29/05/2020

San Nicolás: un Concejo Deliberante a espaldas de los trabajadores

En la última sesión del Concejo Deliberante de San Nicolás (provincia de Buenos Aires) se discutió la rendición de cuentas del año 2019. A partir de este balance, salieron a la luz los negociados del intendente Passaglia en la compra del terreno del predio ferial y del autódromo, con los recursos del Fondo Educativo y de programas sociales. En la rendición de cuentas aparece que se utilizaron más de $26 millones del Fondo de Financiamiento Educativo y más de $2 millones del Fondo de Fortalecimiento de Programas Sociales, para financiar parte de la compra del terreno. Son casi 30 millones de pesos que se desviaron para la utilización de una compra de un terreno con fines especulativos. Al mismo tiempo, a partir de esa rendición de cuentas se habla de una subejecución de fondos (Radionova 28/5).


Mientras el Ejecutivo local desvía estos fondos, la educación del distrito sufre una crisis de infraestructura con escuelas que, en su mayoría, no cuentan con las obras necesarias: una responsabilidad compartida con las autoridades provinciales.


Lo mismo sucede con la crisis alimentaria en una ciudad que se extiende en 87 barrios carenciados, colocándola entre una de las más golpeadas por la miseria en toda la provincia de Buenos Aires; en donde la asistencia alimentaria y de artículos sanitarios se lleva a cabo en cuatro zonas de administración y distribución. Tres de ellas se encuentran en manos del clero nicoleño (evangélico y católico) quienes acompañaron y acompañan abiertamente al gobierno de Cambiemos y toda la campaña política de Passaglia. Comedores, merenderos y vecinos quedan totalmente desabastecidos, bajo este gobierno ajustador. Al mismo tiempo se confeccionan listas para la distribución de alimentos y mercadería en los barrios, discriminando a las organizaciones independientes y de lucha como el Polo Obrero.


Con la salud no hay una situación diferente. El intendente, a principios de la pandemia, votó una reducción del presupuesto en un 27%, que se suma a los cierres de las salitas y los dispensarios en los barrios, llevando a la saturación del hospital de San Felipe.


El cuadro se completa con el parate de la obra pública, cuando urgen obras cloacales, de pavimentación y de urbanización elemental en los barrios. Según datos del Indec del 2019, el 35% de la población de San Nicolás se encuentra en la pobreza y el 3,6% vive en la indigencia extrema. La desocupación asciende al 55% entre los jóvenes.


Pero la sesión del Concejo Deliberante, lejos de discutir este cuadro de situación y una respuesta a las necesidades populares de los trabajadores de San Nicolás, votó unánimemente, a partir de un pacto entre macristas y kirchneristas, el apoyo al gobierno nacional y provincial para el acuerdo con los bonistas en la reestructuración de la deuda.


Mientras se le niega a comedores populares partidas para la compra de alimentos, se niega, tambien, un aumento del presupuesto de salud y educación. Los concejales del oficialismo y la oposición votan que millones de dólares sean utilizados para beneficiar a los bonistas y los acreedores internacionales, que son los mismos que han fugado esos capitales en los últimos años. Al mismo tiempo, se sigue subsidiando a las patronales como Techint, Macri, McDonald's, y otras empresas multinacionales con los fondos de la Anses, rechazando discutir el proyecto de impuestos progresivos a las rentas y las grandes fortunas que presentó el FIT-U en el Congreso de la Nación.


Para dar una respuesta a las necesidades populares se tiene que establecer el no pago de la deuda para destinar todos esos recursos a las familias obreras y a sectores donde urge, como la salud, la educación y las obras públicas.


Frente a los negociados del intendente Passaglia reclamamos la apertura de los libros municipales del distrito bajo control de los trabajadores.


Que la crisis la paguen los capitalistas, por una salida de las y los trabajadores.