma que finalizaba el 4 de julio no será la misma para una nueva fecha.

El gobernador se reservó la posibilidad de acomodar nuevamente la fecha de acuerdo a su conveniencia y con las listas ya presentadas. Como lo fue el adelantamiento, la suspensión es también una manipulación, a pesar de que la decisión haya sido forzada por la realidad.

Sáenz no se privó de hacer demagogia con la decisión, publicando en sus redes sociales que lo hace en función de “su único interés” que sería cuidar la salud de los salteños. Sin embargo no ha destinado un peso para ayudar a las que las familias sin ingresos puedan afrontar las restricciones, ni un peso más al presupuesto de salud, y vino forzando la presencialidad escolar y la continuidad de todas las actividades económicas. En realidad, su prioridad fueron siempre los negocios capitalistas.

Altamira: oportunismo al palo

En una editorial publicada en su página web el 22/5, firmada por Julio Quintana y Jorge Altamira, el grupo que ha usurpado la legalidad del PO de Salta rechaza contundentemente la postergación de las elecciones en Salta. Los “adalides” del cuidado de la vida de la clase obrera, que hicieron del combate a la presencialidad escolar un eje, llegando incluso a difamar a los dirigentes del PO y las compañeras de Tribuna Docente, ahora pretenden que se puede ir a votar en medio de un agravamiento sin precedentes de la crisis sanitaria.

Están ansiosos del debut de su frente oportunista con el Nuevo MAS, partido que viene reclamando la presencialidad sin condiciones desde el año pasado.

El argumento que dan es absurdo; dicen que los partidos del régimen ganan tiempo para mejor prepararse para las elecciones, y que habría que votar ahora que hay una crisis. Es decir que reemplazan la lucha de clases por el voto. La tan anunciada rebelión popular que aún no se produjo, también es reemplazada por el sufragio. Electoralismo al palo.

En primer lugar, la postergación es contra la voluntad de Sáenz. Pero además una campaña en medio de este cuadro sanitario, con limitaciones a la presencia militante en las calles, solo puede favorecer al régimen gobernante que maneja el aparato y el presupuesto mayoritario para la publicidad electoral.

Nuestra agenda

Es claro que, como dicen algunas encuestas, la enorme mayoría de la población rechazaba ir a votar el 4 de Julio.

Nuestra agenda son los reclamos populares, las demandas inmediatas frente a un sistema de salud que no da abasto y a un plan de vacunas que llega muy lentamente como para ser un escudo a las consecuencias de esta segunda ola. Es la exigencia de un subsidio de 40.000 pesos a toda familia que por la cuarentena se quede sin ingresos y la asistencia inmediata a decenas de comedores, en la designación de profesionales con dedicación exclusiva en los hospitales del interior. Impulsamos la organización desde cada lugar de trabajo y vivienda para imponer estas medidas de emergencia en defensa de la vida. A las elecciones, cuando se hagan, iremos a fortalecer la lucha por esta agenda. Lejos de la desmoralización de los divisionistas de la izquierda, desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda Unidad tomamos el desafío de construir una alternativa política de los trabajadores para enfrentar a los que hace décadas gobiernan la provincia, sumiéndola en la más absoluta miseria.